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People know light, entertaining works, particularly Cyrano de Bergerac (1897), of French playwright Edmond Rostand.
Neo-romanticism associates poet and dramatist Edmond Eugène Alexis Rostand. His romantic plays provided an alternative to the popular naturalistic theatre during the late 19th century. People adapted "Les Romanesques" as the highly successful musical comedy "The Fantasticks."
The Académie Française elected this youngest writer.
"Vuestro perfil no es energía. Vuestra frente es dolor... Melancolía"
Me enteré de esta obra de teatro del famoso autor de "Cyrano de Bergerac" sabiendo que no fue un éxito ni es tan valorada como la mencionada. Siempre quise leerla y por fin lo hice. Me preguntaba yo antes de leerla ¿qué podría hacer Rostand con un tema del cual no había mucho que explotar y sobre el cual siempre ha habido poca información de la vida del "Aguilucho". Veo que la puesta en escena es encomiable y sus recursos muy buenos aunque algo de exageración hay en sus escenas que la hacen ver no tan natural y llena de encanto como con "Cyrano..." Esta tragedia que en realidad la leí en español se titula "L'Aiglon" (El aguilucho) y hace referencia al hijo de Napoleón Bonaparte, al cual Víctor Hugo en un poema le puso ese apodo. Los actos llevan títulos y referencias al águila y su estado en cada escena. Napoleón II llamado por algunos, su nombre real Napoleón Francisco Carlos José, conocido y tratado por todos los personajes en esta pieza de teatro por su título de Duque de Reichstadt. En efecto, el niño del milagro, hijo de Napoleón en su máximo apogeo fue llamado y aclamado en Francia como "El rey de Roma". Luego de la abdicación de Napoleón, María Teresa de Austria ex emperatriz de Francia se lo llevó a su país natal donde estuvo bajo la estricta vigilancia austríaca. Eso es lo que cuenta la historia. Aquí las acciones empiezan cuando vemos al Duque con toda la formación austríaca. Su madre María Teresa es pintada como una persona superficial, libertina y despreocupada por su hijo. Su abuelo materno, el emperador Francisco, vela por él pero tiene la tutela omnipresente del Príncipe de Metternich, dueño de la política austríaca y gran controlador de toda Europa. Si no odias a Metternich con esta obra probablemente lo hagas. En la corte austríaca también están Teresa Lorget, la Archiduquesa (que de hecho debe ser Sofía) y los barones Obenaus y Bombelles.
"Alas me da el amor... La fe... ¡Me espera mi hermosa capital! ¡ Sol sobre las banderas ! ¡ Multitudes a mi entrada triunfal en los Campos Elíseos apiñadas para verme pasar! ¡ Para aclamarme, para amarme, para adorarme venís! ¡ Será como besar a Francia entera el beso de París!"
Desde muy pronto vemos que algunos franceses tienen interés en que el hijo de Napoleón recluido en Viena pueda algún día ser emperador de los franceses y de eso va toda la obra. El Duque tiene continuas inspiraciones y anhelos franceses, siendo ignorante casi de toda la situación real a Francia cuando llega a enterarse renacen en él las ganas de emular a su padre y recordar el pasado glorioso de Francia. La condesa Camerata, una de sus primas (que no la conocía antes de leer este libro), también tratará de conspirar con él así como muchos otros personajes por lograr su fuga y que cumpla su destino. "El aguilucho" es un personaje poco complejo pero que sí tiene sus buenos momentos de exaltación, de frustración y también de apatía. Esta apatía trata de ser explotada o reafirmada por los "malos" de la obra, Metternich a la cabeza quien lo consideran peligroso para los intereses del gobierno. Se usa muy bien el recurso del campo de Wagram y las voces sospechosas para realzar la gloria napoleónica y la comparación que hace Rostand sobre la cuna dorada, el inicio de las ilusiones y la popularidad del duque de bebé con el contraste de un vida de poca gloria sin mayor mérito. Definitivamente el clímax del final me parece de lo mejor de la obra. Me gustó aunque no es una extraordinaria tragedia.
"Sin embargo, la Historia conservará tan sólo la memoria de mi infancia, feliz en sus albores. No seré en el recuerdo de las gentes el Príncipe en deseos abrasado de triunfar y vivir. ¡ de mis ardientes ansias nada ha quedado !..."
