El amor por la lectura es el protagonista absoluto de esta antología. Los relatos que la componen están dirigidos a los amantes de los libros y las librerías, a quienes adoran el olor del papel. En estas páginas encontraremos grandes firmas, como Virginia Woolf, Stefan Zweig o Katherine Mansfield y descubriremos otras como Zona Gale y Charles Chesnutt que nos regalan historias tiernas y empáticas, crueles y desencantadas, que nos muestran el poder evocador y universal de la lectura, la escritura y la creación. Disfrutemos de esta inmersión literaria en el fascinante mundo de los libros, vistos a través de los ojos de sus creadores.
Stefan Zweig was one of the world's most famous writers during the 1920s and 1930s, especially in the U.S., South America, and Europe. He produced novels, plays, biographies, and journalist pieces. Among his most famous works are Beware of Pity, Letter from an Unknown Woman, and Mary, Queen of Scotland and the Isles. He and his second wife committed suicide in 1942. Zweig studied in Austria, France, and Germany before settling in Salzburg in 1913. In 1934, driven into exile by the Nazis, he emigrated to England and then, in 1940, to Brazil by way of New York. Finding only growing loneliness and disillusionment in their new surroundings, he and his second wife committed suicide. Zweig's interest in psychology and the teachings of Sigmund Freud led to his most characteristic work, the subtle portrayal of character. Zweig's essays include studies of Honoré de Balzac, Charles Dickens, and Fyodor Dostoevsky (Drei Meister, 1920; Three Masters) and of Friedrich Hölderlin, Heinrich von Kleist, and Friedrich Nietzsche (Der Kampf mit dem Dämon, 1925; Master Builders). He achieved popularity with Sternstunden der Menschheit (1928; The Tide of Fortune), five historical portraits in miniature. He wrote full-scale, intuitive rather than objective, biographies of the French statesman Joseph Fouché (1929), Mary Stuart (1935), and others. His stories include those in Verwirrung der Gefühle (1925; Conflicts). He also wrote a psychological novel, Ungeduld des Herzens (1938; Beware of Pity), and translated works of Charles Baudelaire, Paul Verlaine, and Emile Verhaeren. Most recently, his works provided the inspiration for 2014 film The Grand Budapest Hotel.
Hace unos años leí de la editorial Alma un volumen titulado “Relatos para Amantes de los Libros”, un antología que recogía una excelente selección de historias y cuentos compuestos por grandes nombres de la literatura que giraban en torno al trabajo de escritor, los libros y, por supuesto, la literatura. “Relatos para Amantes de la Lectura” es su continuación natural, una antología en la que aparecen algunos de los mismos escritores, que ya conocíamos en la primera, junto a otros nuevos nombres. Y una vez más, la editorial hace una selección rica y variada, que nos demuestra diferentes visiones de lo que es la literatura y el trabajo de escritor.Lo más interesante sob las diferentes visiones que los distintos autores tienen sobre la literatura y sus protagonistas, la variedad de perspectivas con las que manejan todo esto. A veces ácida, a veces tierna, pero siempre certera, la visión de todos estos autores sobre el mundo de las letras esconde, al fin, y al cabo, un profundo amor, por él mismo, y por el arte de escribir. Aunque no por ello se puedan obviar sus pequeños inevitables sin sentidos y ridiculeces; usándolos, inevitablemente, como combustible e inspiración para sus obras.
A continuación, una breve reseña de cada uno de los cuentos que se tienen la oportunidad de leer en este libro.
INSPIRACIÓN de Isaak Bábel: empezamos la antología con un relato que pone en relieve uno de los grandes problemas entre los literatos y, en general, cualquier artista: la falta de autocrítica. Después de una mala noche, Sasha, se ve un ligado a escuchar el relato que acaba de escribir su buen amigo Mishka. Este piensa que ha compuesto una auténtica obra de arte, pero escuchando su compañero se da cuenta de que el oro es más bien hojalata. Pero ¿qué se puede hace rcontra el entusiasmo del autor, que ya empieza a soñar sobre conseguir el éxito en San Petersburgo? ¿ Qué piensa que con las ganas y la inspiración ya se tiene el suficiente talento para ser un autor de éxito? Los autoexamenes hechos desde una perspectiva más brillante y buena que la propia realidad y la idea de que la inspiración y el entusiasmo creativo son las señas de identidad de los grandes escritores (y artistas) es criticada y humillada en este cuento de una manera tierna y patética sin perder sus buenas dosis de critica.
