La mayor participación que cada día tiene la mujer en la sociedad, se refleja también en el campo de la literatura. Este volumen recoge una selecta muestra de las escritoras latinoamericanas para acercarlas a los jóvenes.
No había leído antes a ninguna de las autoras y ahora se me han revelado nuevos caminos para indagar en más obras según los relatos que me encantaron.
Esto, aparte de presentar autoras no tan conocidas y darnos oportunidad de poder leerlas, es un libro excelente para presentar a alguien que quiere retomar la lectura o recién está comenzando a leer. La extensión de los relatos es corta en general, algunos un poco más largos que otros, pero no por ello impacta menos a quién lo lea. Yo en particular he sentido mayor cercanía con estos relatos al ser de autoras latinoamericanas, puede que no sea el caso para todos pero para mí es un plus estar en el mismo plano que la lectura presentada, sea o no ese el resultado de un elemento interno o externo.
A pesar de que las historias ocurran a miles de kilómetros de ti, los temas abordados en estas historias pueden resonar con uno, sea el primer acercamiento del amor, el deseo de poder volar, sentirse ajeno al resto, el caos familiar, inestabilidad política, y demás. Aquí hay una historia para ti y si no sientes que es así siempre habrá tantas narradoras y narradores como estrellas en el cielo, así que solo hace falta seguir buscando.
Historias cortas y sencillas narradas por mujeres. Me quedo con la de la niña hija de la empleada, que fue a la fiesta de su amiga, la señora de la casa, muy orgullosa porque también era considerada una amiga. Al final se entera que no era así, que al ser la hija de la empleada solo la habían invitado para “trabajar”.
17 narradoras Latinoamericanas, es un excelente libro que recoge relatos breves de 17 mujeres escritoras de esta parte del continente, la mayoría muy jóvenes (sólo Clarice Lispector está muerta). Los temas recurrentes son la infancia, la adolescencia, los conflictos sociales y armados, el sexo y el amor, todos desde la óptica femenina, aunque no todos los protagonistas son hombres. Particularmente me gustaron los cuentos de la argentina Cecilia Absatz (la Siesta), la colombiana Montserrat Ordoñez (una Niña Mala), la uruguaya Cristina Peri Rossi (En la Playa) y la mexicana Elena Poniatowska (Cine Prado).
Me ha parecido un recorrido de cuentos poco homogéneo, con algunos relatos memorables, otros ni fu ni fa y otros, simplemente, olvidables.
Antes de leerlo solo conocía a tres de las autoras y me parece triste, que después de treinta años de publicada esta antología (en 1996), las catorce escritoras restantes no hayan tenido o más producción (tendría que investigar más) o más promoción. Y justamente, se agradece la intención original de este compendio, dar a conocer las voces y el talento de autoras latinoamericanas, normalmente marginadas en un saturado mercado editorial. ¿Qué pasó con estás narradoras?
Aquí les pongo los cuentos que más me gustaron en ningún orden en particular:
"El lenguado", de la peruana Mariella Sala, que cuenta el momento en que la amistad de dos niñas de doce años se rompe, la envidia, la tristeza. Un momento quizá trivial, pero que todos podemos identificar haber vivido alguna vez: cuando alguien a quien creíamos un amigo traiciona nuestra confiaza o deja de alegrarse por nuestro éxito. Un pequeño acto que marca un antes y un después.
"Cine Prado", de la reconocida Elena Poniatowska, es un relato sobre la obsesión y violencia. ¿Está mal que me haya causado gracia? Supongo que no, que para eso sirve la ficción.
"Yo a las mujeres me las imaginaba bonitas", de la chilena Andrea Maturana, que describe el desconcierto y miedo de la primera menstruación y repite la frase lapidaria a la que nos hemos enfrentado todas en una situación similar: "ahora eres una mujer", que significa pasar por este proceso por el resto del tiempo y la vergüenza de esa carga sanguinolienta, porque la mitad de la población en edad reproductiva menstrúa, pero a ser posible, el otro 50% o más bien todos, deben no saberlo ni sospecharlo, porque el tema es tabú. Más hace 30 años. La culpa de ser mujer se paga y en efecto, no es nada bonito como dice el título.
