Las mensajeras del ruiseñor son las mujeres que escuchan el llamado de cuidar: yerbateras, parteras, sanadoras, algunos dirán brujas... otros, comadronas sabias dedicadas a servir a otros echando de mano de un conocimiento de siglos. Marcela Guiral sigue un camino que se ha borrado con el tiempo: su contribución a la medicina desde orillas poco convencionales, pero amparadas por la buena experiencia, el saber heredado de las abuelas, el estudio juicioso y una noción amorosa que transciende el servicio mecánico para convertirlo en una entrega completa, mágica, si se quiere, por su capacidad de hacer el bien.
Premios, Reconocimientos y Becas: Estímulo a la Creación en Periodismo Narrativo.
Marcela Guiral, nació en La Floresta, Yolombó, Antioquia. Es Bibliotecóloga graduada de la Universidad de Antioquia; magíster en Educación Superior en Salud, por la misma universidad; y máster en Promoción de Lectura y Literatura Infantil, Universidad de Castilla – La Mancha, España. Actualmente es docente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia.
Publicaciones:
1- "¡Mira lo que trajo el mar!"
Frailejón, 2013. Panamericana, 2016. Premios, Reconocimientos y Becas: Beca para la Creación Artística y Cultural, Alcaldía de Medellín, 2012.
2- "Se resfriaron los sapos".
SM, 2016 Premios, Reconocimientos y Becas: Premio El Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango 2015 / Los mejores del Banco del Libro de Venezuela 2017
3- "A mediodía llovían pájaros".
Babel, 2022. Premios, Reconocimientos y Becas: Beca para la Creación Artística y Cultural en Literatura Infantil, Alcaldía de Medellín, 2018.
4- "Las mensajeras del ruiseñor: [sanadoras, parteras y yerbateras]".
Tragaluz, 2022 Premios, Reconocimientos y Becas: Estímulo a la Creación en Periodismo Narrativo, 2021
5- "Este legado de alas: relatos de las primeras médicas antioqueñas".
Editorial CES, 2022. Premios, Reconocimientos y Becas: Distinción meritoria al trabajo de investigación, Cum laude Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia.
6- "Viento llegó tarde".
Ediciones Norma, 2022. Premios, Reconocimientos y Becas: Finalista a Los mejores del Banco del Libro de Venezuela 2023.
6- "Se resfriaron los sapos". (Reedición)
Editorial Panamericana, 2025. Premios, Reconocimientos y Becas: Premio El Barco de Vapor-Biblioteca Luis Ángel Arango 2015 / Los mejores del Banco del Libro de Venezuela 2017
No esperaba encontrar algo tan parecido al realismo mágico en las historias de las mujeres que conocen el poder de las plantas… pero claro, si es pura magia, ¿cómo no se me ocurrió antes??
En cada pueblo de Antioquia hay una yerbatera, una bruja, una partera, es decir, una sabia. Mujeres que han pasado de generación en generación saberes ancestrales de cuidado. El libro de Marcela Guiral recoge las historias de algunas de ellas, en un viaje por sus conocimientos y la dureza del machismo -con algunas bellezas excepciones-. Estos cuentos son historias reales narradas en distintas voces que parecen dar la palabra a sus protagonistas en una bella adaptación del lenguaje a sus formas campesinas.
Además, es una edición muy bonita, por las fotografías, las ilustraciones, el papel y el color de las letras.
Al principio la magia, la religión y la medicina eran el tronco de un mismo árbol. Con el cristianismo ese tronco abrió nuevas ramas. Las brujas y magos, personas que curaban y guiaban espiritualmente, fueron señaladas, perseguidas, encarceladas y ejecutadas por la iglesia por paganismo y prácticas demoníacas. Recuerdo ahora el libro La Bruja del historiador francés Jules Michelet, quien afirmaba que el bosque era el lugar por excelencia donde habitaba la magia y la fantasía. Estas cinco mensajeras del ruiseñor -ese pájaro que anuncia con su canto fuertes vientos y aguaceros-, son mujeres fuertes, aguerridas, dueñas de un conocimiento ancestral tan valioso y que poco a poco se va olvidando, se va perdiendo como la memoria de doña Socorro García, una de esta cinco mensajeras.
1. Martha Correa ha tenido una vida dura, bien difícil. Levantó su hogar sola y aprendió de su madre el oficio de partera. 2. Mabel Vallejo, la fundadora de la Casa del parto en Medellín. 3. Olga Patiño. Tremendo personaje. Una trotamundos, una mujer que no se queda quieta, que va de aquí para allá y se devuelve. Una mujer consagrada a la enseñanza, a la revolución de su alma y a la sabiduría de las plantas. 4. A Carmen Correa el oficio le llegó por tradición familiar. Carmen aprendió todo lo que sabe de su madre Martha, quien a su vez lo aprendió todo de su progenitora Herminia. En esta familia el oficio de partera es vocacional y va de generación en generación. Parece la familia Buendía. 5. Socorro García está sentada en su silla plástica mirando al pueblo, Yolombó. Desde su casa lo ve todo y repasa su vida: más de cincuenta años ayudando a parir a las mujeres y ya perdió la cuenta de cuantos recién nacidos ayudó a recibir a este mundo. Irónicamente desde esa neblina de su olvido doña Socorro recuerda al detalle toda su vida de servicio y le habla a su esposo Joaquín, ya fallecido, como si aún estuviera a su lado.
Cuatro historias de mujeres con sabiduria ancestral. Cuatro historias que nos conectan con el poder de la naturaleza y su forma de brindarnos siempre salud.
