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Cartas de puño y reja
En las cárceles de Colombia, las personas privadas de la libertad tienen derecho a comunicarse por escrito con el exterior. El reglamento dice que “no se establecerán limitaciones en cuanto al número de cartas que puedan escribir, remitir y recibir”. Que “toda correspondencia que envíen se depositará cerrada en un buzón”. Pero... ¿y qué pasa si no sabes leer ni escribir?, ¿a dónde van las palabras que no se dicen?, ¿a dónde van esas letras que no se escriben? Una periodista entró a la prisión de Medellín a tomar cartas en el asunto: escuchó a un grupo de mujeres y escribió 11 cartas de amor por encargo.
62 pages, Kindle Edition
Published November 1, 2022
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Community Reviews
Displaying 1 - 21 of 21 reviews
March 10, 2023
Lo que me ha provocado este pequeño libro es tanto que me reservo las palabras y las emociones para mí. Lo que sí puedo decir es que ha sido un privilegio poder escuchar a Carolina hablar sobre el proceso de construcción de estos relatos y diálogos de amor (por encargo) !!
January 14, 2026
Emotivo. Leí muchas de las cartas con un nudo en la garganta. Es difícil leerlo sin que broten emociones y preguntas, los textos te llevan a la empatia y a pensar en las segundas oportunidades.
Además, la edición es muy bonita.
Además, la edición es muy bonita.
December 27, 2024
Si pudiese describir este libro con una sola palabra, diría esperanza, ya que eso fue lo que todas estas mujeres me transmitieron con sus palabras, con sus mensajes de amor, de fuerza, con sus ganas de seguir viviendo. Las personas que están detrás de una reja son eso, personas, las que olvidamos, las cuales solo juzgamos y no entendemos que detrás de sus acciones hay historias, hay familias, hay vidas. Este libro ayuda a soltar las etiquetas y darnos cuentas de que allí hay madres, hijas, abuelas, tías y amigas, que pasan hambre, frío, soledad, depresión, sin que nadie más que sus familias, las cuales no pueden hacer nada por ellas, se preocupen.
Gracias, Carolina Calle, por traernos estas historias, retratándonos el amor, la tristeza, el arrepentimiento y la esperanza.
Gracias, Carolina Calle, por traernos estas historias, retratándonos el amor, la tristeza, el arrepentimiento y la esperanza.
March 28, 2023
Muy importante
December 29, 2024
Severo libro, corto pero re cargado de sentimiento y lleno de grandes retratos de corazones y momentos íntimos en una situación vulnerable.
Gran resultado de una labor muy humana
Gran resultado de una labor muy humana
September 3, 2023
Una periodista se reunió con mujeres privadas de la libertad en una cárcel de Medellín que no sabían leer ni escribir, y redactó once cartas por encargo a sus familiares.
Lo empecé a leer en el metro después del trabajo. Leí las primeras tres cartas y sentí que las lágrimas se me acumulaban adentro y no iban a tardar mucho más en salir. Llegué a la casa de mi pareja conmovido, en busca de un necesario abrigo para seguir leyendo, de un interlocutor con quien compartir, con urgencia, la inmensa belleza que acababa de descubrir en las páginas de este libro.
Y así fue: leyendo el libro a dos voces y a cuatro ojos que lagrimean fuimos testigos de la belleza contenida en la poesía involuntaria de quien solo quiere expresar su amor sincero, su dolor. La poesía involuntaria de once mujeres privadas de la libertad que no saben leer ni escribir pero que saben amar, que extrañan, que tienen sueños elocuentes, que a pesar de la angustia, la culpa y el sabor agrio de la comida en la cárcel se asombran con las cosas pequeñas de la vida, con los detalles y olores de sus recuerdos, que guardan como tesoros en sus memorias antes de dormir y justo al despertar.