EL TRATADO MIDDOTH de Montague Rhodes James: un relato muy entretenido de leer. Se trata de una historia sencilla y de buen ritmo que empieza en una biblioteca y que acaba deviniendo en una obra de aventuras, misterios, intriga, secretos familiares… Y un punto de terror y de sobrenatural, que le da un aire gótico que le sienta estupendamente y que yo por lo menos he disfrutado mucho. Y que nos demuestra que un simple libro puede ocultar mucho más de lo que aparenta a simple vista. Por cierto, cada uno de los cuentos viene precedido por un texto donde nos hablan brevemente de la biografía de Shout y de qué va la historia. Normalmente suelo leer estas hojas después de haber acabado cada narración. En esta ocasión me ha hecho mucha gracia ver que al final de este texto de presentación e introducción el editor del antología compara la historia que nos ocupa con otra en la que no he podido dejar de pensar mientras la leía, “ El Necronomicon” de H.P. Lovecraft. Y es que los libros malditos dan para mucho.
ELLA de Zona Gale: Hasta este momento jamas había oido el nombre de Zona Gale, y con este relato y su biografía me ha dejado claro que tengo que buscar más cosas sobre ella. “Ella” es un relato profundamente evocador sobre la fina linea entre el sueño y la realidad. Con una prosa directa, pero atmosférica, la autora nos cuenta la historia de una ensoñación y de personas diferentes que se encuentran en una casualidad difusa como la niebla, intangible como las brumas. Y ¿qué es la literatura sino eso? Tratar de atrapar esos rayos de luna, encontrar en historias que otros idearon personajes que demos a nuestros pensamientos y anhelos más íntimos y que nos hagan sentir menos solos en esta vida, que nos den consuelo y compañía y nos ayude a encontrar nuestra propia voz.
EL PROCUSTO DE BAXTER de Charles W. Chesnutt: otro autor que no conocía me trae el primer gran alegrón de esta lectura. El relato de Chesnutt me ha encantado por cuanto tiene de actual y satírico. Pone el foco en la manera en que habla sobre los motivos por los cuales un escritor puede desdeñar el éxito, si es por creer, que la literatura está por encima de ello, o para disimular que no lo ha conseguido. Pero aparte de este tema, creo que el cuento narra otros más actuales que lo hacen poderosamente moderno. Como la importancia que últimamente le está dando el mercado editorial a las ediciones especiales y la manera en que parece que ahora a los lectores les importa más tener un libro bonito que quede bien en sus estanterías que una obra mínimamente bien escrita y editada, o simplemente escrita… Y también habla de algo que yo creo que pasa más veces de las que nos pensamos, de las reseñas elogiosas que se hacen sin haber reído realmente el libro en cuestión. Son temas que en redes sociales dedicadas a libros aparecen de vez en cuando, pero que son el núcleo de muchas de sus problemáticas y me parece muy interesante que este autor ya se anticipara a ello hace casi un siglo.
EL LEGADO de Virginia Woolf: Virginia Woolf comparte con la española Emilia Pardo Bazán el ser dos de las voces más reconocidas de ese grupo de mujeres intelectuales y autoras que en los siglos XVIII y XIX se atrevieron a alzar la voz contra las desigualdades entre hombres y mujeres y pedie que a la otra mitad del mundo se le dieran las mismas ventajas y derechos que a los hombres y se las reconociera por igual. El relato de Woolf tiene mucho en común con uno de la gallega, “La flor seca”. En ambas historias dos personajes de alta condición investigan entre las pertenencias de sus recientemente fallecidas esposas. Y así descubren secretos de ellas que nunca pudieron imaginarse, pues en vida nunca las dedicaron más tiempo del necesario ni se les pudo ocurrir que ellas tuvieran un mundo interior, deseos o intereses ajenos a sus familias y cónyuges. En “ El Legado”, un político descubre mientras lee el diario de su esposa lo errónea era la idea que tenía sobre ella, hasta qué punto no la conocía. Necesitará la ayuda de su secretaria, una mujer a la que también minusvalora, para comprender hasta qué punto estaba engañado. La crítica hacía el universalizado egocentrismo masculino es brutal incluso en las últimas líneas. El marido, lejos de pensar en cómo se debió sentir su esposa, solo puede llegar a la conclusión de que lo que ella buscaba era huir de él.
