Este libro ensaya una deriva literaria y vital que es comandada por los verbos, por palabras que nombran y al mismo tiempo actúan. Son diecisiete verbos meditados y sopesados por un cuerpo y una conciencia atenta a sus potencias y contradicciones, al modo como transitamos la vida en su camino al morir. Con humor, inteligencia y un arrojo inusitado, Vicente Undurraga se adentra en una tradición del ensayo que no teme a vérselas, cara a cara, con la experiencia de estar en el mundo, tan dispuestos al goce y la apertura como perplejos ante las preguntas, pesares y traspiés que nunca quedan del todo atrás. Una sola respuesta viene dada de antemano: todo puede ser.
Le iba a poner 3.5 pero mis talleristas del jueves hicieron lecturas tan lindas que al final lo tiré para arriba. Mis capítulos favoritos: Leer, Caminar, Abdicar y el epílogo. Me gusta la idea de que leer es una decisión y una posibilidad infinita, e ahí el título de Todo puede ser en palabras de Sancho. Me gustaría que en un segundo libro, Vicente suelte esa contención en las palabras y deje que aparezcan más historias como la que se cae al hoyo. Pero en general lo disfruté harto y me dejó pensando un montón.
A excepción de tres verbos, los cuales fueron bastante buenos, lo encontré muy poco interesante. Podría argumentar sobre las generalizaciones apresuradas, las contradicciones sucesivas o la necesidad de calzar la experiencia individual con una cita, pero más que eso, es la forma de argumentar o proponer, tan rígida y a ratos soberbia, que no es para mí.
Ensayos que le dan vuelta a infinitivos relacionados con diversas y significativas actividades humanas, como leer, reír, caminar, trasnochar, tocar, abdicar, envidiar, morir, entre otras.
El autor combina sus reflexiones con experiencias biográficas, anécdotas, lecturas, haciéndole honor con su pluma ágil y versátil al "centauro de los géneros".
Leer este libro en momentos tan brutales, en tiempos de la rimbombante IA, de variados fanatismos e intransigencias, de ostentación de ignorancia y virulencia, en tiempos de impúdica banalidad es un verdadero bálsamo.
Un libro para leer y releer sin apuro ni demora, degustando cada palabra, cada frase, tomando apuntes, subrayando, meditando, sopesando las ideas y la sintaxis.
Estimulante lectura, con referencias a obras claves, donde el autor expone con mirada crítica y sentido estético toda su sapiencia, sus gustos, sus perspectivas, sus afanes. Varios nombres y títulos para seguir conectando temas, ideas y reflexiones.
Se agradece la publicación de esta verdadera joya de un género siempre atractivo y necesario.
Alertado por un post de Vicente Luis Mora corro a leer a Undurraga, que en ‘Todo puede ser’ recopila textos breves sobre verbos en infinitivo, acciones, entre los que están el muy flâneur de “Caminar”. Pero dos cosas me sorprenden y me gustan aún más del libro.
La primera es el capítulo dedicado a “Leer”, en el que Undurraga defiende no la lectura como entretenimiento facilón, sino como “una lucha llena de goce, de esfuerzos gratificados, una excitante superación de escaladas en principio irremontables”. Hay libros, como dice Rebecca Solnit, “que semejan caminatas (…) por senderos salvajes, tenebrosos, abiertos, escapados”. “Dificultad no es displacer”, recuerda, y dan ganas de colgar la frase de la pared de la biblioteca para recordarlo mientras uno lee y cuando uno sale a caminar, porque vale para las dos actividades, no tan distintas.
La segunda es un ensayo alrededor del verbo “Morir” y casi podría ser otro libro. Pero den eso ya no voy a hablar. Salid a caminar y compradlo en la librería o sacadlo de la biblioteca. Leedlo, mejor en el descanso de una caminata.
Muy recomendable para leerlo en la noche, Undurraga escribe como en susurro, mezclando citas literarias y filosóficas con parte de su biografía en una prosa muy bien cocinada con tintes poéticos. Todos los ensayos se titulan con verbos y contienen una especie de misticismo intrigante. Los últimos, abdicar y morir son de la puta madre, además, se menciona a un poeta desconocido para mi, llamado Carlos Martínez Rivas, que el autor admira así que habrá que investigarlo. Un libro excelente, luminoso y sin pretensiones.
I think this book is better than the mark I've given it. The idea behind it is so simple and yet so clever.
Some of the verbs/chapters I found more interesting or cleverer than others. I thought some of the essays were much more relevant to their verbs, kept on topic, than others.
I didn't particularly care for the constant reference to, what were me, very obscure writers. Maybe I just speak the wrong language or I was born on the wrong continent but I found it a bit elitist.
Estaba entre 3 y 4, pero la seguna parte me convenció de ponerle un poquito más. Además, aunque no conozco a Undurraga, me cayó bien. Alguien que escribe así probablemente es un buen conversador con un lado culto. Un libro, aunque muy irregular, con puntos altos y bonitos (sobre todo el final).