Marcela Giral hace una bella narración de los contextos donde estás mujeres se hicieron sanadoras, parteras y yerbateras.
A través de la voz de cinco mujeres: Martha Correa, Mabel Vallejo, Olga Patiño, Carmen Correa y Socorro García, la autora nos habla sobre sabiduría ancestral y su transmisión entre generaciones, así como, la profunda conexión que tenemos los seres humanos con la naturaleza.
Resalta el rol de la mujer en la sanación y su confianza en la intuición (sus poderes). Nos presenta un territorio en donde las supersticiones y creencias populares están presenten en el inconsciente colectivo de sus habitantes.
“Los cantos de las aves siempre tienen algún mensaje”
"Las mensajeras del ruiseñor [Sanadoras, parteras y yerbateras]" es un libro de Marcela Guiral, donde nos muestra en 5 relatos a mujeres que desde el cuidado, sanan. A través de la narración, en voz propia o a segunda voz, nos muestra y adentra en su mundo, donde las yerbas, el conocimiento ancestral, la conexión con la Tierra, el alumbramiento, el poder, la valentía y la rebeldía muestran formas de ser mujer en la ruralidad colombiana.
El primer relato, titulado "Hierbas para el camino" nos presenta a Martha Correa, una mujer que con esfuerzo, amor y conocimiento, sanó a muchos y perdonó fuertes heridas. En él, el cuidado se muestra desde el amor profundo, que trasciende dolores y duelos, y las yerbas que todo lo curan.
El segundo relato "La casa", nos habla de Mabel Vallejo, médica obstetra, partera y doula de partos conscientes en Antioquia, Colombia, quien veló por hacer de los momentos de alumbramiento un placer para la familia entera, un momento de conexión y belleza, una alegría en tránsito, una labor de mujeres desde y por el cuidado hacia otras mujeres; unas mujeres todas parteras.
Por su parte, "La vida entre las ramas" es la historia, narrada en primera persona, de Olga Patiño, profesora que decide trascender el oficio de la enseñanza urbana a la ruralidad, donde la naturaleza y su magia curativa se vuelven su medio y forma de transmitir conocimiento en territorios donde la violencia, el dolor, la pérdida constante y el miedo han estado presentes. Su historia nos muestra el cuidado desde la enseñanza amorosa y entregada de y por la naturaleza.
El cuarto relato, "Sinfín", narra la vida de Carmen Correa, partera, madre, comadre, y amante. Nos muestra la relación que tuvo con la muerte, el cocinar para los demás, y el añorar un amor imposible, del hombre quien fue padre de varios de sus hijos. Su historia nos muestra el cuidado desde el ser partera, desde la cocina y alimentación, y desde el entendimiento de las etapas de la vida. En este relato, el Sinfín, un hermoso pájaro de plumas negra y pecho rojo, nos marca el ritmo de la vida y la proximidad con la muerte, otro alumbramiento del cual Carmen fue, igualmente, partera.
Por último, está "Las mensajeras del ruiseñor", relato que nos presenta a Socorro García, partera y masajista retirada quien, desde su pérdida de memoria, recuerda vividamente su vida ayudando a madres y bebés en su alumbramiento, mientras estaba acompañada de su gran amor. En este relato, nuevamente la naturaleza se presenta como medio y forma de hacer y ser del cuidado, y los ruiseñores cantan la lluvia y las tormentas que acompañan la ruralidad antioqueña y los corazones abatidos.
Mi relato favorito, sin duda, es el segundo. Me llegó al alma y conectó con mi historia. Se sintió muy real, guiando la narración para hacerme sentir como si estuviera naciendo nuevamente; como si estuviera en un nuevo alumbramiento.
Considero que es un acierto la curaduria y diseño que este libro tiene. Resalto aquí la hermosa labor realizada por @Tragaluzeditores. La tinta usada -verde-, se conecta con la temática del libro y el poder-acción de la sanación y el cuidado. Las fotos al inicio de cada capítulo le dan vida y cara a cada mujer que narra, volviendo cada historia más real y cercana. Y las ilustraciones de Tobías Arboleda, dan un hermoso cierre a cada historia y recalcan un pedazo de archivo de cada una, un elemento finito y preciso, un recordatorio y pedazo de alma de cada mujer.
¡Qué bello es conocer estas historias! Darse cuenta del conocimiento matriarcal que existió y existe en Colombia, el poder de la ruralidad y la vulnerabilidad que ha acompañado a la mujer, la fortaleza y valentía de ser diferentes al estar conectadas con la naturaleza y el objetivo del cuidado; la importancia del conocimiento ancestral y el papel relegado que la sociedad ha dejado para que mujeres lo "cumplamos".
Cita: "Por eso se hablaba de alumbramiento, porque la mujer se ilumina." (Pág. 67).
Libro leído en el Club de lectura #mordiscosliterarios en @verbenaliteraria
Un libro maravilloso para conocer el papel de las mujeres dentro de la medicina en Antioquia. Es que nos hemos olvidado de nuestra ascendencia, del uso de las plantas para la medicina, como dice doña Olga, ahora todo químico químico, dejando al lado lo natural. Se han perdido las tradiciones, las parteras, los yerbateros, ahora todo es muy pragmático y se dejan las creencias, la relación con la naturaleza. Las cinco mujeres que presenta Marcela Guiral (Martha Correa, Mabel Vallejo, Carmen Correa, Socorro García y Olga Patiño), se convierten en ejemplos de resiliencia, de gallardía, una muestra de lo que es realmente ser mujer en un entorno tan en contra del género. Una maravillosa narrativa, muchas gracias.