UNA SOCIEDAD de Virginia Woolf: en este cuento están más que presenten los ecos de “Una Habitación Propia” , esa obra capital de la producción de Woolf que tanto ha influido en el feminismo actual (aunque tenga alguna que otra cosa que chirríe a día de hoy). “Una Sociedad” empieza con un tono distendido e, incluso alegre, con una reunión de amigas decide no tener más hijos hasta descubrir cómo es ese mundo, que los hombres controlan, y que, cuando se toman la molestia de mirarlo en profundidad, descubren que es más mediocre de lo que se imaginaba . En pocas páginas, Woolf prepara una historia llena de ironía y absolutamente adelantada a su época, que pone el foco la manera en que los hombres han monopolizado el poder cultural y político de la época y en el papel pasivo e incluso infantilizado de las mujeres, como estas han quedado relegadas al papel de madres mientras la historia sigue imparablemente contada y controlada por ellos, y el mundo va cada vez a peor. El tono alegre y satírico con el que empieza el relato va, poco a poco, haciéndose más dramático y profundo en este inteligente, alegato por la igualdad entre hombres que pone en entredicho cómo se ha desarrollado la cultura inglesa, y que llega a la conclusión de que lo único que les queda a las mujeres es convencer a los hombres de que son intelectualmente superiores.
JE NE PARLE PAS FRANÇAIS de Katherine Mansfield: No voy a negar que me ha gustado este relato, sobre todo, por lo interesante que me ha parecido la elección de su protagonista y narrador, Raoul Duquette, un pícaro escritor frances de poca monta, egocéntrico y egoísta; especialista en vivir sin dinero y en sacar más réditos de sus relaciones amorosas que de su propio y poco conocido trabajo. Y que termina en medio de la trágica y extraña relación entre otro escritor, de origen inglés, y una misteriosa muchacha, a la que solo conocemos por el mote de Ratita. Y todo eso, sin contar con el aparente enamoramiento que nuestro protagonista parece que siente por el otro escritor, lo que ayuda a conjurar aún más la ambigüedad que rodea todo este relato.
El cuento puede entenderse, al principio, como una crítica ardua y certera a esos escritores que sienten que están tocados por la gracia de las musas, seguros de simismo y que creen que todos ellos personifican el arte y la genialidad literaria. Pero lentamente va centrándose en un extraño triángulo amoroso que rompe y descoloca a los protagonistas. Y que nos muestra esas pequeñas historias cotidianas, que son el corazón de la propia literatura, la gasolina de algunas de las mejores obras, una excelente fuente de inspiración más auténtica y pura que muchas de las idioteces que se publican. Que al final, son las que hacen que la literatura represente muchas veces lo que es la vida con sus luces y sus sombras.
DON TIMOTEO O EL LITERATO de Mariano José de Larra: no sé porque no leo más a don Mariano José de Larra. Es increíble que aún a día de hoy uno pueda identificar que hay muchas cosas que aún siguen siendo exactamente iguales en la sociedad española actual que en la de el siglo XIX, las críticas ácidas y corrosivos que el periodista y literato vierte en sus reportajes, en muchos aspectos, sino en todos, aún perfectamente aplicable. Como se ve en esta suerte de reportaje, cuento o relato moral que nos habla de la cultura española, de su época y de esos intelectuales que no tienen ningún interés por mejorar sus saberes, ya que tienen un nombre. Un hombre que han conseguido… A saber por qué. Porque méritos para ello no tienen. Y es que ¿quien no conoce a alguien que ha ganado fama , o cualquier cosa, por algo que realmente ha hecho o que se merece? ¿ O alguien que resulte más visible que respetado, pero la opinión común se inclina siempre por la segunda, y es que hay cosas que son eternas, y más en esta España nuestra.
FLORES HUMILDES de Cecilia Böhl de Faber: un texto breve, escrito con un lenguaje muy decimonónico y florido, que puede resultar un tanto pesado y denso. Pero, aun así, he disfrutado mucho de esta breve perspectiva al trabajo, folclórico de una autora que a día de hoy sigue publicándose con su seudónimo masculino, Fernán Caballero. Me ha encantado que el texto (que realmente no es un relato, sino que está sacado de un libro de la autora que habla de leyendas españolas) ponga en relieve el folklore y la mitología española de una manera tan encantadora, explicándonos la historia de muchas expresiones que aún siguen usándose. Una anécdota que disfrutado mucho de leer.
