El cómic Monstruos Ibéricos: Tras los pasos de la Quarantamaula, se sitúa en la España del siglo XVI, bajo el reinado de Felipe II y cuando nuestro país era un imperio bajo el que jamás se ponía el sol. Pero ese poderío está siendo ensombrecido por la aparición de aterradores monstruos por la geografía española. El gran duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, forma un grupo para neutralizarlos, por mandato del rey Felipe II y con las reticencias del cardenal Gaspar de Quiroga y Vela, alto inquisidor de la iglesia.
El grupo estará compuesto por cuatro, más que cuestionables componentes, con un pasado tan oscuro como los monstruos a los que se deben de enfrentar. Leonardo, un chico con autismo, con grandes dotes para la cacería, Castañeda, un "buscavidas" capaz de lo mejor y lo peor, sor María del Carmen, "monja" mestiza y "Cruzado", líder del grupo y antiguo soldado y leyenda de los tercios españoles, expulsado del ejército.
Acción, aventura, terror, personajes históricos y mitología española se mezclan en este primer cómic de las tres partes que se compone.
La portada es obra del autor Agustín Padilla y contiene un epílogo obra del autor Enrique Fernández, así como un relato de Javier Prado.
El cómic se basa en el libro "Monstruos ibéricos", una recopilación de asustaniños de Javier Prado en la que se recogen monstruos de la mitología ibérica a menudo empleados por los padres para hacer callar a los niños (el hombre del saco, el Sacamantecas, pero también el monje Motilón y otros).
Bajo el reinado de Felipe II, un grupo de inadaptados se dedica a cazar estos monstruos que asolan la geografía española y cuya existencia la corona considera una vergüenza para el reino. Este álbum presenta a los personajes y narra la captura de uno de los monstruos, la Quarantamaula que le da título, al tiempo que deja un cliffhunguer para siguientes entregas.
El cómic es entretenido, la historia es breve y la trama va directa al grano, con más acción que otra cosa. Aunque la idea de traer al cómic monstruos de la mitología española es interesante, de alguna forma resulta fallida, no se ve diferencia con cualquier otro cómic o historia de cazadores de monstruos; se echa a faltar abundar en las particularidades de una mitología "real".
Por otra parte, la historia es muy breve, demasiado, insuficiente para llenar un álbum, por lo que se añade un relato de Javier Prado que da pasado al Cruzado, un segundo cómic que hace lo propio con otro de los personajes, y algunos materiales más, pero se antoja más relleno que chicha.
En resumen: entretenido, pero no me interesaré por el resto de la saga (si se continúa).
Excelente propuesta de Cordero, Donaire y Ramírez. Una vuelta de tuerca a los asustaniños propios de España y su mitología, con un elenco de personajes interesantísimo.
Dibujo de alta calidad, gran guion que no deja dudas a casi nada (algo cada vez más complicado en el mundo de la historieta/cómic/novela gráfica patrio), y un estupendo relato, incluido dossier, al finalizar el tomo.
Sin duda, una serie que hay que seguir y apoyar en la medida de lo posible.
¡Cómo me gustan las historias con nuestra mitología en su trama! Buen dibujo, buenos y misteriosos personajes y acción. He disfrutado de lo lindo y espero que haya muchas más entregas de estos Monstruos Ibérocos