"La fiesta ajena", de la argentina Liliana Heker me conmovió profundamente. Retrata tal cual las sociedades clasistas de Latinoamérica y me dolió más que lo ejemplificaran en una niña, la hija de la empleada doméstica. ¡Se me metió algo al ojo!
"La siesta", de Cecilia Adsatz de Argentina, me encantó por como describe muy bien el cambio de niña a adolescente, a quien se le exige más pudor. Su cuerpo cambia, sus hormonas se descontrolan y comienza a sentir las primeras ráfagas del deseo.
Sin darme cuenta, de mis top cinco, he elegido tres cuentos protagonizados por muchachas entrando a la adolescencia. Supongo que ese cambio tan avasallador es difícil de olvidar y aún me conmueve.
Pero lo que más me ha gustado de este libro no han sido ni los relatos ni conocer a nuevas autoras, sino leer por qué escriben. Siempre es fascinante saber por qué los artistas crean, y no hay respuestas iguales. Porque no quiero olvidarlas, voy a anotar aquí mismo algunas de las razones que dan para escribir:
"Le tengo terror al olvido... ¿qué puedo hacer para que no me olviden? Por eso escribo." (Claribel Alegría, Nicaragua).
"Para mi la escritura es un ejercicio de sobrevivencia. Es lo que me salva a veces de la locura, a veces de la depresión, a veces del suicidio." (Isabel Allende, Chile).
"Son, en el fondo, mis profundas decepciones las que han hecho brotar de mí la necesidad de recrear la vida, de sustituirla por una realidad más compasiva y habitable." (Rosario Ferré, Puerto Rico).
"Escribir es una tarea ardua, incesante, que exige como condición inexorable para realizarse el pago de una cuota a veces muy grande en soledad y sufrimiento." (Isabel Garma, Guatemala).
"Para escribir bien se necesita tener una suerte de morbo: hay que observar demasiado, desmenuzar demasiado... te das cuenta que has mirado mucho y participado poco de las cosas que te han pasado." (Andrea Maturana, Chile).
"Escribo un poco para conservar la juventud y otro poco para, en el corazón de otros, sobrevivir a la muerte." (Viviana Mellet, Perú).
"Escribir me ayuda a mitigar los golpes que nos da la vida y a gozar y sufrir las pasiones." (Silvia Molina, México).
"La persona que quiere escribir y no lo hace, vive y muere condenada." (Moserrat Ordóñez Vila, Colombia).
"Leer y escribir son, pues, superaciones de las fronteras históricas, de edad, de sexo y de biografía." (Cristina Peri Rossi, Uruguay).
Esta recopilación de relatos, cuya pluma pertenece a diferentes autoras latinoamericanas, muestra el amplio bagaje cultural presente en esta región del planeta. Obra en la cual se plasma mediante diferentes escritos una fusión entre la realidad autóctona de nuestras sociedades y la libre inspiración de cada una de ellas. Es imposible no presentar mayor afinidad sobre algunos manejos de las historias sobre otras, pero igualmente es inexorable el reconocimiento a la calidad literaria vertida en la presente obra. Desgranando el contenido del mismo, he podido hallar diferentes corrientes estilos de plasmar conceptos, ideas, sensaciones y motivaciones de una manera muy orgánica; dejando al lector con la última palabra con respecto al contexto interpretativo de la historia leída, o un mensaje final contextualizado con al realidad sociodemográfica del entorno ambientalizado. Personalmente no conocía a varias de las suscritas; haciendo que esta primigenia experiencia sea sorpresivamente muy agradable; invitándome a seguir explorando sus producciones literarias y enriquecerme aun más de sus prolijas producciones escritas. Finalmente, recomendaría esta obra compendio a todo aquel que aun no tiene la buena fortuna de conocer lo que estas narradoras latinoamericanas pueden ofrecer y gratamente sorprender aquellos individuos esquivos de lo plasmado en papel y tinta por 17 mujeres unas más conocidas que otras pero muy talentosas por igual.