LAS RAYAS de Horacio Quiroga: sé que en algún momento de mi vida tengo que ponerme en serio con este autor, pero es que me parece demasiado simbólico y difícil para mí. El cuento me ha parecido muy interesante, y quizás me haya faltado leerlo con mayor profundidad o algo. Pero no he terminado de captar muy bien que quiere decirnos, tan solo que nos habla de un lenguaje a rayas que resulta de lo más peculiar. Intento no desanimarme, ya que como dicen en la introducción, este cuento no lo ha entendido nadie. Pero aún así, me quedo con cierto regusto amargo por ello.
UN TRIBUNAL LITERARIO de Benito Pérez Galdós: una de mis vergüenzas literarias es no leer más de don Benito. Tengo varias obras suyas esperando, y por lo que sea no me animo con ellas .Y no entiendo por qué, porque lo poquito que he leído de él me ha encantado. Este relato me ha sacado la carcajada más de una y más de dos veces. Corrosivo, inteligente y sobre todo muy muy satírico. Pero satírico de una manera muy inteligente y llena de sentido literario que no todos los autores que se enorgullecen de ser críticos consiguen.
Un joven se atreve a presentar su obra a cuatro personajes que se supone que son entendidos de la literatura y la crítica literaria. Cada uno de estos cuatro personajes representa una forma de entender la literatura española decimonónica que el autor critica sin ningún tipo de vergüenza. Nada de sentimentalismo baratos y pobres; de enseñar, sin ningún pudor, e incluso oscureciendo más de lo necesario la partes más tenebrosas de la fría realidad; o de hacer esa literatura para gente sabia que en realidad carece de algún tipo de sapienza en sus augustos cerebros más dedicados a recopilar datos que en buscar el sentido común. Galdós, no perdona ninguno de ellos, desde sus vidas privadas hasta su manera de escribir y entender la literatura son minuciosamente criticadas con un humor burlesco y certero cual flecha. Y encima es que da gusto leerlo de lo bien escrito que está ¿se puede pedir más? Eso sí, el pobre escritor encimes te da hasta Penilla, de estero Coss, que resulta su composición hasta las críticas a las que se ve sometido por aquellos que deberían pensarse mejor las cosas y hacer autocrítica.
PERLISTA de Emilia Pardo Bazán: una de mis anécdotas favoritas de la literatura castellana es la relación amorosa que tuvieron Benito Pérez Galdós y Emilia Pardo Bazán, qué tantas cartas nos ha dejado como prueba. Así que me hace mucha gracia (aunque cronológicamente sea lo más correcto y evidente) que el relato de uno preceda al de la otra.
El cabreo de un escritor debido a que no le llega la inspiración para componer, se convertirá en la puerta de entrada para conocer a la señorita Merry, una anciana que se dedica a ser perlista. Básicamente, está buena mujer se dedica a enhebrar perlas desde su taller, un arte para el que se necesita una habilidad extraordinaria y mucho timo para que todas las personas combinen unas con otras. Como dice la buena mujer “ parece facilísimo la perlas, y sería facilísimo, en efecto, si se redujese a ponerlas unas con otras… cabalmente es indudable […] que solo hay una combinación dada para que crezcan debidamente, y que cada hilo requiere la suya”. Además, la propia mujer confiesa que no es un trabajo fácil porque muchas veces se cansa y no puede ver por dónde meter el hilo,. Pero todo sea por seguir trabajando en algo que él ha llenado toda su vida, incluso cuando sufrió una pena de amor. Una elegante y perfectamente metáfora sobre el trabajo de escritor, sobre lo que supone escribir un texto ya que “de las combinaciones que se pueden hacer con 50 palabras, 49 no valen; solo es artística una…”. Otra prueba más de cómo se las gastaba la Pardo Bazán, de su inteligencia narrativa y su gran tino.
LUNA DE MIEL de Guy de Maupassant: la conversación entre dos amigas sobre un libro, escrita en forma de obra de teatro al principio, da paso a la educación de una de ellas sobre su luna de miel, el único momento de su vida en que conoció la perfecta felicidad. Esa que tanto aparece en los libros, como si el papel y la tinta fueran los únicos elementos que permitieran conservar ese pedazo de ámbar en el que la vida es absolutamente maravillosa, y está pintada de todos los colores de la felicidad. la prosa es melancólica y sencilla, pero a la vez sutil y evocadora, lo que casa muy bien con una historia breve y sencilla sobre lo Hemisphere ero de la felicidad y lo que, al fin de cuentas, es el poder de la literatura, entre muchos otros: hacer pervivir las cosas de una forma que ni tan siquiera la memoria puede conseguir.
