Una gran corporación propone a un reconocido antropólogo un experimento. La empresa ha recreado la vida de una aldea de los años ochenta enclavada en un inaccesible e idílico valle del sudoeste alemán. La mayoría de sus pobladores son androides en apariencia indistinguibles de los humanos. En esa instalación, la existencia parece fluir al margen del resto del mundo, pero el protagonista deberá resolver el suicidio ritual de tres adolescentes que se repite de modo invariable sin un motivo que lo justifique. Para el profesor, ninguna máquina se suicidaría por decisión propia y, por tanto, resolver el enigma de su muerte, supondrá borrar definitivamente ―o no― la barrera que separa a los hombres de las máquinas. También tendrá que lidiar con las dudas acerca de su propio pasado y de si lo que está sucediendo es real o forma parte de una representación. El rumor y los insectos es un trepidante thriller filosófico en el que su protagonista nunca pisa terreno firme.
“Ojalá alguien nos advirtiera de que la vida, que hoy es maravillosa y tiene todo el sentido, mañana dejará de serlo” ~ El rumor y los insectos de Ignacio Ferrando.
A un antropólogo, que no es capaz de superar la muerte de su esposa, le ofrecen un trabajo distinto: integrarse en una comunidad un poco peculiar. Entre los habitantes de la misma hay androides y humanos indistinguibles. Su labor es resolver el suicidio de tres adolescentes puesto que según su teoría ningún androide se suicidaría.
El pueblo está situado en una ubicación inaccesible y ambientada en los años 80 así que para camuflarse entre los habitantes nada de conexión a internet, ni móviles, ni nada que permita una comunicación con el exterior. Además estará vigilado en todo momento por lo que sus conversaciones y actos serán censurados en el caso de que proceda.
¡Madre mía qué locura! No sé quién estaba más perdido en esta historia, si el antropólogo o yo. Había momentos en los que no sabía ni dónde estaba ni qué estaba pasando e incluso, en algunas partes me preguntaba si merecía la pena estar leyendo o mejor volver para atrás. ¿Qué me ha parecido? Eso, una locura pero me ha gustado. Es diferente y hacia el final es un no parar. Realmente esto en película sería maravilloso y no descarto releerlo porque creo que se me han escapado muchas cosas por mis ansias lectoras.
En el trasfondo muchas cosas puesto que el libro tiene una carga, digamos filosófica con ese ¿quienes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?, ¿somos el sueño o el juguete de alguien?, ¿esto es real?, ¿qué pasa aquí? También os digo que, aunque es un libro de 400 páginas, no lo he podido leer a un ritmo normal. Me ha requerido una lectura más tranquila y pausada y, aun así, estoy convencida de que debería haber ido más despacio en algunas partes en las que me han podido las ganas de querer saber… e incluso mis ideas preconcebidas.
No suelo comentar libros por aquí, pero ayer terminé de leer este libro a las tres de la madrugada. El libro me ha gustado mucho y me ha tenido con un nudo en la garganta hasta terminarlo. Pero sobre todo me ha gustado cómo está escrito. Me recordó a Westworld, una una serie que había visto hace tiempo, solo que este libro tiene un enfoque muy diferente y más intelectual. Habla sobre un antropólogo que está siete días (el número de días en que Dios creó el mundo) en una especie de pueblo donde tres niñas se han suicidado (o las han suicidado, jaja). Lo sorprendente es que las tres niñas son robots, o eso parece. El antropólogo debe averiguar si hay una causa lógica detrás de las muertes. Si no la hay es que las tres niñas han cruzado el límite y se comportan como los humanos. Esto es solo una parte de una trama que avanza constantemente y que no deja de dar giros. Lectura adictiva y profunda. ¡Qué más se puede pedir! Voy a por otras de este autor.
