Podría decirse que el libro está estructurado en dos bloques. El primero introduciría los conceptos básicos del budismo zen y el segundo estaría dedicado a las aplicaciones del zen en la vida diaria.
Utilizo el condicional porque realmente lo que tenemos es un batiburrillo de ideas presentadas, bajo mi punto de vista, de forma desorganizada y, en muchas ocasiones, parece más bien un manual de autoayuda.
Para acabar de rematarlo, la traducción es horrorosa.
"Escucha siempre con la mente abierta y responde con un corazón generoso. Espera para hablar; evita interrumpir"