Abrir el mundo desde el ojo del poema reúne seis ensayos en los que Alicia Genovese indaga en las posibilidades de acción de la poesía, que "podría entenderse como el lenguaje que intenta decir, sin ser aplastado por lo dicho". Ha estudiado esta lengua del asombro desde distintos la docencia, los viajes, el ensayo y la escritura de poesía, y en esta obra se ocupa de explorar el sitio donde la poesía abre un mundo y lo vuelve más habitable.
Desplegando con solvencia sus hipótesis de lectura, se ocupa aquí de piezas de poetas como Juan Gelman, Héctor Viel Temperley, Susana Thénon, Liliana Ancalao, José Watanabe o Marosa di Giorgio. ¿Cómo aparece la idea de un poema? ¿Qué papel juega la emoción, esa "línea de fuerza invisible que lo impulsa"? ¿De qué hablamos cuando hablamos de procesos de composición? Genovese parte de preguntas, en apariencia, simples, trampolines para que la ambición y el temperamento de su inteligencia desenvuelvan todo su caudal.
Pensamiento, emoción y escritura se trenzan en un arco generoso, de Anaximandro a la ultimísima poesía, de la ciudad al campo, de los pueblos originarios a los migrantes y los exiliados. En la respiración de este conjunto de ensayos hay sucesivas aperturas, luces y oscuridades que se turnan para entregar un umbral duradero en el que sentarse a leer.
me parece una locura que este libro no tenga reseñas acá, espero que eso no signifique que poca gente lo ha leido porque la verdad es que es increíble. El libro son 6 ensayos sobre poesía, uno que ya había leído («sobre la emoción en el poema» en la plaquette que sacó Cuadro de tiza), y que al reelerlo lo encontré aun mejor. De los restantes destaco dos: «Sobre la imagen transparente en el poema» y «La contigencia en el poema». Una de las cosas que me gustó es lo cercano temporal y espacialmente que se sienten los ensayos, supongo que estaba un poco chato de leer sobre poética(s) desde una mirada gringa y alejada de lo contemporáneo.