Primera necesidad por Carlos María Federici El cambio por Marie Langer LA OSCURIDAD por André Carneiro Un aroma de flores lascivas por Eduardo Goligorsky Caza de conejos por Mario Levrero La muerte del poeta por Alberto Vanasco El cosmonauta por Ángel Arango Futuro por Luis Britto García Los embriones del violeta por Angélica Gorodischer Persistencia por José B. Adolph GU TA GUTARRAK por Magdalena Moujan Otaño Alguien mora en el viento por Hugo Correa Plenipotencia por Emilio Rodrigué
Lo que nos cuenta. El libro Lo mejor de la ciencia ficción latinoamericana (publicación original: Det Nödvändigaste, 1978, pero con dos relatos menos que la edición posterior en español de 1982 en la que se basa esta) es una antología de relatos escritos por autores latinoamericanos (de nacimiento o de adopción) seleccionados por Bernard Goorden, autor de una de las introducciones y que tradujo los textos previamente para una revista belga durante los años setenta, y “bendecidos” por A. E. van Vogt (autor de la otra introducción), que nos permitirán conocer una consulta con un psicólogo, un Nueva York distópico, varios ambientes alienígenas diferentes o, entre otros, las peculiaridades de los “bascos”.
¿Quiere saber más de este libro, sin spoilers? Visite:
¡Excelente antología! Hay mucha creatividad temática en estos cuentos, diferente de lo que era usual en la CF de los '80. Me sorprendió André Carneiro, con "La oscuridad", para mí el mejor relato del libro. Algunos temas: una ciudad postapocalíptica; intervenciones evolutivas o lógicas reduccionistas que deterioran la humanidad; un mundo con seres diferentes cuyo encuentro nos hace cuestionar quiénes somos —las increíbles flores de Goligorsky— o cómo adjudicamos a lo diferente cualidades de uno mismo —los alienígenas de Arango— o la miseria humana en un mundo que cumple los deseos solo dentro de su atmósfera —las extrañas cosas violeta de Gorodischer— y, también, los seres del planeta de viento de Hugo Correa. Luego están los múltiples conejos de Levrero (lo reseñé aparte, el mismo relato está publicado como libro independiente); una triste reducción de la poesía a propósito cuantificables; un viajero cuya nave parece llena de locura; el misterioso origen del pueblo vasco y, para cerrar, las infinitas posibilidades paralelas dela señorita Sánche, que puede crear supernovas y, tal vez, hacer algunas otras magnificencias más. Hermoso libro. Su feo diseño de tapa me mantuvo desinteresada de su contenido un par de años, ahora lamento haberlo prejuzgado así.
Una antología de ciencia ficción, de calidad sobresaliente y constante (sobre todo si se compara con las antologías de Bruguera de la misma época), los relatos tienen una frescura que trasciende la época de su redacción y el origen de sus escritores, ya que a diferencia de muchos escritores latinoamericanos que usan exclusivamente temas costumbristas, sociales o referencias locales, en este volumen se topan temas universales como el miedo a la muerte, la moral, el sexo o la compasión; todos en el escenario del sci-fi más clásico con viajes espaciales, aventuras temporales, encuentros extraterrestres o mundos postapocalípticos.
Altamente recomendadas son las historias: Caza de Conejos, una historia enigmática, un rompecabezas que el autor insta a ordenar, quedando en el lector le decisión sobre la historia que busca encontrar; Los embriones del violeta, un relato de viajes espaciales donde una tripulación se pregunta si ha encontrado el paraíso o el infierno, si son dioses o condenados, y La Oscuridad, una fantasía distópica de un mundo que se queda ciego, la cual por el idioma de su escritor (portugués), pudo influenciar una de las grandes historias de José Saramago.
Un obra que puede ser apreciada por los amantes del sci-fi y por aquellos que buscan conocer la literatura latinoamericana más allá de los referentes clásicos.
La ciencia ficción latinoamericana tiene un estilo muy distinto a la cifi clásica (la estadounidense, canadiense o inglesa, y por supuesto que tiene una personalidad muy distinta a la europea o la oriental –japonesa o china, por ejemplo–) y durante bastante tiempo yo pensé que esto significaba que Latinoamérica no tenía una tradición cienciaficcioñera. Como lo demuestran los relatos en esta antología, la cifi latinoamericana tiene una tradición fantástica y de realismo mágico, muy, pero muy diferentes a la tradición pulp o de la época de oro cienciaficcioñera estadounidense. Muchos de los autores antologados siguen un estilo hábil e imaginativo que recuerda al estilo de Borges o Bioy Casares, incluso hay un par de cuentos que, pese a ser latinoamericanos, plantean escenarios o ambientes estadounidenses, pero con una estructura literaria fantástica (cosa que incluso impresionaba a Bradbury). Algunos son muy breves, otros alcanzan la longitud de una novela corta (lo que ahora llamaríamos novella), pero todos se basan en la imaginación, la inteligencia y lo fantástico.
La recopilación es buena. La he releído sobre todo para leer otra vez "Gu ta gutarrak", un inteligente y divertido relato de ciencia ficción que explica el origen vasco. Escrito por Magdalena Mouján, argentina, matemática, pionera en informática... Me sigue encantando. Leedlo, LEEDLO: http://axxon.com.ar/c-CuentoGuTaGutar...
algunos se me hacen tan difíciles de leer (no en el sentido literal, sino en el moral, filosófico o incluso lógico...) que se merecen una estrella. otros son tan buenos que cinco son pocas. me quedo con El Cambio de Marie Langer, Caza de conejos de Levrero, Los embriones del violeta de Angélica Gorodischer (este es una pasada) y Plenipotencia de Emilio Rodrigué
"La oscuridad", de André Carneiro, representa por sí misma una de las mejores historias antologadas en esta obra; no obstante, el verdadero "milagro", es conocer la ideosincracia que se tenía del género en nuestro continente en aquella ya, muy lejana, década de los 70 del siglo pasado.