Este es un libro de gran valor, pues reúne cuentos de escritoras latinoamericanas (algunas muy reconocidas y otras no tanto). Algunos cuentos seleccionados son buenísimos, otros pasaron sin pena ni gloria, sin embargo, todos hacen que uno quiera seguir descubriendo nuevas autoras.
Mis cuentos favoritos fueron: - Una semana de siete días de Magali García Remis. - El pueblo de los seres taciturnos de Isabel Garma. -La fiesta ajena de Liliana Heker. - La casa nueva de Silvia Molina. - En la playa de Cristina Peri Rossi.
La mayoría de los cuentos que me gustaron comparten algo en común: una conciencia de clase muy marcada y reconocimiento de la historia de cada territorio.
Esta edición también es muy bella, no solo por cosas como que tenga la foto en grande cada escritora antes de cada cuento y una tipografía muy cómoda para la vista, sino por el hecho de que hay fragmentos de escritos realizados por las autoras donde hablan acerca de cómo conciben su trabajo, ese acto de escribir, de publicar, de leer. Eso me motiva y me inspira mucho.
"No se trata de una moda pasajera, sino de un hecho irreversible, resultado de hondos cambios históricos, culturales y sociales que van confiriendo a la mujer cada vez mayor presencia en todos los aspectos de la vida latinoamericana."
Mi interés por la obra de autoras latinoaméricas fue en aumentó desde que terminé "Eva Luna" de Isabel Allende; nunca me había detenido a pensar en que la gran mayoría de libros latinos, ya sea de mucha o poca popularidad, exploran su historia desde perspectivas masculinas o, en su defecto, son escritos por hombres. A su vez, cómo ya es casi natural, la presencia femenina en esos relatos suele representarse, bien sea, de extremo sexual o cautivador; también, por el contrario, con ingenuidad, delicadeza, tragedia y con necesidad de un héroe masculino que le resacaste; y, no menos importante, como figura misteriosa, espiritual, casi inalcanzable, como un premio difícil de ganar que hace que el hombre pase por cualquier tipo de desarrollo de personaje, mientras que la personalidad del ser femenino queda en blanco, plana.
Esta compilación de narraciones de autoras latinoamericanas me pareció sumamente interesante e incluso inspiradora, ya que incursiona en un género literario preciso, corto, pero a la vez lleno de esencia de la persona que lo escribe, como lo es el cuento. Del mismo modo, los temas explorados son diversos, realistas y, por su puesto, como mujer, identificables: sexualidad, amor, familia, patria, venganza, nostalgia… protagonizado por mujeres de diferentes edades: desde una niña, pequeña e inocente, hasta mujeres más adultas, con experiencias y marcas de la vida; incluso hombres hacen aparición en estos relatos, no para terminar siendo los que salvan el día, sino para ser quienes cuenten su propia historia, sin nadie de promedio, a través de emociones reales.
No suelo leer muchos cuentos. No por algo negativo en particular, solamente porque siento que tengo más "información" en una novela a diferencia de un cuento en el que muchas veces no cuentas con un climax claro. Es por eso quizás que la elección de mis cuentos favoritos de este libro está sujeto a esa premisa. Y voy a enfocarme solo en ellos.
"Una semana de siete días" de Magali García: Es realmente un cuento muy sencillo, pero está escrito con una sensibilidad que a mí me conmueve. El final es angustiante a pesar de estar abierto.
"La fiesta ajena" de Liliana Heker: Algo que he notado mucho de este compendio es que la mayoría de cuentos están contados desde la perspectiva de una niña o una persona inocente... en este caso el cuento justamente desarrolla la pérdida de la inocencia de una niña. El final, aunque no es muy claro, te pone en ese escenario cruel.
"En la playa" de Cristina Peri: Este cuento es diferente al resto para mí y destaca por lo inquietante que es. Mención honrosa a la introducción de la autora que me parece muy bien pensada.
