Mañana Contiene: Personaje secundario gay, personaje secundario de color, personaje secundario gordo, bulimia, depresión, ansiedad, lengua de signos, escenas +18, deportes sobre hielo, maltrato social, equitación, reflexión sobre distintas injusticias sociales, acoso sexual, género neutro.
«Mala Fama» es un libro que empiezas por lo mamarracho y que te atrapa por su profundidad.
El punto de partida no es otro que Spencer metiéndose en líos, otra vez, y su padre decidiendo mandarla con su madre. Allí se muda con su hermanastro, Jordan, que le impone tres reglas. Pero aquí la que da juego es la tercera: no te enrolles con mis amigos.
Digo que da juego porque aparece Nate y, a pesar de tener aires de chico malo, es un bizcocho recién sacado del horno que sabes que te lo quieres comer pero tienes que esperar a que se enfríe.
Pero la cosa no se enfría, ya os lo digo yo.
Habiendo leído ya a Adriana antes, tengo que decir que su escritura ha mejorado un montón. Si tuviera que señalar algo, que en realidad es una gilipollez, es la repetición de algunas cosas, pero no llega siquiera a molestar.
Ahora bien, aquí se viene por el mamarracheo y he tenido que sujetarle el cubata a Adri. Porque no tengo dedos para contar las veces que he llorado.
La trama de Spencer y su superación personal es un 10. Adoro la normalización de ir al psicólogo y de llegar al punto de reconocer que se necesita ayuda. Joder, es que lo estamos viendo cada día.
Pero lo mejor son sus personajes secundarios: Jordan, Ameth, Torres, Mor, Trinity y Nate. Obviamente, cada uno tiene su historia y a través de ellos vemos: ser un chaval deportista, de color y gay, y los problemas que acarrea no solo a nivel personal sino también social. Trinity es gorda y el hecho de ir de compras y que se le haga bola es tan cotidiano y tan real que ha dolido, ah: las personas gordas también hacen equitación, un beso. ¿Torres y Morgan? Los mellizos que me han robado el corazón. No perdono a Adri el regalo, no lo perdono porque no paro de llorar.
A Jordan le dedico un párrafo porque es el HERMANO DEL AÑO. He adorado su relación con Spencer, he entendido sus gestos, sus enfados y sus preocupaciones. He visto hasta qué punto llega el apoyo familiar, y ha sido simplemente un personaje que desde el principio me ha encantado.
¿Y Nate? Sinceramente, por fin un interés amoroso masculino que da espacio, que entiende y que escucha, que es humano y tiene sus miedos y sus traumas sin resultar estúpido… Yo quiero un Nate en mi vida, se abren aplicaciones. Un besi.
En definitiva, creo que Adri ha hecho un trabajazo con este libro porque en lugar de quedarse con el mamarracheo ha decidido que es mejor dar la crítica social, ha dado voz a problemas del día a día que existen y que nos afectan.
Sé qué puedo esperar de «Pobre diabla», pero va a estar jodido porque a mi este me ha encantado.