RELATO OSCURO, NARRADOR MÁS OSCURO de Villiers de L'Isle-Adam: siempre es bien que nos presenten autores poco conocidos, y más en un caso que ejemplifica también los parabienes que puede tener la fortuna de todos los mortales. Mi primer acercamiento a este autor es por medio de una de construcción literaria. Muy interesante. Un grupo de literatos se han reunido en una cena y uno de los invitados, un célebre dramaturgo, les cuenta la historia de un duelo. Y lo hace de tal manera que se nota cuál es su oficio, ya que se fija en los detalles, señala los elementos que usaría para Acaparar la atención del lector-espectador, maneja el ritmo, da pinceladas de color literario muy interesantes. El relato tiene un corte romántico que le hace muy disfrutada.
LA INOCENCIA DE REGINALD de Hector Hugh Munro (alias Saki): Saki es un autor con el que me he topado alguna vez, pero que realmente no conozco. En la introducción le comparan con Oscar Wilde, y eso ya me predispone muy favorablemente hacia su persona. Y desde luego, este cuento suyo está lleno de sátira y crítica hacia la sociedad de su época, hecha desde un tono cínico y despectivo, pero no carente de una vena ácidamente corrosiva. Básicamente, nos habla de ese dicho tan ocurrido de que es “ mejor que hablen mal de ti a que no hablen”. Quizás, el ser mi primer encuentro con este autor, siento que no he captado muy bien de qué va el cuento y todos sus matices. Me ha quedado la impresión de que la obra de Saki es de esas que no tienen nada de sencillo, que se van descubriendo y valorando más a medida que vas leyendo más y más cosas de las que haya escrito. Con ese toque me quedo.
MENDEL, EL DE LOS LIBROS de Stefan Zweig : Stefan Zweig es ese autor que me avergonzaba no haber leído hasta ahora. Siempre he dicho que era mi eterna deuda pendiente con la literatura, que tenía muchas ganas de empezar a leer cosas de él. Porque es la pura y simple verdad. Y por lo que sea tenía muchas ganas de estrenarme con su prosa con este “Mendel, el de los Libros”, una novela corta de la que siempre he leído y escuchado cosas muy buenas, especialmente sobre lo enternecedor que es su protagonista y lo impactante que es su desarrollo.
Y bien, ya puedo decir que conozco a Zweig. Y a Mendel. Y no creo que vaya a ser una experiencia que vaya a olvidar.
En “Mendel, el de los Libros”, un anónimo narrador se refugia de la pertinaz lluvia que cae en Viena en un café. Ahí evocara la figura de un carismático personaje que durante años trabajó en el lugar, el Mendel que da título a la novela. Un pequeño y oscuro judío de portentosa memoria que se dedicaba a la venta ambulante de libros. La bibliografía es la gran y única pasión de nuestro Mendel, capaz de conocer y decir al dedillo de dónde provienen todas las ediciones de todos los libros jamás publicados, pero incapaz de saber que una terrible guerra se está gestando en Europa. Y esa será la gran maldición de un personaje que Zweig, inteligentemente, humaniza al darle varias capas de defectos, pero no por ello deja de ser entrañable a muchos niveles, de fascinar al lector por lo bien esbozado que está. Lo único que quiere Mendel es vivir tranquilo entre sus libros, la única realidad que conoce y que le interesa. Pero la guerra le llegará de la forma más absoluta y la absorberá de una manera cruel y violenta que nos habla sobre el sinsentido de la acción bélica y el egoísmo humano.
Escrita con un estilo directo y evocador, Zweig nos presenta una novela corta sobre la crueldad de la guerra, un tanto amarga, pese a las pequeñas pinceladas de esperanza que coloca en sus párrafos finales. Se trata de uno de esos relatos que demuestran hasta qué punto una obra breve puede ser buena sin necesidad de contar con muchas páginas o de una acción larga y llena de recovecos y hechos. La sencillez de “Mendel, el de los Libros” casa perfectamente con su triste y grisacea historia y su potente mensaje antibelicista, forjado a través de un personaje que vive por y para los libros y que no hace daño a nadie, pero que se convierte en una de tantas víctimas de la locura humana.