Je savais que je n'aurais pas un aussi gros coup de coeur que pour Cyrano but still. J'ai adoré. ça faisait hyper longtemps déjà que j'avais pas lu de théâtre classique en alexandrin, c'est tellement agréable de retrouver cette fluidité dans le phrasé, la lecture à voix haute est tellement facile.
Il y a moins d'épiques et de bravade que dans Cyrano mais c'est intéressant de se pencher sur la vie de l'Aiglon, fils de Napoléon Bonaparte, élevé en Autriche auprès de sa mère, de l'empereur François 1er. On lui cache presque son passé, on ne veut qu'il ne connaisse rien de la France ou que peu, élevé dans un palais de verre, caché au monde, chétif, ennuyé, désabusé.
Une tirade seulement qui a l'envergure des plus belles de Cyrano sur le peuple, très belle également. Un passage délicieux avec les tailleurs dans le premier acte qui a des airs de boulevard et de comédie. Excellente mise en bouche au reste de la pièce qui vire au complot. Des décors qui changent entre chaque acte. ce doit être une pièce délicieuse sur scène
The play is written in Alexandrine, this only is a great achivement. It tells the story of the son of Napoleon who wishes to come back to France and rule as the Emperor like his father wanted. There's a scheme to free him during a ball. All along we get to know him and know the expectations of all the people around him. There's humour at times and memories of the late battles his father fought. It's interesting to follow this young man wondering if he could be worthy of becoming an emperor and the greatness of his father's life that everyone around him tries to hide. A great read which i hope to see played on stage once.
Fils de Napoléon et de Marie-Louise, l'aiglon vit à Schönbrunn, à Vienne, sous la surveillance de son grand-père et de Metternich, qui veulent le transformer en un insignifiant prince Habsbourg. Lui sent bouillir en lui le sang du Corse, et d'habiles comploteurs n'attendent qu'un signe pour le ramener au pouvoir en France, mais il est aussi travaillé par des doutes, des scrupules, une forme de sensibilité que ses tuteurs aiguisent.... Après une scène épique à Wagram, c'est la fin inéluctable. C'est grandiose, adorable, érudit et drôle tout ensemble, avec d'excellents personnages secondaires qui font toute la profondeur. Hugolien par l'ambition, Dumas pour la grandeur des sentiments, mais il y a aussi du Shakespeare avec un burlesque qui voisine avec le lyrique jusqu'au sein de la même paire de rimes. Le style est admirablement libre et enlevé, et les didascalies, loin de se borner à des indications pratiques de mise en scène, sont une oeuvre d'art en elles-mêmes, pleines de talent et de poésie. Bref, cette pièce de théâtre se lit comme un roman.... On émerge de là heureux d'avoir rencontré sa nouvelle oeuvre préférée, on s'y replonge aussitôt pour en repérer les ressorts secrets, la connaître intimement comme un château qui nous appartiendrait, reconnaître et relire ses passages favoris.
In my attempt to clear out all things Rostand from my list of things to read after indiscriminately worshipping his unmatched play, Cyrano de Bergerac, I flew through The Romancers, and Chantecler, both of which were quite enjoyable in their different ways. Then I found that L'Aiglon was the only thing left of his on Project Gutenberg ... so I voraciously downloaded it and printed it off.
This somber play is heavy in nationalistic themes and history. It was nice, in a way, to get a view of French politics of the Napoleonic times and see how that little Bonaparte created havoc in Europe that had repercussions for years and years afterward. But it also meant that the farther away we get from that time period, the harder it is to understand and get a feel for all of the characters, settings, and events alluded to ... which to a contemporary audience of the time would have been obvious, I'm guessing.
Whether you understand all of the context to the play or not, however, Rostand still excels in creating noble, tragic heroes who hold onto idealistic principles in spite of any challenges thrown against them, as he does in most of his plays. And this is something that translates across the ages without need for background research. While these noble, tragic moments of goodness were present, they were not as impactful as with Rostand's other masterpieces, nor were they as often. Even his poetic writing seemed to be toned down and limited, as characters and events took more spotlight than the words. It seemed like a lot of reading to get very few rewards by the end. Yet, the rewards were there and the reading was not uninteresting. I am glad I was able find and read yet another of Rostand's seminal works, though I will most certainly be revisiting his others plays with much more frequency and passion than I will with this one.