No es el primer libro que leo de este autor y siempre me sorprende. Esta vez el protagonista es una antropólogo que sigue creyendo que ninguna máquina podrá suplantar a los hombres. Es contratado por una especie de corporación que ha creado una colonia donde viven humanos y máquinas de modo conjunto. Las máquinas no saben que son máquinas y se relacionan con los humanos con normalidad. Y los humanos tampoco saben que se relacionan con máquinas. El caso es que el antropólogo tiene que averiguar por qué tres chicas han muerto dentro de la colonia. Aparentemente es un suicido, pero es es imposible porque significaría que las máquinas han pasado el límite de la singularidad. Así que averiguar qué ha ocurrido servirá para ratificarse en lo que piensa. Además, por si fuera poco, la que fuera mujer del antropólogo se suicidó meses antes del comienzo de la novela y, por tanto ,resolver el misterio de estas chicas, es resolver el misterio de por qué su propia mujer hizo lo que hizo. Pero sobre todo me interesa cómo está escrita esta novela. Se lee muy bien, muy rápido, y sin embargo en cada página descubres símbolos, guiños, interpretaciones nuevas. En definitiva, de lo mejor que he leído este año.
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Estamos en un futuro muy cercano. Una macroempresa que parece ostentar el monopolio internacional en todo cuanto a I+D se refiere invita a dar una conferencia a un famoso antropólogo en la ruina que ideológicamente es opuesto a los principios de la corporación... Vaya coñazo, Tere, todo este rollo ¿para qué? Pues efectivamente, para hacerle una proposición allá por la página 150 que ya te cuentan en la contraportada.
IA, androides aparentemente indistinguibles de los humanos, el antropólogo como detective amateur, esposa muerta, y señoro salido con complejo de salvador, adolescentes muertas: todo a la cazuela durante 500 páginas, lo salpimentamos con varias preguntas clásicas de filosofía y todos los significados que da la Wiki sobre "singularidad". Antes de servir, le agregamos un buen chorreón de aceite de oliva para que se note que la novela es española y no un calco de Westworld.
No brilla especialmente por su originalidad, ésto lo hemos visto ya muchas veces en el género; PERO al menos no aburre (entretiene), está bien escrita y por eso le doy las 3*.
Hay un tema concreto que repite mucho a lo largo de toda la trama y trata FATAL, que es la salud mental. Entiendo que esto es una cosa mía, pero si sabéis algo del tema, mejor leed otra cosa.
Lo recomiendo a señores españoles que no hayan leído mucha CF pero quieran probar con algo del género que no les saque de su zona de confort. Vale, a una escritora que conozco y que tiene mejor criterio que yo también le ha gustado, igual soy un poco hater.
PD: ¿Se ha notado mucho que no trago al protagonista? Espero que sí.
SPOILER: esto no lo vi yo antes porque no veía Los Serrano, pero sí veía LOST y me puedo hacer una idea.
"El rumor y los insectos" presenta un planteamiento aparentemente sencillo pero cargado de profundidad y complejidad. En esta novela, Ignacio Ferrando nos sumerge en un mundo distópico donde una poderosa empresa se convierte en el telón de fondo de una investigación secreta llevada a cabo por un antropólogo. Su misión: descubrir si los habitantes de un misterioso pueblo son humanos o robots. El relato evoca reminiscencias de obras como Westworld pero Ferrando logra dotar a su obra de un tono intelectual que la distingue. A través de interrogantes existenciales sobre la religión, la identidad y la literatura, el autor nos invita a reflexionar sobre nuestra propia naturaleza. ¿Quiénes somos realmente? ¿Somos seres reales o meras simulaciones?En un deslumbrante despliegue narrativo, "El rumor y los insectos" nos sumerge en una telaraña de enigmas y dilemas filosóficos. A medida que avanzamos en la lectura, nos vemos envueltos en un laberinto de emociones e incertidumbres, donde la línea entre lo real y lo artificial se desdibuja. La habilidad de Ferrando para explorar temas trascendentales convierte a esta novela en una experiencia literaria excepcional. Su enfoque intelectual nos desafía a cuestionar nuestra propia existencia y a adentrarnos en un universo literario que trasciende las convenciones. Librazo *****
El planteamiento es sencillo: una gran empresa (tipo Facebook, Google, Amazon… o todas juntas) contrata a un antropólogo para una investigación secreta. Debe averiguar si los habitantes de un pueblo creado por esa empresa son humanos o robots.
