Ida, vale la lectura por su fragmento I. Duro, oscuro pero valiente, expone experiencias y deseos que socialmente o individualmente no somos capaces de reconocer o nombrar. Fue curativo leerlo, fue ser amiga confidente de María. Escritura honesta, sin presunciones, relacionable y de lectura rápida. Siempre se agradece leer voces genuinas latinoamericanas.
Para mi es un 3.5 porque inicia fuerte, contundente y envolvente con su primer relato, pero no encuentro la misma cadencia a través de la lectura, expectativa propia.