A veces las palabras se quedan inmóviles, tan escondidas que no podemos aferrarlas, pero cuando las alcanzamos pueden crear mundos. Sara no habla mucho. Han pasado demasiadas el accidente, la separación de sus padres, la discusión con su mejor amiga. Algo dentro de ella se ha bloqueado, como si estuviera congelado. Pero el destino pone en su camino a un maestro inesperado, el anciano Mr. T, que con sus cuentos antiguos y su fijación por el alfabeto hebreo despierta en Sara las ganas de aprender. ¿Es solo un viejo que ha perdido la memoria o la razón? Quizás. Pero gracias a esas misteriosas letras, una extraña criatura entra en la vida de Sara. Y con ella, poco a poco, vuelven las palabras, las adecuadas y necesarias para vivirlo la amistad, la familia e incluso el amor. Libro ganador del LiBer Award 2021 como mejor libro infantil-juvenil Libro ganador Laura Orvieto Literary Awards (categoría 12-15 años) Novela gráfica ganadora del premio Micheluzzi Award 2022 al Mejor guion
🗨️Tu única salida se encuentra delante, así que...¡avanza!🗨️
Lo primero que tengo que decir sobre este cómic, "Las palabras lo pueden todo", de Silvia Vecchini e ilustrado por Sualzo, editado por Liana Editorial es que su sinopsis no le hace justicia.
Recientemente ganador del premio Banco del Libro de Venezuela como Mejor Libro para Jóvenes y Adultos, a partir de 16 años en la categoría Traducciones, es un cómic con una profundidad que al ser inicialmente dirigido a un público juvenil, puede pasar desapercibida.
Sara es una adolescente a la que una cicatriz en la cara fruto de un traumático accidente la complica su forma de relacionarse con el mundo, la separación de sus padres y un enfado con su mejor amiga la sitúan al límite de cometer pequeñas fechorías. Cuando se ve obligada a cumplir servicios sociales en un centro de personas mayores, conoce al señor T, quién a través de las enseñanzas del alfabeto hebreo la conducirá en un viaje a través de sí misma y de esa vida llena de posibilidades que no se está otorgando.
Una suerte de realismo mágico, de cómic de adolescentes con grandes trazos de filosofía y mística y sobre todo, de avance a enseñarlos la importancia de darnos permiso y de avanzar a través de la vida y de las palabras, porque nuestra única salida es la que tenemos delante.
Una gratísima sorpresa este cómic, de autores que no conocía para nada. Una adolescente, deprimida por la separación de sus padres y problemas con sus amigos, sin ganas de conversar, empieza a generar problemas hasta que termina haciendo trabajo comunitario en una residencia de ancianos, donde conoce a un supuesto cabalista judío que le enseña el alfabeto hebreo y con eso, poco a poco recupera las ganas de vivir nuevamente y de comunicarse, hasta termina haciendo un golem. Una historia muy bien contada, con info de algunas letras específicas que ayudan a la protagonista en su camino. Una grata sorpresa.