Recuerda mucho a Westworld, a Inteligencia Artificial y a obras similares. Ferrando, fiel a su estilo, le da un tono intelectual que hace diferente a esta novela.
Religión, identidad, literatura…. Quienes somos? Somos reales? Una simulación?
La verdad es que no soy lectora de ciencia ficción y "El rumor y los insectos" de Ignacio Ferrando me echaba un poco para atrás. Pero conforme empiezas a leer te das cuenta de que no es una de esas historias de platillos volante. Es un librazo. La prosa del autor, que no conocía, es realmene magnífica y te transpora a un pequeño pueblo perdido en las montañas de Alemania. Allí viven juntos autómatas y humanos, ni los autómatas saben que son autómatas, ni los humanos saben que conviven con humanos. En estas llega un antropólogo (una especie de humanista desencantado con el mundo) que debe averiguar porque tres niñas han muertto en el pueblo. Aunque el texto está vestido como un thriller, lo ciertto es que pronto te das cuenta de que el texto es mucho más y está salpicado de símbolos y metáforas que, al unirse, amplían la lectura hacia otras capas\interpretaciones, creando una novela de apariencia simple pero profundamente compleja. A pesar de sus 500 páginas lo cierto es que se lee en un suspiro (yo tardé tres días, algo que hacía años no me ocurría con ninguna novela) y una se queda con la sensación de que debería volver a leer el texto porque ha dejado atrás muchas cosas. "El rumor y los insectos" es una novela que desafía al lector a reflexionar y sumergirse en un mundo literario único y fascinante.
Me ha enganchado como muy pocos libros lo han hecho últimamente. Buenísimo. Una buena reflexión sobre la sociedad actual y del futuro cercano, de la tecnología y su control sobre las personas. Pero también mucho más.
Abandonado hacia la mitad al darme cuenta de que el formato de serie intrigante tipo Lost o Westworld no me compensaba el esfuerzo memorístico de tener que ir separando el escasísimo trigo de la abundantísima paja.
En un futuro cercano, un atormentado antropólogo conocido por abogar por la diferenciación del ser humano y la máquina (lo que él formula como la "singularidad" del ser humano) es contactado por un magnate cuyo trabajo se centra precisamente en este tipo de tecnología. Le presenta un reto que el protagonista no puede desechar: infiltrarse en una colonia de androides, los cuales no saben que lo son, para descubrir por qué algunas de sus máquinas se han suicidado, ya que en teoría es algo que no deberían poder hacer.
De esta manera, a través de este interesante planteamiento, se ve envuelto en un conflicto desconcertante e inquietante que le hará dudar de todo y de todos.
Quiero hablar primero de lo que me ha gustado: tiene escenas impactantes, reflexiones sobre lo que nos hace humanos muy relevantes en una actualidad en la que los avances en IAs avanzan a pasos gigantescos. Su parte final me mantuvo enganchada e intrigada. Eso sí, es un libro que hay que leer con mucha atención para no perderse nada.
Pero… Hay cosas, para mí garrafales, que han hecho que este libro sea una enorme decepción. Y lo tenía todo para gustarme.
En primer lugar, el ritmo. No tengo problema con los libros lentos, pero es que éste se hace MUY pesado. La mayor parte del libro la pasé sin pena ni gloria, porque es tan denso y abstracto que no conseguía mantener mi interés. Y lo terminé porque en esa última parte me enganché más. Además, terminé con una sensación muy fea de que es una lectura a la que le puede sacar chicha pero que, simplemente, no me ha interesado tanto como para tomarme mi tiempo en hacerlo.
Por último… algunos clichés que tiene. Esto es una percepción completamente personal. No puedo con el cliché de "todas quieren f0llar conmigo" ni con algunos intentos de aportar una perspectiva futurista "progresista" que parece más bien una parodia de ello.