Relatos para amantes de la lectura, de autores varios
Hace un tiempo recibimos este libro en la librería y parecía destinado para mí 🥹 Muchas veces me pasa eso con los libros que llegan pero es solo un sentimiento, llevarlo a la práctica implica pasar por el trámite burocrático del pago, y por ese motivo este seguía aguardando pacientemente… escondido entre otros libros 🫢
Una vez conmigo tuve la confirmación de que realmente es el libro perfecto para los amantes de la lectura. No solo por la hermosa y cuidada edición, que es de Alma, de su colección Clásicos Ilustrados, sino también por las bellísimas ilustraciones realizadas por Natalia Zaratiegui. Todo el libro es un guiño hermoso a la obsesión que padecemos a veces los lectores con los libros, el amor que les profesamos, los distintos niveles emocionales que atravesamos durante la lectura… Y después tengamos en cuenta su contenido. Ahí reside la gema absoluta de este libro: una selección de relatos de autores clásicos muy conocidos pero que no necesariamente había leído las obras puntuales que aquí se reúnen. Los autores son Isaak Bábel, Montague Rhodes James, Zona Gale, Charles W. Chesnutt, Virginia Woolf, Katherine Manafield, Mariano José de Larra, Cecilia Böhl de Faber, Horacio Quiroga, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Guy de Maupassant, Villiers de L’Isle-Adam, Hector Hugh Munro (gran Saki) y Stefan Zweig. Ya ven que delicia. La selección ha sido tan acertada que todo el libro es placentero, increíble, conmovedor y movilizador.
Además de hablarnos sobre la lectura, estos cuentos se remiten también hacia la capacidad creativa, el momento sublime de la creación literaria, las búsquedas y los tormentos de los escritores. Es el libro perfecto para los lectores y aún más para escritores.
Cuenta con el plus de tener una breve introducción a la vida y la obra de cada autor antes del relato, como mero preámbulo a la conversación que se dará a continuación, en este encuentro único entre las páginas de un libro que recomiendo encarecidamente.
Este libro es toda una declaración de amor incondicional a los libros, a las librerías, las bibliotecas, y a esa sensación de mariposas revoloteando cuando, tras leer tan solo una página de una obra, ya sabes que conectas con lo que venga después.
La editorial Alma ha reunido dieciséis relatos de lujo de escritoras y escritores de la talla de Virginia Woolf, Stefan Zweig, Katherine Mansfield o Emilia Pardo Bazán, entre otras, en una edición muy cuidada que incluye ilustraciones y una breve presentación a cada uno de los relatos.
El hilo conductor es el amor a la lectura, pero las historias y las críticas que incluye cada relato son muy variadas. Un recopilatorio en el que no falta la ironía, el misterio de un libro prohibido, la crítica al absurdo de las guerras, el amor, la añoranza o los planteamientos de Virginia Woolf, que demuestran que era una mujer muy adelantada a su época (y puede que hasta a la nuestra)
Me limitaré, en esta ocasión, a reproducir textualmente extractos destacados de los que han sido mis relatos favoritos de este volumen primorosamente editado e ilustrado, para así, como amante de la lectura, poder volver a ellos con facilidad siempre que lo desee:
«Recordaba vagamente haber leído algo similar en alguna parte, pero se han escrito tantas cosas que es casi imposible discutir cualquier asunto de importancia sin tomar prestados de vez en cuando, de manera inconsciente, pensamientos o expresiones de otros. La cita, como la imitación, es un grado superior del halago». («El Procusto de Baxter», de Charles W. Chesnutt).
«...—"En resumen, yo creo que las palabras valen tanto, materialmente, como la propia cosa significada, y son capaces de crearla por simple razón de eufonía. Se precisará un estado especial; es posible. Pero algo que yo he visto me ha hecho pensar en el peligro de que dos cosas distintas tengan el mismo nombre"». («Las rayas», de Horacio Quiroga).
«—¿Libreros de viejo? ¿Tragar polvo cuatro horas para descubrir finalmente un libro nuestro, con expresiva dedicatoria a alguien, que lo ha vendido o lo ha prestado por toda la eternidad?». («Perlista», de Emilia Pardo Bazán).
«Cuando llegué a Marsella, después de un mes en las nubes, sentí una tristeza inexplicable, tenía la ligera sensación de que se había acabado; que había agotado la felicidad». («Luna de miel», de Guy de Maupassant).
«—La juventud —dijo el Otro—, debe sugerir inocencia. —Pero nunca seguir esa sugerencia». ----------- «"No eres el muchacho que creía", como si fuera un águila que hubiera llegado al Olimpo con el Ganímedes equivocado». («La inocencia de Reginald», de Hector Hugh Munroe, alias Saki).