En resumen, creo que este compendio puede funcionar como una puerta para descubrir nuevas autoras. Quizás lo hubiese disfrutado más si tuviese una mayor amplitud temática, pero tampoco está mal. Me entretuve y creo que logré justamente eso: Conocer más de autoras de esta parte del mundo.
Me ha gustado mucho esta antología de relatos de narradoras latinoamericanas. Como en cualquier compilación, hay piezas que me gustaron más que otras: “El cuento envenenado” de Rosario Ferré, cuya estructura narrativa de leer un relato junto a la protagonista de dicho relato me pareció muy interesante; “Una semana de siete días” de Magali García Ramis fue especialmente entristecedor, aunque no tanto como “La fiesta ajena” de Liliana Heker cuyo final fue como una cachetada; me gustó también “La otra Mariana” de Viviana Mellet porque me encantan las historias con estructura de cinta de Möbius (véase Lost Highway de David Lynch); y finalmente “En la playa” de Cristina Peri Rossi con ese tipo de situaciones absurdas y un tanto inquietantes que tanto me encantan. Una mención especial a “La abuelita y el Puente de Oro” de Claribel Alegría que me hizo reír y a “Cartas de amor traicionado” de Isabel Allende que me pareció un cuento bien logrado. También quiero resaltar que disfruté los comentarios de las autoras antes de que cada relato.
Ideal como una introducción a la literatura latinoamericana y a la gran pletora de autoras que la representan. De los diecisiete relatos contenidos, unos pocos destacan de manera notoria mientras que los demás se ubican entre lo adecuado y satisfactorio según a mi criterio como lector. Esta opinión personal no desestima el ingenio detrás de las muchas mentes responsables de las historias en esta antología. Todas demuestran una narrativa pulida y nutrida por las experiencias personales, los conocimientos de la realidad, así como su dedicación a la escritura. No obstante, me es imposible no darle el primer lugar a Isabel Allende, cuyo don para crear toda una historia en tan pocas páginas, con un final contundente, se manifiesta de forma magistral y se roba el foco, seguido de los siguientes relatos: Un cuento envenenado (Rosario Ferré), La abuelita y el puente de oro (Claribel Alegría), Una semana de siete días (Magali García Ramis) y La otra Mariana (Viviana Meller).
Desde mi punto de vista, si consideramos que estos cuentos fueron escritos en una época en la que la narrativa femenina latinoamericana se consolidaba, podríamos considerar interesante la combinación de relatos que ofrece esta obra finalmente. Hay cuentos que sí destacaron para mí y cuyos relatos resultaron interesantes; sin embargo, no todos lo fueron. Los dos cuentos que, para mí, resultaron destacables por su narrativa y por lo que transmitían fueron “Una semana de siete días” y “El lenguado”. Podría destacar algunos más, pero estos dos fueron los que me dejaron un mensaje más claro de lo que intentan narrar las autoras, además del mensaje interno que me transmitieron como mujer. Dicho todo esto yo no recomendaría el libro para un público adulto, sino quizás para un público juvenil.
Lectura conjunta con @clasicoesleerte.
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1.- El cuento envenenado de Rosario Ferré. 2.- Cuando inventé las mariposas de Carmen Naranjo. 3.- Cartas de amor traicionado de Isabel Allende. 4.- Cine Prado de Elena Poniatowska. 5.- La fiesta ajena de Liliana Heker 6.- Una niña mala de Montserrat Ordoñez 7.- El primer beso de Clarice Lispector 8.- En la playa de Cristina Peri Rossi 9.- El pueblo de los seres taciturnos de Isabel Garma 10.- Yo a las mujeres me las imaginaba bonitas de Andrea Maturana 11.- La otra Mariana de Viviana Mellet 12.- La casa nueva de Silvia Molina 13.- La siesta de Cecilia Absatz 14.- Una semana de siete días de Magali García Ramis 15.- La abuelita y el Puente de Oro de Claribel Alegría 16.- El lenguado de Mariella Sala 17.- Sangre en la boca de Milagros Socorro
3.5 Finalmente acabe de leer esta Antología Me gusto la forma en cómo las narradoras abordaron varios temas con los que pueden lidiar las mujeres y su punta de vista critico referente a ellos. Asi como también conocer más de las distintas realidades de Latinoamérica fue muy interesante y enriquecedor. Algunas historias fueron memorables, otras tiernas y me generaron conmoción. Me han despertado la curiosidad nuevas autoras que no tenia en mi horizonte, además la mayoría de ellas comparten su amor por la lectura, escritura y la poesia lo cuál me hizo sentir como si estuviera en un lugar seguro mientras leia el libro.