Dicho esto, no es una mala novela en absoluto. Está muy bien escrita y aporta cosas interesantes, pero definitivamente esos contras han sido decisivos para mí. Una pena, porque era una novela a la que le tenía muchísimas ganas y que sé que ha cosechado críticas buenísimas. Simplemente no ha sido para mí.
Sin duda, lo mejor que he leído este año (ahora mismo es 31 de Julio de 2023).
Un libro que no he podido soltar. Con un estilo diferente de diálogos, con una historia y un trasfondo bastante profundo. Aunque, si quieres, lo puedes leer como un thriller (yo lo he hecho así).
De los pocos libros de este año en el que todo el rato quería más y más. Pero el autor nos da lo justo. Ni menos no más, lo necesario para que sea un libro que, al menos, a mi me ha gustado mucho y me ha descubierto al autor.
No suelo leer libros de ciencia ficción, no suelen engancharme, pero como todo lo que escribe Ignacio Ferrando me encanta decidí hacer una excepción. Pensaba hacer con este libro mas llevadero el tiempo que tenía que estar con un familiar en el hospital, pero el entretenimiento me ha durado 2 días. No podía dejar de leer y cuando me he querido dar cuenta ya estaba en la última página. Un libro totalmente recomendable entretenido, profundo, que te hace pensar a donde nos dirigimos en este mundo hiperconectado y a donde nos puede llevar la realidad virtual, las redes sociales y una tecnología que nos ha privado de nuestra intimidad y nos controla como si fuésemos marionetas. En conclusión me ha encantado. Lo recomiendo a todo el mundo
Este libro lo he leído gracias a Masa Crítica, de Babelio. No obstante, no he disfrutado de su lectura. Se me ha hecho bola y me ha costado mucho terminarlo. Si bien la premisa, el punto de partida, prometía mucho, su ejecución no me ha resultado satisfactoria. Creo que el autor ha intentado abarcar demasiadas cuestiones éticas y morales típicas sobre los androides y al final, se ha convertido en un totum revolutum difícil de seguir. Si es verdad que hacía al final mejora un poco, el ritmo se vuelve algo frenético y parece que las piezas empiezan a encajar, pero cuando parece que todo va a solucionarse con una buena resolución a la historia, el autor parece que quiere jugar con nosotros e introduce más incertidumbre . Desde el principio de la historia he tenido la sensación de que lo único que el autor quería era provocar, no contar una historia; solamente plantear dudas, crear cierta incomodidad con el rumbo que va tomando nuestra sociedad. Y en el camino, a mi modo ver, lo único que ha conseguido es hastío. Estar continuamente dudando sobre quién es androide y quién no, es un recurso muy habitual en este tipo de historias, pero no me ha resultado estimulante en este caso. No tengo problemas con las provocación, me parecen estimulantes, pero dentro de un contexto de entretenimiento. Es decir, la novela además de provocar, necesito que entretenga. No se trata, bajo mi punto de vista, de añadir incertidumbres o incongruencias de forma constante sin ton ni son. Debe haber una conexión, un porqué, una explicación y, sinceramente, no le he encontrado en el final de la novela.
Una novela monumental en su propuesta y gigante en su extensión. Aunque la narrativa languidece en algunos momentos, las temáticas que explora así como las preguntas que plantea, son de gran profundidad e invitan a más de una reflexión. Llegué a ella por su cercanía al género negro, del que tiene poco, pero cuyo misterio basa y sobra para complementar la trama. Quizás es más justo la etiqueta de obra de ciencia ficción o anticipación, pero es más que eso. Bastante más. Muy recomendable para quienes aman leer pacientemente.
Una retorcida historia de ciencia-ficción cercana, esto es, situada un par de décadas en el futuro, con androides indistinguibles de los seres humanos, simulaciones de sucesos pasados, viajes en el tiempo, violencia gratuita y lo que haga falta.
