Dans ce dialogue intellectuel et intime, la romancière Annie Ernaux et la sociologue Rose-Marie Lagrave, issues de la même génération, se livrent à une réflexion sur leurs trajectoires sociales : elles évoquent autant leurs points communs – familles modestes, normandes, bercées par le catholicisme –, que la manière différente dont elles se conçoivent en tant que transfuges de classe. Elles partagent ici leurs parcours, leurs lectures (de Pierre Bourdieu à Virginia Woolf), leurs rapports au travail, à la reconnaissance et à la vieillesse, et donnent à penser l’amitié féministe et l’écriture comme voies vers l’émancipation.
The author of some twenty works of fiction and memoir, Annie Ernaux is considered by many to be France’s most important writer. In 2022, she was awarded the Nobel Prize in Literature. She has also won the Prix Renaudot for A Man's Place and the Marguerite Yourcenar Prize for her body of work. More recently she received the International Strega Prize, the Prix Formentor, the French-American Translation Prize, and the Warwick Prize for Women in Translation for The Years, which was also shortlisted for the Man Booker International Prize in 2019. Her other works include Exteriors, A Girl's Story, A Woman's Story, The Possession, Simple Passion, Happening, I Remain in Darkness, Shame, A Frozen Woman, and A Man's Place.
Nace de entre la escritura factual de Annie y la mirada sociológica de Rose-Marie este libro-conversación lúcido y sabio que demuestra la plasticidad intelectual de ambas. Si lo lees, mira este libro con ojos de aprendiz. No podría nombrar dos mujeres más ilustradas que ellas, que me han desvelado el término transclase, el fenómeno de ascender social y económicamente. Hablan de conciencia de clase, del feminismo temprano en su juventud, los abortos clandestinos, la violencia en la religión católica, la vejez como privilegio y periodo de disfrute y abogan por la eutanasia accesible para una muerte digna. Si las tuviera delante probablemente se me olvidaría hablar y me haría pis encima.
Ser feminista es saber que se luchará hasta que cese toda explotación de las mujeres que viven en un barrio pobre, en un país teocrático o en el edificio vecino. Dicho de otro modo, es prepararse para luchar siempre.
Qué capacidad tienen la Annie y la Rose-Marie para ofrecernos las herramientas con las que darnos cuenta de las relaciones sociales de dominación y de cómo subvertirlas. Ahora quiero estudiar sociología
Tan simple y a la vez tan complejo que he necesitado releer algunos párrafos en más de una ocasión. Así es como nos damos cuenta de que esto no es una conversación, sino un intercambio de experiencias e información entre dos mujeres que hablan y —lo más importante— escuchan de verdad (algo que, al menos, a mí me ocurre muy poco con gente con la que hablo).
Realmente, ambas tienen cosas muy interesantes que decir. Por ejemplo, a la par que se declaran tránsfugas de clase, también escriben la vida de otros a partir de sí mismas, de sus experiencias, y consideran que la vida cotidiana de las mujeres es una cuestión política: “tengo un trabajo, pero siempre soy yo la que hace la compra, la que cocina y la que lava la ropa”. Aquí es donde el lema feminista cobra todo el sentido del mundo —lo personal es político—. Ellas también tienen cabeza y corazón, y en lugar de convertirse, tuvieron que aceptarse como mujeres. Y es que yo también he envidiado ese mundo masculino del que socialmente no formo parte.
Puede que, gracias a este libro y a mujeres como ellas, podamos salvar algo del tiempo en el que ya no estaremos nunca más: el futuro.
(Casi) espectacular aunque nombren muchísima bibliografía desconocida para mí. Es una obra que te hace reconectar con la historia de dos mujeres trabajadoras, con orígenes proletarios, que cuestionan la clase social y el género. Me da rabia no entenderlo completamente porque no conozco las bases socioeconómicas (por suerte, te van explicando para ponerte un poco in situ) y literarias de la época. Es una conversación entre amigas, inspiradora y reveladora. Me ha encantado. Me ha gustado leerlo después de haber leído ya varios ejemplares de Annie Ernaux, para entender más sobre los libros que va nombrando a lo largo del intercambio. Creo que merece la pena leer a esta autora por lo cruda y realista que es.
Es interesante conocer más en profundidad qué hay por debajo de la escritura de Annie Ernaux. A Rose-Marie Lagrave no la conozco, pero me acercaré a su obra, quizás.
Té reflexions molt interessants, sobretot sobre la qüestió d’escriure relats i reflexions sociològiques des de l’experiència i lo viscut, i sobre ser “tránsfuga de clase”. Estime a Ernaux amb tot el meu cor. Ara bé, no m’ha atrapat i no he gaudit molt la lectura d’aquesta conversa tan acadèmica.
dios es que me cae tan bien annie ernaux es tan real tan sincera tan inteligente. podría leer absolutamente cualquier cosa que escribiese y sé que me encantaría. pd. tendré q investigar a rose marie lagrave
“Ser feminista es saber que se luchará hasta que cese toda explotación de las mujeres que viven en un barrio pobre, en un país teocrático o en el edificio vecino. Dicho de otro modo, es prepararse para luchar siempre”
"A.E: Nunca me ha asustado escribir la intimidad, porque al hacerlo, experimento una sensación de distancia, como si fuera otra persona. Sin duda, es una forma de estar en el mundo. No se puede imaginar nada más íntimo que una pasión amorosa y, sin embargo, cuando me puse a escribirla, fui perfectamente capaz de separarme de cada momento, e incluso de considerar mis pensamientos como cosas. Considerarlo todo como cosas."
