Nueva Esfera una historia de fantasía con romance (¡y un spice de vértigo!). Tiene una portada PRECIOSA y el marketing que hace la autora es impecable (¡no puedo reírme más con sus tiktoks!).
Además de la fantasía, los cimientos de esta historia es un worldbuilding excepcional (con base de mitología griega, así que ahí ya me tiene ganada).
El argumento se nota que ha sido trabajado al detalle y enlazado muy correctamente con uno de mis clichés favoritos: enemies to lovers.
Con toda esta mezcla de fantasía, slow-burn, romance (spicy), worldbuilding mitológico griego, enemies to lovers y un argumento muy bien definido… La novela me atrapó desde la primera página. Y el hecho de que fuese categorizada como New Adult, sumó puntos extra.
Neira es una terrenal que acaba en Nueva Esfera, un mundo creado por Anfítrite y del que ni Neira ni Logan (su mejor amigo -ejem, atracción-) han oído hablar nunca.
En ese punto, ya conoces a los personajes principales (Neira y Logan), pero la autora no va a permitir que el lector se relaje: llega el primer shock. (Si me gustaba Logan, ¿qué hago ahora después de esto?) ¿Y DESPUÉS DEL PUENTE? (Spoilers, así que no diré más). Y sin darte cuenta, la trama amorosa te ha atrapado por completo y se va sumando a la trama general del libro, absorbiéndote en cada página y devorando cada capítulo.
Adoro los personajes secundarios (sobre todo a Lita, Alejandro y Jie-Yan), pero las antagonistas… (Sí, sí. Plural). Estoy enamorada de Allyson y de Zamare. Dos personajes femeninos fuertes, decididos y con un carisma y potencial brutales. Es difícil que me decida por alguna, pero quizás me quedaría con Zamare por todo ese lado oscuro que no deja ver, porque su astucia es tan brillante (Allyson, no te enfades conmigo, a ti te adoro igual), que la hace única.
Pero, aunque sea una fan absoluta de las villanas de Nueva Esfera, debo realzar a Neira: una protagonista de las de verdad. Con sus errores, sus fallos, sus dudas… pero con una energía admirable y que consigue transmitirte que por lo que lucha debe conseguirlo. Se merece conseguirlo.
Neira es tenaz, constante, fuerte y con sus objetivos claros, aunque en ocasiones flaquee ante los problemas y las dudas que generan.
Y por supuesto, he dejado el salseo para el final. Logan y Adriel. Adriel y Logan. Dos personajes que acompañarán a Neira en sus aventuras y que su tira y afloja con la protagonista conseguirá que te derritas en cada diálogo.
Como bien decía al principio, Logan es un personaje que atrapa y enamora nada más conocerle. Además, su personaje es de los que más evoluciona y crece en la historia (no spoilers), su desarrollo es tan brillante, que necesito darle la enhorabuena a la autora por lo que ha conseguido. INCREÍBLE. Creo que definiría a Logan y su historia con esa palabra: Increíble. Pero, personalmente, lo que Adriel me ha hecho sentir… UFF. Fantasía. El Flecha Roja es descarado, no tiene vergüenza alguna y eso lo convierte en uno de los más carismáticos (y atractivos) de la novela.
Es un libro con muchas páginas, pero la lectura es súper fluida y cuando quieres darte cuenta, te has ventilado el libro.
Destacar que los capítulos son cortos y la pluma de Beatriz es preciosa y el ritmo de la novela no decae en ningún momento.
Las descripciones son preciosas y consiguen transmitir el mimo y el estudio que hay detrás de cada una de las regiones y ciudades de Nueva Esfera.
Confío en que Beatriz cree muchísimas más historias individuales (y/o a cuatro manos como la trilogía de Los Absolutos), porque tiene mucho que contar. Pero sin duda, esta novela se coloca en el TOP 1 de mis lecturas Greemwood. Y se convierte en uno de mis libros favoritos del año y leídos hasta el día de hoy. Está al mismo nivel que las novelas de fantasía romántica New Adult que están en auge.
Enhorabuena, Beatriz por lo que has conseguido. ¡Estoy deseando leerte de nuevo!