«Y luego me fui y me avergoncé ante el recuerdo de aquella buena anciana que, a su manera ingenua y sin embargo humana, había permanecido fiel a aquel difunto. Pues la iletrada había conservado al menos un libro para recordar mejor al hombre, mientras que yo, yo había olvidado durante años a Mendel, el de los Libros, justo yo que, sin embargo, debía de saber que los libros solo sirven para unir por encima del propio aliento a las personas y protegerlas así de la oposición inexorable a la que se enfrenta toda existencia: su naturaleza efímera y el olvido». («Mendel, el de los libros», de Stefan Zweig).
Este compilado de cuentos sobre la literaruta en sí fue un regalo a mi abuela. Conseguido en la Feria del Libros BA, quería devolverle una parte de la pasión por la lectura que ella siempre me infundió regalándome pilas y pilas de libros.
Así que espero que este libro siempre lo recuerde con cariño, como yo también lo hago.
Volviendo a la lectura del mismo, cada cuento tiene una función, va hilando distintas perspectivas de autores de renombre, y de algunos no tan conocidos, que dejaron una huella, nos recuerdan qué, en el mismo objeto de estudio, está la respuesta: un libro es nuestra mayor herramienta para no olvidar el saber. ¿Qué saber? Cada uno tendrá diferentes respuestas, porque compartiendo algunas ideas de los autores hacia los críticos, el único buen crítico es uno mismo, el dejarse llevar por las páginas y formar tu propia opinión del valor de cada texto leído.
Y siento que el último cuento fue el más acertado de todos, un cuento maravilloso y melancólico que nos da un mensaje muy claro.
Trae 16 relatos de diferentes autores como Cecilia Böhl de Faber, Horacio Quiroga, Benito Pérez Galdós, Guy de Maupassant y Saki entre otros. Al inicio menciona de manera breve algunos datos sobre el escritor. Los textos giran en torno a la escritura, los escritores, los lectores y los libros. Algunos tienen un tono irónico o crítico sobre esos elementos o lo que estos nos evocan.
Dentro de los que más me gustaron : El tratado Middoth de James Montague (tiene un halo de misterio) , El legado de Virginia Woolf (crítica hacia el rol de la mujer en la sociedad) , Perlista de Emilia Pardo Bazán (me gustó mucho la comparación de la perlista con el escritor y que se puede extrapolar hacia otros aspectos de la vida) y Mendel, el de los libros de Stefan Zweig (como en sus libros esta presente ese claro rechazo a la guerra y un cuestionamiento hacia la falta de empatía y solidaridad entre las personas).
Un pobre erudito de los libros que durante la guerra es injustamente encerrado en la prisión, críticos de libros que opinan cómo debería ser una historia, un escritor fraudulento, un viudo que descubre en los diarios de su mujer a una distinta de la que creyó conocer son algunos de los protagonistas de estos cuentos.
En comparación con el volumen anterior, este me gustó un poco menos. Amé el último relato: Mendel, el de los libros, simplemente me rompió el corazón. Lo que me gusta de esta recopilación así como la anterior es que antes de comenzar cada cuento hay una beve bibliografía del autor y un comentario sobre la historia.
Esta es colección de cuentos me ha permitido entender la magia de esta género literario. En pocas páginas los cuentistas quieren atraparnos en un relato con finales inesperados o, al menos, con reflexiones que nos permitan entender cuál es el espíritu que un cuento quiere encarnar. Si alguno de ellos cumple con esos objetivos el cuento resulta un gran producto.En este libro algunos cuentos resultan simples y sin norte, es muy probable que tengan segundas lecturas escondidas. De la colección entendí que Zweig se está convirtiendo en uno de mis favoritos; que Virginia Wolf es entretenida y profunda y merece más de mi atención y que Chesnutt es mi último gran descubrimiento.
"En la vida he tomado por norma no arrepentirme de nada y no mirar nunca atrás. Arrepentirse es desperdiciar energías sin ton ni son, y nadie que que pretenda ser escritor se lo puede permitir. No puedes darle forma al arrepentimiento, no puedes construir nada, solo sirve para regodearse. Mirar atrás, por supuesto, es igual de terrible para el Arte. Te condena a ser pobre. El Arte no puede ni debe soportar la pobreza" ~Katherine Mansfield
Un libro lleno de relatos interesantes para empezar a conocer a algunos autores.
La verdad esperaba más de esta recopilación de relatos. La mayoría de los cuentos no me gustó o no me termino de convencer, rescato solo algunos como el de Horacio Quiroga. Por lo demás, la edición es preciosa y con imágenes muy lindas.
