Rafe no puede creer que haya vuelto a caer en la cama de Mark, cuando sabe que ellos no estan bien juntos, pero un momento de soledad y mucho alcohol lo llevo a cometer el error de dormir con el, solo espera que Mark entienda de una vez por todas, que una relacion con el no es posible. Pero ahora tiene una nueva obsesion, su nombre Jeremy, es oficial de policia y heterosexual, el hombre lo atrae como ninguno y sabe que debe evitar involucrarse por que cualquier relacion con el puede destrozar su corazon. Y si su vida sentimental es desastroza, lo compensa con su trabajo, donde tiene que encontrar a una joven que fue "secuestrada" de su casa. Lo que no espera es que el caso sea mas complicado de lo que pensaba, y que el resultado no sea exactamente el que los padres desean.
El libro es entretenido, nos muestra un par de personajes fuertes, pero bastante realistas, con dudas, problemas, miedos y fortalezas, que nos permiten (en algunos momentos) empatizar con sus formas de ver la vida y sus sentimientos. Me gusto, principalmente, el personaje de Tracey (la hermana de Jeremy), Megan y Brian, son unos secundarios que realmente tienen peso en la trama y nos ayudan a conocer las personalidades de los protas.
En fin, me gusto bastante la historia, no puedo esperar a leer mas de esta serie, esperando que conozcamos mas personajes y que estos vuelvan a aparecer otra vez.