Escribir la intimidad es un espacio de pensamiento compartido entre Annie Ernaux y Rose-Marie Lagrave, dos mujeres que, desde la lucidez, el conocimiento y desde distintos campos han reflexionado profundamente la relación entre la vida personal y las estructuras sociales. A lo largo del diálogo ambas regresan a sus orígenes —sus trayectorias marcadas por el cambio de clase, la educación y la conciencia social— para mostrar cómo ese punto de partida fue decisivo y marcó el camino que cada una terminaría recorriendo al día de hoy; Annie, una escritora que convierte la memoria íntima en literatura y Rose-Marie, una socióloga que estudia las condiciones que moldean la vida. La conversación es profunda y maravillosa, de esas que una quisiera alargar porque no solo se siente a ratos como propia sino también la he recibido como un aprendizaje, especialmente cuando la conversación toca el tema del feminismo, de la pertenencia de clase y de cómo la experiencia personal siempre está marcada por lo social.
"R-M.L: El feminismo fue un universo que me hizo creer en mi capacidad de actuar y me formó en la intervención oral." - "A medida que envejezco, el cuerpo me envía señales inequívocas: un rostro que no acaba de transformarse, una barriga que no quiere entrar en vereda, unos ojos que pierden el brillo, y podría seguir al estilo de Prévert." - "De alguna manera necesité envejecer para reconciliarme con mi cuerpo, porque ni siquiera la fatiga -que ha sido mi compañera de viaje- fue una advertencia."
Lo leí sin conocer a las autoras. Me resultó una lectura muy interesante y que me nutrió a nivel introspectivo. Si bien el libro cuenta con una introducción y confluencias biográficas, en mi caso tuve que averiguar y leer en paralelo distintas terminologías propias de la sociología y otros autores que se nombraban (incluso armé un mapa conceptual para poder comprender la retroalimentación entre Ernaux y Lagrave, los puntos en común, etc.). No deja de ser un intercambio intelectual entre dos mujeres con gran recorrido y gran estudio de sí mismas. Coincido con los comentarios que dicen que ahora quieren estudiar sociología... La bibliografía de este libro es una gran aliada (sobre todo para personas que no estamos en el ámbito). Fue placentero leer y aprender de ellas. Lo tomo como un libro que requiere estudio, releer y releer para comprender. Queda pendiente explorar los títulos de Ernaux; podré abordarlo desde una postura más analítica luego de este texto.
He conocido más a Annie Ernaux y a Lagrave y me ha despertado muchas ganas de leer sus obras. He descubierto el término "tránsfuga de clase", lo que ha supuesto todo un alivio, ya que me identifico con él, y saber que hay toda una ristra de autores que estudian las incomodidades y entresijos que trae consigo el "migrar" de clase social... ha sido revelador. Muy interesante el punto de vista que tienen y que tratan de aplicar a sus escritos: Sí a reconocer cómo nos afecta la clase social y el género, qué dificultades traen consigo, cómo nos afecta en relación con el mundo, pero no al miserabilismo y populismo.
A mí me ha encantado. Corto, interesante y estimulante.
En estas conversaciones, Annie Ernaux y Rose-Marie Lagrave, sacan a la intimidad de la habitación. Comparten sus reflexiones transparentes y descomprometidas con toda ortodoxia. Una se reconoce en la otra, no solo por las experiencias, sino también por las técnicas de sí que impulsaron sus obras. Curiosamente la palabra que menos usaron es intimidad: se mostraron públicas, receptivas y donadas sus lectores/as. ¿Qué es la intimidad? Acá una respuesta "útil" para quienes buscamos el sentido de la vida.
“Otra definición de la vejez desde una óptica feminista: envejecer sería no estar capacitado para ejercer la libertad, la independencia y la autonomía. A partir de ahí, hay que considerarla con anticipación para identificar a lo largo de la vida los obstáculos y los esfuerzos que o bien se oponen o bien reafirman el ejercicio de la libertad y de la autonomía, porque estas rara vez se consiguen sin aliento.”
«Pero me estoy dejando llevar, como si a lo largo de nuestra conversación me hubieras inoculado el gusto por lo íntimo, como si hubieras roto mi caparazón sociológico. Tus libros ya habían empezado a desconcertarme, pero ahora estoy convencida de que tengo que adueñarme de los afectos, rebuscar en mi memoria y atreverme a escribir cueste lo que cueste (…)»
Una charla brillante entre Annie Ernaux y Rose-Marie Lagrave. Es realmente una joya este libro.
Cette conversation entre deux féministes sensibles, vraies se livrant à cœur ouvert sur leurs écrits mutuels m’a beaucoup touchée. J’en retiens leur humanisme à travers leur esprit critique. J’ai ainsi découvert d’autres livres cités et comparés ainsi que d’autres auteurs et autrices. Petite plaquette toute menue qui a son pesant d’or!
Para qué escribir si no es para desenterrar cosas, aunque solo sea una, irreductible a explicaciones de toda suerte, psicológicas, sociológicas, una cosa que no sea el resultado de una idea preconcebida ni de una demostración, sino del relato, algo que salga de los repliegues escalonados del relato y que pueda ayudar a entender —a soportar- lo que sucede y lo que se hace.+s
Un dialogue entre deux transfuges de classe féministes : intéressant, facile à lire, ça se fait écho. Mais ayant déjà lu les livres de Annie Ernaux, l'impression d'en lire un résumé, de la redite Intéressée par le livre Lagrave que je ne connaissais pas.
ruim het lezen waard, hoewel de omkadering (voorwoord, nawoord, voetnoten) het soms wat te "academisch" maakt voor een tekst die juist zoveel praat over de brug tussen het academische en het populaire. de twee schrijfsters geven blijk van een graad van kwetsbaarheid en zelfbewustzijn tegenover hun eigen traject die je bij een mannelijke auteur niet zo snel zou tegenkomen. misschien des te interessanter als je enige voorkennis van annie ernaux en haar boeken hebt