Onaisín es un indio ona de Tierra del Fuego. Su vida, y la de su perro, transcurren plácidas hasta cuando aparece el hombre blanco en busca de la Ciudad de los Césares. Esta novela dedicada por el autor a sus hijos y jóvenes en general, fue publicada en 1936. En 1957, Rojas obtiene el Premio Nacional de Literatura.
Nació en Buenos Aires el 8 de enero de 1896, hijo de Manuel Rojas Córdoba y Dorotea Sepúlveda, ambos chilenos. A pesar de pasar un par de años en Chile, su madre ya viuda volvió a Argentina en 1903. Manuel estudió hasta los 11 años en ese país. A los 16 decidió volver a Chile, donde realizó en variados oficios como pintor, electricista, estibador, aprendiz de sastre, actor en compañías teatrales, entre otros. Se casó con María Baeza con quien tuvo tres hijos. Luego de enviudar viajó por Europa, Sudamérica y Medio Oriente. Posteriormente comenzó a trabajar como escritor en Los Tiempos y Las Últimas Noticias. Fue profesor en la Universidad de Chile. Murió el 11 de marzo de 1973 en Chile.
Creo que por libros como este tipo de libro odio tener que poner estrellas a los libros. Lo admito, yo soy de dar estrella fácil, porque siento que la crítica artística en general cae en profundos subjetivismos que penden de los llamados puntos de anclaje o de referencia que arman nuestras referencias culturales y son diferentes en cada uno. Pero sin ponernos tan densos, me pasa con este libro que es un buen libro pero para un niño de 7mo básico u 8vo. Es entretenido, habla de valores universales, con un final feliz y está bien escrito. Tiene personajes entrañables, es de fácil lectura. Básicamente, es un buen libro. 5/5 para esa edad. Para un lector que busca algo más que solamente la fiebre del oro y la ambición es mala, es una lectura entretenida pero que le falta sustancia. Pero como está bien escrito, no se siente el peso de la palabra como para poder decir que es un mal libro porque es un libro redondo. Fin.
Siento que debería disculparme con Manuel Rojas por no haberlo leído antes.En realidad le debo una doble disculpa al autor, porque no recuerdo si alguna vez si quiera terminé de leer Hijo De Ladrón porque me dio penita.
Dicho eso; ¡Qué libro más lindo! Aunque no, no quiero decir que sea lindo robar o estafar a la gente, pero me gustó que entre sí los personajes amigos eran muy amigos y muy fieles. El perrito, Indio, era un poco malo, porque cazaba otros animales y atacaba a la gente que no era amiga de sus amos, pero era lindo porque lo mandaban a rastrear pistas y se me imaginaba a la Oli, mi perrita, que anda siempre rastreando vaya uno a saber qué. En la segunda parte del libro, me gusta que igual los personajes cambian, de hecho Queltehue tenía muy buen humor y antes no se notaba. Se lo recomiendo a todos quienes tengan amigos y quieran vivir una aventura sin necesidad de tener barco ni tripulación.
* Si mi review parece incompleto o escasamente útil, es porque mi profesora de lenguaje personal -mi mamá- me informa que debí haberlo leído en la básica. Me imagino que si así hubiese sido y en el control de lectura me hubiesen preguntado mi opinión, mi opinión hubiese sido la que acaban de leer.
Novela bastante sencilla y juvenil. No tiene mayor complejidad su lectura y a ratos puede tener una historia bastante cliche.
Sin embargo, al menos en lo personal, me gustó bastante. Algo tiene, que me atrapó y me hizo leerlo bastante rápido. Diría que lo leí como si fuera un niño o adolescente recién introduciéndome en la literatura.
También me llamó la atención la temática de aventura que plantea el autor, sabiendo que probablemente Rojas se destaca sobre todo por el retrato que hace del sujeto popular del Chile de la primera mitad del siglo XX, particularmente con Aniceto Hevia.
Al igual que otros comentarios, realmente me siento culpable de haber esquivado la lectura de Manuel Rojas durante todo este tiempo.