I should mention before parting, however, that the fifth act definitely shines through as pure Rostand. The surprising and satisfying bravery and gumption of the Countess creates a great moment and completes a wonderful character that I would have loved to see more of. Then the Duke uses poetic language to conjure up images and set up a scene that would have been both haunting and beautiful to witness in the theater. For those 19th Century audiences I am, I admit, jealous. For myself as an audience right now, I am, less enthusiastic.
3.74/5 ⭐️ Je n'avais pas lu de Rostand depuis Cyrano, il y a déjà quelques années. Je dois avouer que j'ai lu la pièce premièrement et principalement car elle traite du personnage historique de Napoléon II, duc de Reichstadt, un personnage dont le destin et la fatalité me fascine. J'ai beaucoup aimé la façon dont Rostand a romantisé et "donné vie" au duc. Grâce à cette pièce, il lui a donné une identité littéraire forte (même s'il n'est pas le seul à avoir écrit sur lui). Le personnage du duc est historiquement déjà attachant mais sa psychologie développée dans la pièce s'avère être en accord avec ce que l'on peut imaginer et renforce ce sentiment. Le pp est un personnage émouvant par sa condition physique vacillante mais tout en aillant une énergie et un feu latent que l'on voit apparaitre à de nombreuses reprises. Nous découvrons un jeune homme solitaire, plein d'espoir à la recherche de lui même et d'une gloire passé, qui, il se rend compte n'appartient finalement qu'à son père: Napoléon. Il rêve de devenir l'Aigle mais se regardant dans le miroir il ne voit qu'un autrichien. La figure du père, comme dans Hernani, est aussi ici très importante et même le fond de toute la pièce et du personnage du duc, elle est son ombre mais aussi pas tout a fait. La question identitaire du personnage est ce qui le caractérise. Sa scène finale est très émouvante et son humour, sarcasme et cynisme est quelque chose que je ne m'attendais pas à retrouver en ce personnage mais que j'ai beaucoup apprécié. + la scène du bal, du complot et de la plaine de Wagram sont époustouflantes.
Pièce romantique qui n'est pas très facile à lire (des longueurs) mais elle est belle ! Cet Aiglon, ce duc de Reichstadt, Franz ou encore François est très poignant. Edmond Rostand nous conte les derniers moments de l'Aiglon, ses dernières pensées et son grand amour pour son père et la France. Hommage touchant rendu à Napoléon Ier. On imagine grâce à cette pièce de théâtre combien il a dû être difficile à l'Aiglon de grandir en Autriche dans le souvenir de ce père sans jamais le revoir une seule fois. Un aiglon aux ailes brisées. Il y a de très beaux passages, Edmond Rostand maîtrise l'art des alexandrins. Une belle pièce de théâtre qui doit être émouvante à voir jouer.
Quelques extraits:
Le duc: "Encor, si je pouvais en moi-même avoir foi ! Vous qui me connaissez, que pensez-vous de moi ? Ah ! Prokesh ! si j'étais ce qu'on dit que nous sommes, Que nous sommes souvent, nous, les fils de grands hommes! Ce doute, avec des mots, Metternich l'entretient ! Il a raison, -et c'est son devoir d'Autrichien!- [...] Répondez-moi ! Dois-je me dédaigner ? Parlez-moi franchement : que suis-je ? Pour régner, Ai-je le front trop lourd et les poignets trop minces ? Que pensez-vous de moi ? »
Le duc: "Au premier rendez-vous que me donne la France, Je dois, comme un amant, arriver en avance !"