Es en partes iguales una lectura dolorosa y hermosa. Valiosísimo el trabajo de Carolina Calle Vallejo, la periodista que fue a una cárcel de Medellín a conocer a estas mujeres, a conversar con ellas, entrevistarlas, y a escribir sus cartas por encargo. No solo eso: valiosísimo que cada carta fuera, a su vez, el inicio de un viaje hacia el encuentro con los destinatarios de las cartas; esa labor de mensajera de esas palabras de amor y de esperanza y, sobre todo, de cuidado, más allá de la distancia impuesta por las rejas.
Lo empecé a leer en el metro después del trabajo. Leí las primeras tres cartas y sentí que las lágrimas se me acumulaban adentro y no iban a tardar mucho más en salir. Llegué a la casa de mi pareja conmovido, en busca de un necesario abrigo para seguir leyendo, de un interlocutor con quien compartir, con urgencia, la inmensa belleza que acababa de descubrir en las páginas de este libro.
Y así fue: leyendo el libro a dos voces y a cuatro ojos que lagrimean fuimos testigos de la belleza contenida en la poesía involuntaria de quien solo quiere expresar su amor sincero, su dolor. La poesía involuntaria de once mujeres privadas de la libertad que no saben leer ni escribir pero que saben amar, que extrañan, que tienen sueños elocuentes, que a pesar de la angustia, la culpa y el sabor agrio de la comida en la cárcel se asombran con las cosas pequeñas de la vida, con los detalles y olores de sus recuerdos, que guardan como tesoros en sus memorias antes de dormir y justo al despertar.
Es en partes iguales una lectura dolorosa y hermosa. Valiosísimo el trabajo de Carolina Calle Vallejo, la periodista que fue a una cárcel de Medellín a conocer a estas mujeres, a conversar con ellas, entrevistarlas, y a escribir sus cartas por encargo. No solo eso: valiosísimo que cada carta fuera, a su vez, el inicio de un viaje hacia el encuentro con los destinatarios de las cartas; esa labor de mensajera de esas palabras de amor y de esperanza y, sobre todo, de cuidado, más allá de la distancia impuesta por las rejas.
January 6, 2026
Escribir cartas, hoy en día, es un arte en resistencia. Nuestras formas de comunicación han mutado y hemos relegado al olvido la costumbre de escribir, enviar y recibir cartas. La era digital, con su imperativa necesidad de inmediatez, ha transformado el rastro de nuestras palabras.
Por eso, lo que hace Carolina Calle Vallejo es, en toda regla, un arte. No solo recupera el trazo manual, sino que escribe por encargo. Plasmar en papel las emociones y los silencios de otro no es tarea fácil; requiere una sensibilidad especial para descifrar la motivación ajena y traducirla en palabras sin alterar la esencia del mensaje original.
Cartas de puño y reja es un ejercicio tan precioso como valioso. A través de talleres con mujeres privadas de la libertad, Carolina pone su don al servicio de quienes necesitan ser escuchadas. Ella le da forma a lo que estas mujeres anhelan manifestar y, sin importar el remitente o el destino, asume cada palabra con una seriedad conmovedora.
En este libro se reúnen los frutos de ese encuentro: misivas dirigidas a madres, hijos o xq parejas. Son textos cargados de significado, donde palpita la esperanza que estas mujeres depositan en su futuro a pesar del encierro.
Así, de la mano de Carolina, ellas recuperan su voz. Al desnudar su alma en estas páginas, nos convierten en testigos de su humanidad. Al leerlas, el mensaje deja de ser privado para volverse universal: terminamos sintiendo que, en ese largo camino hacia la libertad y el perdón, los destinatarios somos nosotros.
Por eso, lo que hace Carolina Calle Vallejo es, en toda regla, un arte. No solo recupera el trazo manual, sino que escribe por encargo. Plasmar en papel las emociones y los silencios de otro no es tarea fácil; requiere una sensibilidad especial para descifrar la motivación ajena y traducirla en palabras sin alterar la esencia del mensaje original.
Cartas de puño y reja es un ejercicio tan precioso como valioso. A través de talleres con mujeres privadas de la libertad, Carolina pone su don al servicio de quienes necesitan ser escuchadas. Ella le da forma a lo que estas mujeres anhelan manifestar y, sin importar el remitente o el destino, asume cada palabra con una seriedad conmovedora.