One of my favorite books. Love it. read this book as a 6th grader..... after this book (and Pacha Pulai) my love for history only grow. now I am a History mayor ;)
• Manuel Rojas [1896 Argentina – 1973 Chile] • Fecha de publicación: 1936 • Novela, Editorial Aguilar, 1ra edición 1973 (Biblioteca de autores modernos)
Es un libro dulce, casi juvenil. No tengo mucho que decir realmente, lo disfrute.
Primero decir que tengo una gran gran deuda de la enseñanza media con Rojas. Ahora necesito atragantarme con la tetralogía.
Cuenta la historia de Onaisín, un indígena Ona de Tierra del Fuego, su perrito Indio (importante), y un puñado de amistades que van en busca de la mítica y utópica ciudad de los Césares, ciudad que posee oro en sobreabundancia. Se presenta así el mito de viajes en búsqueda de una ciudad mejor, un remitente quizá a las culturas helénicas y romanas.
Livianitamente. Es un libro precioso, los retratos de los lugares y lugareños son tibiecitos. Es un viaje por el mar, los bosques, la amistad. Está presente también el conflicto que generó el cruce de diferentes razas (de lo cual el autor lo marca bastante amablemente) innegable en la construcción del imaginario de la tradición e identidad chilena. En este sentido quizá la ciudad es un bastión de resistencia a la modernidad.
Quizá quizá la pluma es un poco tosca, pero Rojas sabe construir perfectamente los universos en los que desarrolla la historia, en ese sentido el autor no se pierde.
Recomiendo: El año en que hablamos con el mar de Andrés Montero.
Volviendo un rato a la adolescencia, me leí este libro que recuerdo algún día me gustó. Cuenta la historia de Onaisín, un indio selk'nam (ona como lo llaman en el libro) que termina entre los blancos, encuentra amistades y lealtades y parte con ellos a la aventura de buscar oro en la Patagonia. Allí, se encuentran con la mítica Ciudad de los Césares. Es un libro que deja un sabor dulce, simple de leer, como para un niño grande. Habla de buenas personas, aventuras y un buen final. Retrocedí un poquito a mis primeros años de lectura ❤️
4,5 me gustó mucho la forma en la que el autor abarcó la ciudad de los cesares además es un libro donde es muy bonito el poder imaginarse el lugar de los hechos y de todo lo que va aconteciendo, una historia infantil y juvenil muy sana y entretenida, recomendado
Es un libro sencillo, que pudiese haber sido en algún momento para niños. Es entretenido de leer, pero en el clímax el autor adelanta 2 meses y no cuenta mucho más. A pesar de ser un libro de tono juvenil, matan más que en película del far west. Esperaba más de lo que creí que era un clásico.
No me gustó. Creo que la prosa es un poco tosca y la historia poco interesante. Si me gusta que los personajes sean selknam, pudiendo imaginar un poco otras realidades y culturas. Además tiene un lindo mensaje de respeto, aun que sea un poco cliché, no deja de ser necesario.
ES Algo extraño con respecto al resto de su obra, La Ciudad de los Césares es una novela de aventura decimonónica de tomo y lomo, claramente para una audiencia juvenil. Y sin embargo, la sutil subversión de su pluma se apodera de esas convenciones, partiendo por tener de personaje principal a un indígena Selk'nam (un pueblo cuyo genocidio ya había sido "completado" a la fecha de publicación de la novela), junto a una crítica soterrada de los proyectos coloniales ejercidos sobre la Patagonia, sea por españoles, chilenos o argentinos.
EN An outlier compared to the rest of his ouvre, La Ciudad de los Césares/The City of the Caesars is a 19th Century-styled adventure novel, through and through, clearly written for a younger audience. And yet, however, his subtly subversive pen takes over the conventions of the genre, with its lead hero being a Selk'nam young man (a people whose genocide had already been completed by the time of the novel's publication), alongside an understated critique of colonialism on Patagonia, by either Spaniards, Chileans or Argentinians. Hidden gem.
Leí por primera vez este libro cuando tenía 12 años. Estaba en 7mo básico. Me encantó desde aquella vez y cada cierto tiempo (unos 5 años), regreso a sus páginas para poder ver a Onaisin, Enrique, y sus camaradas una vez más. Sentí algo de decepción cuando leí por ahí que Manuel Rojas pensaba que este libro suyo no era lo mejor, por el contrario. Sin embargo, para mi es grandioso.