China. 1966. Chongrui Nie, perteneciente a una familia de letrados, es objetivo directo de la Revolución Cultural y no podrá estudiar en la escuela de arte, su sueño, sino que será enviado a una fábrica de armamento de la provincia de Shanxi en Guancen Shan. Impresionado por la belleza de esta región montañosa y la sinceridad de sus campesinos, logra desarrollarse plenamente en lo que podría haber supuesto un trance. Lo dibuja todo, todo el tiempo, paisajes, estatuas de templos, escenas cotidianas, máquinas, herramientas… Desde entonces, esa montaña le ha vuelto a llamar en dos ocasiones. Con Una montaña lejana..., su primera obra tan personal, Nie ofrece al público, que ya lo conocía por Juez Bao, la inmensidad de su talento.
Chongrui Nie nos cuenta en "Una Montaña Lejana" una época de su vida en que confluyen la pérdida de sus padres, trasladarse a una zona lejana de China para trabajar de albañil y la revolución cultural que no le permitirá hacer aquello que tanto le gusta. "Una Montaña Lejana" es todo lo que dejó aquella aldea y sus gentes en el recuerdo de Nie. Además de la belleza de aquel paraje que plasma en sus bellísimos dibujos que llenan esta novela gráfica. Lo recomiendo por que a pesar de los tiempos que vive transmite paz, calma. Será por ese entorno maravilloso que le rodea.
Una auténtica preciosidad de libro que nos abre una ventana a esa época de locura frenética que supuso la Revolución Cultural China, pero que es mucho, mucho más que eso. Es una autobiografía nostálgica, una mirada a una cultura milenaria en proceso de destrucción, una elegía a algo que tal vez tenía forzosamente que cambiar, pero no de la manera en que lo hizo. Y todo eso sin aspavientos, narrado con una serenidad absoluta; letra y arte se conjugan para inspirarnos emociones sin necesidad de recriminaciones estériles o sermones que no llevan a ninguna parte. Es para esto para lo que verdaderamente sirve el Arte con mayúsculas.
Y si el guion es una maravilla, ¿qué decir del dibujo? Solamente el maestro Sergio Toppi me parece capaz de hacer sombra a Chongrui Nie en su capacidad para crear ilustraciones panorámicas de proporciones titánicas, en las que el hombre se antoja poco más que una pulga en comparación con la inmensidad de la naturaleza. La habilidad del artista chino es pasmosa. Deja sin palabras.
Maravilloso, ofrece una perspectiva única y personalísima de la Revolución cultural y me ha encantado. Recomiendo totalmente. 💖💖💖💖 El estilo de dibujo es increíble y merece mucho la pena.
Acabo Una montaña lejana con la sensación de haberme quedado saciada con las historias que desgrana Chongrui Nie sobre sus vivencias en las montañas Guancen, en el norte de China. Él vivió allí, junto con otros obreros especializados, de 1968 a 1970, enviado por el gobierno chino para construir una fábrica de armamento. Después de aquel periodo, a lo largo de su vida, hubo otras ocasiones en las que volvió a esa zona.
Parte de esas vivencias que constituyen el libro tienen que ver con la Revolución Cultural, motivo por el cual es enviado a aquel lugar, pero sobre todo con el descubrimiento de la naturaleza en ese rincón todavía casi virgen, o al menos muy poco explorado por entonces: la belleza de sus montañas, del río Feng, de sus pueblos y sus templos, construidos con los elementos y materiales de la arquitectura tradicional. Además de la naturaleza, el elemento humano conforma parte de esos recuerdos, de entre los cuales destaca la amistad que forja con un muchacho del lugar y su familia, y que siempre será su referente cuando evoque Guancen.
Así que me siento satisfecha con las historias que cuenta, pero especialmente con el dibujo minucioso, seguro y enérgico, como hecho a plumilla, con el que ofrece al lector tanto paisajes inmensos como templos milenarios encaramados en las rocas, encuentros con animales esquivos, escenas cotidianas y bucólicas, y otras de una violencia tremenda. Cada página del libro es una obra de arte en la que el lector puede recrearse descubriendo detalles que dan profundidad a la historia y que hacen que nos sumerjamos de lleno en ella.
Contada en capítulos, cada uno evocando un aspecto de la vida allí, Una montaña lejana nos acerca la sociedad china de aquella época y los posteriores cambios sociales que se darán en ella, a la vez que entona un canto de amor hacia las montañas Guancen y sus hospitalarios moradores. Y, por supuesto, algunos de los capítulos narran episodios dramáticos, crueles, o incluso situaciones rocambolescas a causa de la Revolución Cultural (de la que no se libraron ni siquiera en aquel territorio tan alejado de las grandes ciudades) con una mirada ácida, crítica y, a veces, incluso cómica.