Ilan Stavans is the Lewis-Sebring Professor in Latin American and Latino Culture at Amherst College. An award-winning writer and public television host, his books include Growing Up Latino and Spanglish. A native of Mexico City, he lives in Amherst, Massachusetts.
Este es uno de mis libros predilectos al que siempre vuelvo. Contiene relatos de distintos lugares. Incluye entre muchos otros: Luvina, La cena, El almohadón de plumas, Ante la ley, La ciudad, La tercera orilla del río, Los mitos de Cthulhu. Algunos autores son: Edgar Allan Poe, Sade, Italo Calvino, Daniel Defoe, Nathaniel Hawthorne, Kipling, Gogol, Dickens, Bram Stoker, Ambrose Bierce, Borges, entre otros. Una delicia de recopilación.
Me decepcionó. Si bien tiene varios cuentos muy buenos y aceptables, me pareció una selección mal expurgada o donde sobraban algunos relatos. Los intervalos entre un cuento bueno y otro hacían tediosa la lectura y por poco me di por vencida con este libro. Lo que puedo decir a favor de esta antología es que todos, o casi todos, los autores son clásicos, algunos relatos ya cumplieron sus buenos siglos y siempre se agradece esa aproximación a los orígenes e historia del género. No lo recomendaría como introducción al género, pero si a quien le interesen los orígenes del mismo.
Recuerdo cuando empecé a interesarme por la literatura de horror. Aunque ya era fan de las películas, en cuanto descubrí mi vocación como lector, no tardé mucho en empezar a buscar libros con temáticas macabras. Y aunque en esos tiempos se editaban bastantes antologías y novelas de terror, para un muchacho de secundaria, sin demasiado dinero para gastar en libros, encontrar este volumen en el mercadito de la colonia, a un precio irrisorio, fue una gran bendición.
En su momento, recuerdo haberlo leído muy rápido. Eran mis primeros escarceos con el género, así que en general, todos los relatos me gustaron mucho, aunque a algunos no los llegué a comprender del todo. Hubo algunos que se me quedaron muy grabados y que determinaron gran parte de mi futuro como lector de horror, en especial "La ciudad sin nombre", de H.P. Lovecraft, ó "El corazón revelador", de Poe; también "La casa del juez" de Stoker y "La pata de mono" de W.W. Jacobs. Otros se me hicieron muy divertidos, como "La larva" de Rubén Darío, "La mujer alta" de Pedro Antonio de Alarcón ó "El cocodrilo" de Felisberto Hernández. Entre los que en su momento no entendí del todo están: "La hormiga argentina" de Italo Calvino, "La necrófila" de Felipe Alfau ó "El país de los ciegos" de H.G. Wells. El caso es que, cuando al fin decidí a darle una releída, me enfrente con un pequeño problema: en algún momento de mi vida, había regalado mi libro.
Lo bueno de los libros de Porrúa es que siguen siendo bastante fáciles de encontrar, y sobre todo, muy económicos. No batallé para nada en encontrar una nueva edición y proceder a su relectura. Creo que lo disfrute menos que en esa primera ocasión, sin embargo, ya con varios años de experiencia como lector encima, ahora pude apreciar otros relatos que en su momento no me impactaron demasiado, Por ejemplo, en esta ocasión, "La hormiga argentina" me ha gustado mucho, y "El país de los ciegos", leído a la luz de obras similares de autores como Saramago, Lovecraft o Edward Bulwer-Lytton ha adquirido otras proporciones. Por no decir que he revaluado otros textos que no recordaba de la antología, como "La historia según Pao Cheng" de Salvador Elizondo o "En el insomnio", de Virgilio Piñera.
Creo que es una buena antología, pero sobre todo, para quien se inicia en el campo del terror. Es buena dentro de su estilo, pues es similar a las de Bruguera u otras editoras que lanzaron trabajos similares por ese tiempo. Sin embargo, también tiene sus problemas, el principal podría ser la falta de textos escritos por mujeres en ella. No es que no haya habido material suficiente para hacerlo, algún texto de Edith Warthon ó ¿por qué no? alguno de Mary Shelley, por citar algunas, no hubieran desentonada para nada en el conjunto. Hablando del resultado final del libro en general, tal como pasa siempre en trabajos de este tipo, habrá algunos cuentos que se notarán un poco por debajo de la calidad de otros, pero no es nada demasiado grave. Tal vez a estas alturas no sea una compilación bastante novedosa, pero puestos en perspectiva, desde luego que lo era en el momento de su edición, y autores como Alfau o incluso Elizondo pocas veces son incluidos en trabajos de ese tipo.