Un buen antídoto contra la sensación de haberlo visto todo es encontrarse con una novela de gran tonelaje (460 páginas) y argumento enrevesadísimo, pero que hace aguas por todas partes. Tanto, que me pregunto si en Tusquets se tomarán la labor editorial muy en serio.
El autor ha tratado de dar vida a la novela incluyendo multitud de detalles, lo cual como decisión de estilo puede estar bien (y funcionar) o todo lo contrario. Lo malo es que frecuentemente esos detalles están mal, ¡son palabras que significan otra cosa! (aquí recordando el meme de Íñigo Montoya “You Keep Using That Word, I Do Not Think It Means What You Think It Means”: ventanas ortogonales (a secas, no a ningún otro elemento), canteras a cielo abierto, el pretil de un puente lleno de puestos de venta, helechos cuyos esquejes invaden la carretera…
También tenemos un Mac de 128k con pantalla de fósforo verde al cual se accede por línea de comandos C:\xxx, o un propano especial de fórmula C3H8, o lomo deshuesado. Con tantos sustos y consultas al diccionario/enciclopedia no hay quien se concentre en la retorcida trama, en los personajes-topicazo (menudo señoro es el narrador-protagonista) o en los agujeros de la ambientación en una Alemania de principios de los 80 en la que los lugareños beben pintas de cerveza, conducen pickups y hay casas de estilo georgiano. En ese sentido, misión cumplida.
Me parece un libro muy difícil de reseñar, incluso no se muy bien lo que siento, pero si tengo claro que me gusta como esta escrito. Es un thriller de ciencia ficción con tintes filosóficos, nos encontramos con la duda de hasta donde puede llegar los androides, cuanto nos diferenciamos y las eternas preguntas ¿Quiénes somos? ... Nuestro protagonista es un antropólogo deprimido por la perdida de su mujer la cual tenia problemas psicológicos. Él será contratado para que vaya a un pueblo donde tres niñas se suicidaron de una forma extraña y este pueblo es la recreación de este suceso que realmente paso en 1983. Junto al protagonista intentaremos desentrañar los misterios del crimen, junto con los del pueblo, además de enfrentarse a su pasado. Me ha costado meterme en la historia, pero a cambio me ha dado momentos de locura estupendos. Es un libro que hay que tomárselo con tiempo, ir poco a poco. Aunque llegando al final es un no parar, para mi lo mejor esta en la segunda mitad del libro. Y tengo la sensación que me he dejado cosas que necesita una segunda lectura, realmente no se si es una genialidad o una locura, pero es muy interesante.
Nunca he leído mucha ciencia ficción, quizá porque siempre me ha parecido un género extraño y algo lejano. Con "El rumor y los insectos" me ha pasado justo lo contrario, es una novela de ciencia ficción tan anclada al presente y a los temas actuales, que incluso genera cierto temor mientras se pasan páginas. Trata de manera exquisita infinidad de temas: está la cuestión de si la conciencia tecnológica se desarrolla o no a la par que la conciencia moral, si el progreso técnico deben respetar las leyes de la convivencia social, si nos pasamos el tiempo luchando por ser únicos y singulares y no lo somos en absoluto...o sí, etc. Todo ello ello narrado con una voz literaria muy potente que aborda también desde lo cotidiano temas como la pérdida, las relaciones padre-hija, la necesidad de reconstruir nuestra vida y de, por tanto, generar una nueva identidad. Es un libro que puede ser abordado desde múltiples puntos de vista y tener diferentes lecturas, y que pronto pedirá ser revisitado. Muy recomendable.
Ignacio Ferrando es el mejor escritor español del momento. He leído toda su obra y la maestría de la técnica junto a la originalidad de sus temas, me conquistó desde mi primera lectura “Sicilia Invierno”. Con El rumor y los insectos me ha dejado desarmada una vez más, no solo por lo bien escrito que está, sino porque deja muchas reflexiones sobre la sociedad y el mundo en el que nos ha tocado vivir. Como toda buena obra de ciencia ficción, lo más importante de esta historia tan bien tramada es la verdad filosófica que corre bajo la superficie. El final es simplemente magistral, claro que hay que entender Código Ascii para darse cuenta del detalle más bello de toda la novela jeje o preguntarle al autor . No es un spoiler, solo una pista para poder sacarle todo el jugo.