Un dernier passage:
« Oui. Chaque jour, un livre. Dans ma chambre, le soir, je lisais : j’étais ivre. Et puis, quand j’avais lu, pour cacher le délit, Je lançais le volume en haut du ciel-de-lit ! Les livres s’entassaient dans ce creux d’ombre noire, Si bien que je dormais sous un dôme d’Histoire. Et, le jour, tout cela restait tranquille, mais Tout cela s’éveillait dès que je m’endormais ; De ces pages, alors, qui les pressaient entre elles, Les batailles sortaient en s’étirant les ailes ! Des feuilles de laurier pleuvaient sur mes yeux clos ; Austerlitz descendait tout le long des rideaux ; Iéna se suspendait au gland qui les relève, Pour se laisser tomber, tout d’un coup, dans mon rêve ! Or, un jour que chez moi, Metternich gravement, Me racontait mon père, à sa guise ! au moment Où, très doux, j’avais l’air tout à fait de le croire, Voilà mon baldaquin qui croule sous la gloire ! Cent livres, dans ma chambre, agitent un seul nom En battant des feuillets ! »
Since "Cyrano de Bergerac" is my favorite play, I've long wanted to read more Rostand. I finally got a chance to read this play,* and although it's very good, I can see why it never achieved the lasting fame of "Cyrano" (at least not in English; it seems to be better remembered among French readers, from what I hear). It's very closely tied to a particular period and group of historical figures, and if you don't know that period and those people well, you're going to flounder sometimes. I managed to get by with some quick Googling, but it wasn't easy. But I'm glad I stuck with it, and I did like it; it has lots of wonderful Rostand-esque touches and moments, like the old man who rises from comic relief to heroism, and the sword-fighting countess. If it lacks the timeless themes and universal appeal of "Cyrano," it still has a good deal to offer.
*Another interesting connection for me -- "L'Aiglon" is the French play that Pauline sulks over having to study in Noel Streatfeild's "Ballet Shoes"! :-)
J'ai toujours eu du mal à lire du théâtre, c'est un style d'oeuvre que j'ai toujours trouvé inadapté à l'écrit et donc peu agréable à la lecture. Cependant, quand l'oeuvre est aussi forte et réussie que celle-ci, cela peut être un régal !
L'Aiglon est un drame qui relate la tentative d'évasion de Franz, Duc de Reichstadt et surtout fils de Napoléon Ier, captif de l'Empire autrichien. Entouré de sa mère, Marie-Louise d'Autriche, de Metternich, le tout-puissant chancelier autrichien, et de la famille impériale, Franz cherche à marcher sur les pas de son illustre père, poussé par un cercle de complotistes nostalgiques de l'Empire bonapartiste.
C'est un drame historique magnifiquement écrit, que j'ai lu en un week-end avec beaucoup de plaisir et d'émotion, et qui me donne envie de lire enfin l'autre oeuvre unanimement célébrée d'Edmond Rostand, Cyrano de Bergerac.
Décevant... au regard de Cyrano. N'en a pas le souffle, ni l'émotion, ni la beauté dans les textes. Sent trop la propagande pas très fine.
Quelques beaux passages et 1-2 scènes marquantes qd même.
Si les personnages sont plutôt linéaires, le conflit intérieur chez l'Aiglon, avec son alternance entre doutes, abattement, faiblesse, enthousiasme, ambition voire grandeur d'âme, tombe plutôt à plat sur l'opposition entre son "sang" napoléonien et ses origines autrichiennes, mais semble étonnamment pertinent pr un adolescent qui oscille entre enfance et âge adulte.
Cela fait un certain temps que ce livre me faisait de l'oeil. Je crois que j'avais le syndrome du" livre de lecture" de classe qui d'office nous ennuie. Bon, juste un mot pour décrire cette piece Magistrale. J'ai tout simplement adoré.
Sans doute pas la pièce la plus mature de Rostand, mais tout de même une pépite assez oubliée, mêlant patriotisme, nostalgie napoléonienne et classicisme dans un rendu assez saisissant. difficile de ne pas ressentir de pitié envers ce prince oubliée par la France et méprisé, rééduqué par l'Autriche... je recommande.
L'Aiglon (the Eaglet) is play written in alexandrines and first performed in 1900 with Sarah Bernhardt in the lead role. It deals with the short life of Napoleon 1er's first son and his apprehension in face of his well-grounded fear that he will never be the equal of his formidable father. This play is greatly loved amongst Francophone readers who feel that it is the play where Edmond Rostand reaches the summit of his poetic art. The Aiglon is a very complex character unlike the somewhat buffoonish Cyrano de Bergerac who is the protagonist of Rostand's best known play.
Growing up in a bilingual home in a bilingual town I have always been of the opinion that French prose readily translates into English and vice versa. Accordingly I have always encouraged my acquaintances to read French or English novels in whichever language they are most comfortable with. However, ooetry is much harder to translate than prose. I am afraid that the delicate art of L'Aiglon would be missing in English and advise that only those can read French easily should attempt to read it.