Voy a darle otra chequeada a Clarice Lispector y Allende describen de manera tan bella y sensible las experiencias de la vida.
cecilia absatz, me gustó mucho su forma de narrar aunque la trama del cuento no tanto isabel allende, una mujer histórica sinceramente lqm magaly garcía ramis, me hizo llorar isabel garma, desde el principio te atrapa, muy buen cuento andrea maturana, a parte de narrar lindo, amé el tema q usó viviana mellet, COMPATRIOTA 🇵🇪🦅 absolutely love her carmen naranjo, la forma en la que escribe es tan fácil de digerir y entretenida de leer montserrat ordóñez, me dieron ganas de subrayar todo el texto cristina peri rossi, ya la leía, la sigo leyendo y la leeré por el resto de mis días, este cuento en particular me encantó
Grupo excelentísimo de escritoras que difunden minuciosa la tarea del cuento. No crea que son enteros cuentos feministas (que los hay para quienes interesen), sino que también se dan a la tarea de la sorpresa, la poética y las experiencias particulares. Dan a la tarea del cuento una universalidad. Mis favoritas fueron Magali García Ramis, con un cuento que relata la persecusión de los independentistas; y Elena Poniatowska, con un relato en primera persona de un cosificador y celoso extraño.
Grupo excelentísimo de escritoras que difunden minuciosa la tarea del cuento. No crea que son enteros cuentos feministas (que los hay para quienes interesen), sino que también se dan a la tarea de la sorpresa, la poética y las experiencias particulares. Dan a la tarea del cuento una universalidad. Mis favoritas fueron Magali García Ramis, con un cuento que relata la persecusión de los independentistas; y Elena Poniatowska, con un relato en primera persona de un cosificador y celoso extraño.
Muy buena antología de cuentos y relatos cortos que me introdujeron a algunas escritores que siempre he querido leer y otras nuevas de las cuales no había oído antes. Me encantó el cuento de Allende y la narración de Poniatowska. Algunos otros los encontré redundantes pero sirve para mi aspiración de introducirme a los relatos latinoamericanos.
Leí esto a los trece años en la biblioteca de mi colegio. Pasé los seis años siguientes intentando encontrarlo porque tenía el final de uno de estos cuentos grabado en la cabeza. No cambió mi vida, pero no la empeoró tampoco.
La mayoría de los cuentos son excelentes (en especial debo mencionar "Una semana de siete días" y "La otra Mariana") pero lo más gratificante y exquisito del libro son las palabras de las autoras alrededor de su trabajo, esa es la mejor introducción que se puede tener
Muy bueno para conocer a más escritoras latinoamericanas. Mis súper favoritos: La Fiesta Ajena, de Liliana Heker, y Una Semana de Siete Días, de Magali García Ramis
La mayoría de los cuentos me gustaron, particularmente el pueblo de los seres taciturnos, cartas de amor traicionado y la fiesta ajena. En general, una breve lectura que vale la pena.
Some good stories in here but then some of them aren't that great. It can get a little too sexual and too homosexual at times. The good thing is that it introduces you to a few authors you may not have heard from. The bios are a bit much to me though.
Es un libro interesante, recopila cuentos diversos de 17 mujeres cuya forma de pensar es distinta entre sí. Algunos de los cuentos son muy fáciles de leer e interpretar, algunos otros se desarrollan muy lento y pueden llegar a ser aburridos.