No va a ser el úlimo libro de Ignacio Ferrando que lea. En esta novela nos adentra en un thriller de tintes noir que se entrelaza con elementos de ciencia ficción y fábula. Así logra enhebrar magistralmente estos géneros, presentándonos una trama profunda y llena de interrogantes filosóficas. A través de un antropólogo reclutado por un magnate tecnológico, somos llevados a un enclave remoto donde robots conviven con humanos en una recreación de una aldea de los años ochenta. La investigación de la muerte de tres niñas desafía los límites entre hombres y máquinas, planteando la disyuntiva de la singularidad tecnológica. Ferrando nos sumerge en un viaje reflexivo y enigmático, desafiándonos a cuestionar nuestra propia humanidad y la naturaleza de la realidad.
Novela que nos hace replantearnos quiénes somos y si nuestros comportamientos gregarios nos convierten en máquinas. La novela es mucho más que una simple novela, aunque es muy entretenida (yo la leí en cuatro días y es larga y me lo pasé estupendamente). Tiene que leer atento, porque a veces te dejas llevar por la historia y hay cosas que se te pasan. Y luego, vuelves atrás y te dices, ¡si estaba todo ahí! La verdad que me he quedado con ganas de volver a leerla. Quizá lo haga. Muy recomendable el libro. ¿por qué no se venden más novelas como estas?
Un pasote de libro. Me enganchó desde las primera páginas. Es la historia de una antropólogo con una pasado un tanto turbulento que entra en una especie de pueblo o colonia donde conviven las máquinas y los robots. Él no sabe, y el lector tampoco, quiénes son máquinas y quiénes no. Y tiene que averiguar, y el lector también, qué les diferencian. El caso es que es una novela con su complejidad y profundidad que se lee en dos o tres días. Adictiva 100%.
No pude terminarlo, aunque lo intenté repetidamente. A falta de 80 páginas lo abandoné porque no me atraía la historia, ni los personajes, ni la forma de contarla (con un uso excesivo y confuso de los diálogos). No puedo decir que le falte calidad, pero desde luego no es de mi preferencia.
Me ha costado seguir el hilo y conectar con los personajes de esta novela. Me llamaba mucho la atención el argumento, pero ahí se quedó. Una historia original eso sí, a ratos interesante.
Con un planteamiento aparentemente sencillo, el autor logra sumergirnos en un mundo distópico lleno de profundidad y complejidad. A través de una investigación secreta llevada a cabo por un antropólogo en un misterioso pueblo, Ferrando nos invita a reflexionar sobre temas existenciales y filosóficos de una manera asombrosa. La obra evoca reminiscencias de grandes referentes. El despliegue narrativo de "El rumor y los insectos" es sencillamente deslumbrante. A medida que avanzamos en la lectura, nos adentramos en un laberinto de emociones e incertidumbres, donde la línea entre la realidad y la simulación se difumina de manera magistral. La prosa brillante y la estructura narrativa intrincada contribuyen a una experiencia literaria excepcional. La habilidad de Ferrando para explorar temas profundos con una maestría indiscutible es lo que convierte a esta novela en una joya literaria. Su enfoque intelectual desafía nuestros pensamientos y nos invita a adentrarnos en un universo literario fascinante. "El rumor y los insectos" es una obra imprescindible para aquellos que buscan una lectura que deslumbre por sus interrogantes trascendentales. Ignacio Ferrando ha creado una obra maestra que dejará una huella duradera en aquellos que se sumerjan en su fascinante mundo.
Es un libro que presenta una prosa y gramática que por momentos es muy bonita pero que a veces quiere ser algo que no termina siendo, buscando metáforas o enviando mensajes que no terminann de entenderse del todo. Es un libro original de todas maneras. Tiene un final demasiado abierto y quizás eso deja con un sabor de boca extraño.
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