De "pibe chorro" a poeta; de César González a Camilo Blajaquis; de la revista Todo Piola, en prisión, a este, su primer libro de poesía, en libertad. Camilo o César posee un potencial talento artístico que se manifiesta en una precoz relación lúdica, erótica y sobre todo apasionada con el lenguaje. Estamos frente a una gran riqueza de vocabulario y destreza discursiva, libre de prejuicios ideológicos y llena de carga de vida, de esa profundidad que otorga la experiencia del cuerpo que lleva a la conciencia de su capacidad de poder hacer. Poeta autodidacta y crítico por naturaleza, que ha comprendido que el Poder -que excede al gobierno y al aparato político, e incluso al monopolio de la violencia represiva- es una relación social que se genera en las relaciones humanas y se reproduce en todo ámbito social. Aquí están sus versos. Gocemos de su fuerza expresiva y descriptiva del dolor que nos lo hace sentir en carne viva; con esa tan difícil transmisión de la angustia existencial, con semejante carga de pasion de vida, que al leerlo uno siente que eso se logra sólo cuando la palabra escrita es literatura
Me gusta mucho que Cesar Gonzalez forme parte de la nueva poesía contemporánea Argentina (entre otras cosas) y eso porque tenemos al fin un poeta verdaderamente “marginal”. Aca la marginalidad no es un juego de palabras de cosas bonitas y revolucionarias que piensa en los marginados y que pululan en el aire cual discurso de escritor de clase media, acá la marginalidad es de la cárcel, del dolor y de la bosta de la sociedad desde alguien que estuvo ahí, sin elegirlo, y que elige la poesía para entender y hacerse entender con algo difícil pero desde otro lugar, con otra mirada o una mirada más “honesta” y mucho más desprejuiciada (hablando de los prejuicios del lector, no del autor). Mucha referencia a los redondos y al indio imperceptible para los no fan pero quizás es un gesto lindo para alguien que sí. El libro en sí (gesto editorial) nos lleva a pensar ese vínculo tan polémico de la obra y del artista, porque en este caso, ninguna de las dos cosas pueden separarse una de la otra, incluso si Cesar hace un personaje de si mismo.
César González escribe su primer libro de poemas durante cinco años en prisión, resumiendo su dolor de toda la vida, desde que llegó al mundo. Es difícil entender la marginalidad. Padecerla debe ser como morir lentamente. Hermoso.
La poesía es muy personal, tanto para quien la escribe como para quien la lee. En este caso, eso es mucho más visible, ya que sabiendo un poco sobre la vida del autor podemos ver que son sus sentimientos puros y crudos los que expresa en estas páginas. Por una parte, esto hace que el lector pueda conectar con su escrito por la sinceridad que abunda aquí, pero por otra, se nota que no es un autor con un estilo cuidado y que quizás le falta un poco de edición a sus poemas en cuestiones de gramática y ritmo.
Como siempre, un retazo de mi poema favorito de esta obra:
"¿Un instante, un parpadeo, luz, tinieblas, Dios, el Diablo, paz, otras guerras? Aunque de este lado queden lágrimas privilegiados los que mueren... ellos saben la respuesta."
Libro de poesías en estado crudo que manifiesta cierta disconformidad y anarquía con respecto a leyes e instituciones. Escrito en parte desde la cárcel, las poesías que en el libro se encuentran nos hablan de manera dura, relatan vivencias, nos hacen pensar. ¿Es justo el mundo en qué vivimos?, ¿De qué lado de la mecha te encontras? (sí, la conexión Patricio Rey es inefable), y así nos llenamos de preguntas retóricas y otras no tanto. Son poesías con vuelo y reales. Una combinación no apta para gente de derecha, que busca abolir al pobre y ama la autoridad. Si nunca vas a ser policía, si amas al prójimo tanto como a tí mismo, si sos capaz de oír la otra campana, Jack Cienfuegos te lo recomienda.
'trato de que al escribir esto mi corazón como músculo mismo se desangre sobre está lágrima de un árbol, que es el papel' Camilo, por Cienfuegos, un pibe chorro que encontró en la literatura el bálsamo ideal para una vida que parecía condenada al olvido, ahora, su voz se hizo poesía y ya más nunca, dejará de existir.
Descubrí un nuevo autor para mi repertorio. Lista de poemas a los que volver: A la naturaleza Panoptico Si fuera por amor El sol tiene voz COLIFAS (HERMOSO) Alegato de un Inca ante Dios Villas Diferencia invisible Reflexión sobre el abismo Breve discurso para los esclavo voluntarios Represión Diagnóstico de esperanza Viendo aviones en ezeiza Cosas simples que piensa un pibe (preso)
Emocionante. Son versos contundentes. Estar pálida, Sobre la Muerte y Miedos Moribundos me destrozaron. Dan ganas de seguir leyendo e investigando sobre todo lo que hace César.
Gran hallazgo! Pequeño gran libro de poesía desatada y sin tapujos. Da gusto encontrar este tipo de poesía. Tan reflexiva y nada cruda; sentimiento y necesidad de expresión, necesidad de transmitir esa experiencia, generada luego de rumiar en la penumbra, noche tras noche, en ese pequeño cúboculo en el que cumplió condena, a garrotazos y torturas. Hay un notable entendimiento del arte, y eso solo se logra tras leer y leer, reflexionar y leer aún más. Lo que este autor logra no es posible solo sentandose a a escribir lo que se siente. Aquí hay escritura y reescritura, hay amor y pasión por este arte. Es una expresión poética como pocas, en donde el autor se ha hecho eco de los sentimientos, experiencias y el contexto que ha vivido y del cual también ha sido testigo. Es un documento de lo real, y quien lo niegue solo está documentando la negación de la realidad. No le doy máxima calificación porque, más allá del pesar y el padecer con que ha sido escrito esta obra, creo que algunos poemas y poesías en prosa podrían haber estado un poco más trabajados. Aún así, considero que este libro debe estar como lectura obligatoria en todo colegio público.
Solo espero poder leer más de este autor. Sus ansias literarias lo han llevado lejos, y puede llegar más lejos aún.
Poesía cruda y real. A pesar de que relataba su realidad como un joven argentino de barrio calentón, yo, como un joven dominicano de barrio moderadamente calentón, me pude sentir identificado y cautivado con la forma en que Camilo dibuja un mundo que he podido ver en partes, y de la que no he podido ver, estoy consciente de su existencia.
Mas 3,5. Excelente relato de vida a traves de poesía. La verdad no entiendo la poesía asi que no podría juzgar desde ese punto. Juzgo desde las palabras y la utilización de ellas, como llega cada mensaje que intenta transmitir. Varias de las cosas que dice sobre Buenos Aires y sobre todo los poemas de la primera parte fueron mis favoritos. Definitivamente recomendable.