En este libro se reúnen los frutos de ese encuentro: misivas dirigidas a madres, hijos o xq parejas. Son textos cargados de significado, donde palpita la esperanza que estas mujeres depositan en su futuro a pesar del encierro.
Así, de la mano de Carolina, ellas recuperan su voz. Al desnudar su alma en estas páginas, nos convierten en testigos de su humanidad. Al leerlas, el mensaje deja de ser privado para volverse universal: terminamos sintiendo que, en ese largo camino hacia la libertad y el perdón, los destinatarios somos nosotros.
April 24, 2026
Desde el primer momento, Cartas de puño y reja, de Carolina Calle Vallejo, se presenta como un objeto hermoso, con una textura y un color casi celestiales.
Y, sin embargo, lo que habita en sus páginas es profundamente emotivo.
Este es un libro triste, sí, pero también esperanzador y reivindicativo. En una sociedad punitivista que parece encontrar en el castigo su única respuesta, estas cartas abren una grieta por donde entra la luz. Porque incluso en los lugares más oscuros, hay humanidad, memoria y deseo de redención.
En las cárceles de Colombia, las personas privadas de la libertad tienen derecho a escribir cartas. Pero ¿qué ocurre cuando no saben leer ni escribir? ¿A dónde van las palabras que no pueden decirse? Carolina Calle Vallejo entra a una prisión en Medellín y escribe once cartas de amor por encargo.
Lo que conmueve no es solo la situación, sino lo que habita en esas cartas. Las protagonistas extrañan lo cotidiano: la comida de mamá, el cielo de noche, la risa de los niños, bañarse en la quebrada, ver crecer a un perrito. Todo aquello que, desde afuera, damos por sentado.
La privación de la libertad no solo encierra cuerpos; pone la vida en perspectiva, la reduce a lo esencial, la convierte en un inventario de ausencias.
También hay algo profundamente humano en el tránsito que sugieren estas cartas: el interés por el estudio, el reconocimiento del error, la aparición del arrepentimiento y, más difícil aún, el aprendizaje del perdón hacia una misma. Como si escribir —o dictar— fuera una forma de reconstruirse.
Y, sin embargo, lo que habita en sus páginas es profundamente emotivo.
Este es un libro triste, sí, pero también esperanzador y reivindicativo. En una sociedad punitivista que parece encontrar en el castigo su única respuesta, estas cartas abren una grieta por donde entra la luz. Porque incluso en los lugares más oscuros, hay humanidad, memoria y deseo de redención.
En las cárceles de Colombia, las personas privadas de la libertad tienen derecho a escribir cartas. Pero ¿qué ocurre cuando no saben leer ni escribir? ¿A dónde van las palabras que no pueden decirse? Carolina Calle Vallejo entra a una prisión en Medellín y escribe once cartas de amor por encargo.
Lo que conmueve no es solo la situación, sino lo que habita en esas cartas. Las protagonistas extrañan lo cotidiano: la comida de mamá, el cielo de noche, la risa de los niños, bañarse en la quebrada, ver crecer a un perrito. Todo aquello que, desde afuera, damos por sentado.
La privación de la libertad no solo encierra cuerpos; pone la vida en perspectiva, la reduce a lo esencial, la convierte en un inventario de ausencias.
También hay algo profundamente humano en el tránsito que sugieren estas cartas: el interés por el estudio, el reconocimiento del error, la aparición del arrepentimiento y, más difícil aún, el aprendizaje del perdón hacia una misma. Como si escribir —o dictar— fuera una forma de reconstruirse.
July 13, 2023
Este libro es todo él, un detalle de fina coquetería.
Cada letra, cada imagen, cada página está diseñada con todo el cuidado y la importancia que se le da a una carta en estos tiempos, donde la tecnología ha arrasado con las costumbres, opacando incluso la necesidad y el gozo de saber y aprender a escribir.
