Clara despierta el día de su cumpleaños 17 y, al verse en el espejo, se da cuenta de que su cuerpo es traslúcido. No puede percibir su olor ni el sabor de sus lágrimas o de su sangre: está desapareciendo, al igual que miles de personas que han sido víctimas de desaparición forzada en su ciudad; al igual que ella, una chica a quien Clara vio ser secuestrada una tarde, al salir de la escuela. Al verse a sí misma como un turbio fantasma, la protagonista comienza a plantearse muchas preguntas, a buscar ayuda entre las personas que ama y que no siempre le prestan suficiente atención… o, mejor dicho, casi nunca. Clara como un fantasma, obra ganadora del Premio Universo de Letras, a decir del jurado, "es una novela que mantiene el sentido del humor en un contexto emotivo sin perder una mirada crítica de la realidad".
Este libro me sorprendió desde la sinopsis hasta que lo terminé. Me gustó muchísimo, me dejó el corazón apachurrado de lo bonito, triste e identificable es. La manera de pensar y de ser de Clara me lleno el corazón, me hizo sentir como ella y recordar ocasiones en las que uno se pudo sentir de la misma forma que ella. La manera en la que está escrito me parece maravillosa y como conforme pasa la historia va haciendo metáforas (?), por decirlo de una manera, según la situación actual por la que Clara esté pasando. No pienso que intente colgarse del movimiento feminista, ni creo que sea super remarcable la “perspectiva masculina”. Creo que en general, se percibe una perspectiva muy humana, de sentirte vacío, invisible, impotente, y muchísimo más ante situaciones tan difíciles que simplemente no se hay palabras que explique el dolor que pueda ocasionar un acontecimiento así. Yo a Clara la quiero mucho, me encantó todo el libro
Sin abanderarse del feminismo, Alejandro, desde la mente y entorno de Clara, presenta una historia que gira en torno al desinterés y la lucha que persiste ante las desapariciones de cualquier clase. Es un libro enternecedor, con mucho flashback a la adolescencia, chistes malos y, como cereza en el pastel, un acercamiento al corazón de aquellos que viven la desaparición propia, la de algún ser querido o la de cualquiera que no regrese jamás a su hogar.
Chido pa’ cualquier tipo de público. Léanselo con paciencia y unos pañuelos a la mano.
Es bello y muy sincero. De esas lecturas que dejaría si diera clases de secundaria, de esos libros como Mary Jo o Frecuencia Júpiter que, leídos en su momento específico me hubieran transformado de una forma mucho más impactante de lo que lo hicieron. Hace mucho con la idea del fantasma, plantea un realismo mágico muy disfrutable y a su vez ansioso por su severidad temática. Me encantaría ver más libros juveniles que se atreven a tanto, siento que cuento autorxs con una sola mano.
Se nota la perspectiva masculina y no sé qué tan cómoda me siento leyendo a un hombre abanderándose del feminismo. Btw, sí recomiendo su lectura. Me atrapó desde el primer momento y que los capítulos sean tan cortos agiliza su lectura. Tqm, Von.
Me ha gustado esta lectura. Creo que la necesitaba. Clara, en su cumpleaños 17 se da cuenta que ha comenzado a desaparecer. En ese esfuerzo por reencontrarse nos damos cuenta de las circunstancias que atañen su vida, la relación con sus amigos, familia, consigo misma, con el entorno social. ¿Alguna vez nos hemos preguntado cómo lidian los jóvenes con el tema de la desaparición de personas? Esta historia es un buen comienzo para dialogarlo, muchas veces me he sentido como Clara: estar desapareciendo sin desaparecer, sabiendo que hay otros que desaparecen y todos y nadie los busca a la vez. La lucha entre lo que te pasa al interior y todo lo violento que está en el exterior, que sumados nos llevan a volvernos Fantasmas Anónimas.
Si pueden acerquen este texto a los jóvenes que estén cerca suyo, pero por favor, acompáñenlos y dialoguen sobre esta herida que venimos cargando.