Recopilación de relatos de autores clásicos donde la literatura o un libro tienen parte en la trama:
Inspiración (1917, Isaak Bábel). ¿Qué es la inspiración a manos de un literato? ¿Y de uno mediocre y confiado? La autocomplacencia puede resultar muy dolorosa cuando se enfrenta a la realidad, y nadie quiere herir el orgullo de un amigo.
El tratado Middoth (1911, Montague Rhode James). Rhode James incluyó este relato, predecesor en el tema de los libros de terror al Necronomicón de Lovecraft, en su colección Más historias de fantasmas. Un libro misterioso de un viejo rico es la clave para la herencia de una desdichada dama.
Ella (1908, Zona Gale). Un precioso relato sobre no encajar en sociedad, especialmente siendo mujer con ansias de saber.
El procusto de Baxter (1904, Charles W. Chesnutt). ¿Qué hace valioso a un libro? En una reunión literaria, un hombre consigue convertir un libro en una obra de arte antes siquiera de que la gente lo lea, así que... ¿importa su contenido si la edición es excelente?
El legado (1940, Virginia Woolf). Explorando los roles de género y la desdicha de la mujer casada insatisfecha de la época, a través de los diarios de la fallecida Angela Clandon acompañamos a su marido para explorar en apenas 10 páginas el desarrollo del personaje durante el matrimonio.
Una sociedad (1921, Virginia Woolf). Uno de mis favoritos de la colección. Un grupo de mujeres jóvenes tiene dudas sobre si merece la pena o no traer hijos al mundo, así que deciden adentrarse cada una en un aspecto de la sociedad para después reunirse, compartir impresiones y tomar una decisión
Je ne parle pas français (1919, Katherine Mansfield). Este es bastante peculiar, siendo censurado en su época: un protagonista que, básicamente, se vende sexualmente para mantener su estilo de vida, posiblemente enamorado de un hombre, y tratando además el prostituir a una joven sin recursos.
Don Timoteo o el literato (1833, Mariano José de Larra). Una burla a los literatos intelectuales de la época que, establecidos como fósiles invariables con poder para decidir sobre el valor de una obra, se contradicen al no ser capaces ellos de publicar una que valga la pena realmente.
Flores humildes (1859, Cecilia Böhl de Faber). Un texto que básicamente habla de los orígenes de ciertas expresiones y dichos de la época en contextos religiosos, muchos de los cuales han llegado a nuestros días.
Las rayas (1921, Horacio Quiroga). Relato de terror sobre dos personas que, víctimas de una obsesión (hacer rayas donde pudieran, ya fueran libros, paredes o lo que sea), terminan encontrando la muerte entre la locura.
Un tribunal literario (1871, Benito Pérez Galdós). Cada persona tiene unas preferencias y un estilo, así que... ¿qué pasa cuando juntas a una cantidad de literatos, cada uno con su forma de entender la literatura, a criticar un texto? Galdos se burla de esto en su relato.
La perlista (1901, Emilia Pardo Bazán). Un escritor se encuentra atrapado sin inspiración, por lo que su acompañante decide sugerir un paseo y el escritor decide entonces que vayan a conocer a cierta mujer que vive en la ciudad, la perlista: una artista que le hará repensar sus problemas.
Luna de miel (1882, Guy de Maupassant). Una mujer rememora su viaje de novios, el único momento realmente feliz para ella de su matrimonio, tras la visión de un libro que ella adora pues sigue el mismo viaje que ella hizo en su momento con su marido.
Relato oscuro, narrados más oscuro (1883, Auguste de Villiers de l'isle-Adam). En una reunión de dramaturgos una historia sobresale por encima de las demás: una sobre un duelo. Al principio parece frívola, más cuando el autor insiste en fue un hecho real se convierte en el centro de la reunión.
La inocencia de Reginald (1904, Saki). Se que Reginald es uno de los personajes predilectos de Saki, pero este relato me ha dejado muy frio: Reginald decide escribir un libro basado en sus experiencias y la gente se divide entre quienes quieren ser mencionados y los que no.
Mendel, el de los libros (1929, Stefan Zweig). Mendel es un hombre extraño, pero no existe nadie como él cuando se trata de encontrar libros y solo tiene ojos para ellos. Sin embargo, cuando la guerra llega, ni un hombre inofensivo y absorto como él puede escapar de sus horrores. Precioso.