No quieres que se acabe su lectura, pero tampoco puedes parar de leer; la curiosidad lo mata a uno por saber más de la historia que hay detrás de la carta y a veces por la respuesta que recibieron de vuelta.
Un libro suficiente en sí mismo, pero le falta la segunda parte, que como toda buena historia, esa se la tiene que imaginar uno mismo.
@cartasalacarta
Cada letra, cada imagen, cada página está diseñada con todo el cuidado y la importancia que se le da a una carta en estos tiempos, donde la tecnología ha arrasado con las costumbres, opacando incluso la necesidad y el gozo de saber y aprender a escribir.
No quieres que se acabe su lectura, pero tampoco puedes parar de leer; la curiosidad lo mata a uno por saber más de la historia que hay detrás de la carta y a veces por la respuesta que recibieron de vuelta.
Un libro suficiente en sí mismo, pero le falta la segunda parte, que como toda buena historia, esa se la tiene que imaginar uno mismo.
@cartasalacarta
April 23, 2023
Leer este libro es una actividad sencilla en la que se hace un recorrido por la vida, la intimidad, el cariño de diferentes personas; pero, digerir cada situación, participar en la zozobra, la angustia, las lágrimas, las risas, la esperanza de cada palabra, tanto las que fueron entregadas como las que no, es otra historia con la que se encuentra el lector. Es un ejercicio sensible de llevar a otros rincones aquello que está allí encerrado.
June 15, 2025
Estoy fascinado con lo minimalista que es este libro. A partir de minúsculas introducciones, cartas cortas y pequeñísimas postdatas abre el imaginario de las experiencias que viven las mujeres privadas de la libertad y revela sus miedos, sus amores, las palabras atoradas de personas analfabetas que quizás de otra forma no hubiesen podido conectar con el exterior.
El ejercicio mimético y camaleónico de la autora para hacer eco de las voces de otras mujeres me asombró.
Precioso.
El ejercicio mimético y camaleónico de la autora para hacer eco de las voces de otras mujeres me asombró.
Precioso.
August 4, 2025
El trabajo de Carolina me parece admirable, su escritura dulce, ella un palimpsesto detrás de cartas e historias tan diversas . Su oído y voz abierta. Este libro si bien me lo pude haber leído de corrido en un café. Lo llevé lento, cada carta me tocó el corazón, me hizo llorar, rezar y dormir diferente. He estado un mes con la piel eriza. Gracias por abogar a la ternura, a la sensibilidad humana . Proyectos como este son urgentes.
October 20, 2024
Estupendo ejercicio de promoción de lectura y educación en el sistema penitenciario, también se aprecia el hecho de darle voz a estas mujeres en busca de libertad, de llevar el mensaje a sus familias y brindar esperanza a través de la educación y el sanar del espíritu. Una lectura ligera que nos permite entrever varías enseñanzas.
March 16, 2023
Más allá de la bella labor de la autora, de ser la mano para quien no sabe escribir, en estas cartas encontramos mujeres reales, que viven y vibran, que sueñan y esperan, que no han perdido la fe, aunque hallan perdido su libertad.
April 16, 2023
Este libro abre los ojos a la sensibilidad de la vida, a las palabras, lo que guardamos y en ocasiones olvidamos. De las historias cortas más impactantes que he leído y que espero que muchos conozcan este bello trabajo
October 10, 2025
Este puede ser, sin lugar a dudas, uno de los libros más importantes para mi vida, mi camino, mi alma. Agradezco tanto que exista, lo abracé muchas veces mientras lo leía y cuando lo cerré después de leer los agradecimientos, lo sostuve en el pecho sin querer soltarlo de mi vida. ❤️🩹
March 5, 2023
Ver comentario en: http://secretodelectura.blogspot.com/...
October 11, 2023
Un proyecto bellísimo
May 3, 2024
Pocos libros me han sacado lagrimas. Este es uno de esos.
September 20, 2024
Un libro que me hizo llorar como nunca, siempre es bueno recordar que en las prisiones no hay "rateros", sino personas privadas de la libertad.
September 2, 2024
made me sob like a little kid, omg, these letters are heartbreaking.
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