El cómic se basa en el libro "Monstruos ibéricos", una recopilación de asustaniños de Javier Prado en la que se recogen monstruos de la mitología ibérica a menudo empleados por los padres para hacer callar a los niños (el hombre del saco, el Sacamantecas, pero también el monje Motilón y otros).
Bajo el reinado de Felipe II, un grupo de inadaptados se dedica a cazar estos monstruos que asolan la geografía española y cuya existencia la corona considera una vergüenza para el reino. Este álbum presenta a los personajes y narra la captura de uno de los monstruos, la Quarantamaula que le da título, al tiempo que deja un cliffhunguer para siguientes entregas.
El cómic es entretenido, la historia es breve y la trama va directa al grano, con más acción que otra cosa. Aunque la idea de traer al cómic monstruos de la mitología española es interesante, de alguna forma resulta fallida, no se ve diferencia con cualquier otro cómic o historia de cazadores de monstruos; se echa a faltar abundar en las particularidades de una mitología "real".
Por otra parte, la historia es muy breve, demasiado, insuficiente para llenar un álbum, por lo que se añade un relato de Javier Prado que da pasado al Cruzado, un segundo cómic que hace lo propio con otro de los personajes, y algunos materiales más, pero se antoja más relleno que chicha.
En resumen: entretenido, pero no me interesaré por el resto de la saga (si se continúa).