Los Llorente son propietarios de una funeraria en Zaragoza y parecen heredar algunas fijaciones obsesivas que les impiden sentirse normales. El abuelo Cosme, el fundador, siente un temor creciente a ser enterrado vivo. Matías, el padre, no puede reprimir su atracción secreta hacia las fallecidas hermosas que llegan a la funeraria, y Tristán, el nieto, que será a la postre el que mantenga vivo el negocio, tiene cierta inclinación por el fetichismo. Cuando Tristán se enamore de Gracia, que le recuerda a una bellísima actriz del Hollywood clásico, caerá en la cuenta de que vive rodeado de personas poco convencionales, sin ganas de vivir e incapacitadas para ser felices, y temerá seguir el mismo destino. Pese a las pulsiones descontroladas de unos y otros, bastará la aparición de un amor inesperado para que las ganas de vivir se abran paso y lo compliquen todo con vocación de resolverlo. Una ácida comedia, ingeniosa y emotiva, que confirma a Berges como el escritor humorístico más original.
Joaquín Berges nace en Zaragoza en 1965. Lector de vocación temprana, no tarda en descubrir el universo que se esconde entre las páginas de un libro, siempre que no se trate de un libro de texto del colegio, en cuyo caso el universo tiene el inconveniente de que entra para examen. Durante su infancia y adolescencia lee novelas juveniles, clásicos literarios y muchas obras de teatro. Este último género cae en sus manos gracias a la influencia del grupo de teatro 28 de Diciembre de Daroca (Zaragoza).
Influido por todo ello, Joaquín estudia Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza, donde toma contacto con otros muchos autores clásicos y afianza sus conocimientos sobre la lengua española en su conjunto. De esos años provienen además muchas y valiosas amistades que conserva hasta hoy en día, y su vinculación con su primera lectora y crítica, con quien comparte un extenso álbum de fotografías y un libro de familia con dos páginas.
Una vez acabados sus estudios universitarios Joaquín ingresa en el departamento internacional de una importante empresa española, donde desarrolla su carrera profesional. Durante unos años realiza diferentes cursos relacionados con el marketing, el comercio exterior y el perfeccionamiento de su inglés.
Sin embargo, su vocación literaria le produce un pertinaz insomnio y le conduce a escribir sus primeros cuentos y borradores de novela. En Junio de 2009 publica su primera novela, El Club de los Estrellados, en la colección Andanzas de Tusquets. Esta novela es elegida como "mejor ópera prima en castellano" en el Festival du Premier Roman celebrado en Chambéry (Francia). En Mayo de 2011 publica su segunda novela, Vive como puedas, en la misma colección, que es acogida muy favorablemente por crítica y público. En Octubre de 2012 publica Un estado del malestar, su tercera novela, que resulta galardonada con el Premio Cálamo al libro del año. En Abril de 2014 publica su cuarta novela, La línea invisible del horizonte, que él define como un homenaje a las montañas del Pirineo de Huesca y es considerada como una historia de superación, de secretos y emociones ocultas. En Mayo de 2015 publica Nadie es perfecto, un divertimento literario que transcurre en una mansión inglesa con mayordomo y aristócratas y es con diferencia su libro más cómico.
Actualmente Joaquín vive en un pueblo a pocos kilómetros de la ciudad de Zaragoza, con su esposa, sus dos hijos y un erizo africano que no le deja dormir por las noches, justo ahora que comenzaba a librarse de su insomnio.
Ganas de vivir ha sido de lo mejor que me ha pasado este año, y estamos empezando, así que el nivel es alto. Ganas de vivir es lo mejor porque cumple justo con su título, dando un chute de esperanza y buena energía a quien lo lee, sabiendo que a pesar de todo lo malo que les ha pasado, y lo que el lector adivina que les va a pasar a esos personajes que no saben hacer otra cosa que cagarla, uno no puede evitar cogerles el cariño que se les coge a los perros viejos, con sus manías. Sabes que van a molestarte más de una vez, pero eres incapaz de reprocharles nada. Es un libro que se siente como un abrazo calentito contra la soledad, y por muchos detalles sórdidos que quiera dar, todo queda como el fruto de un humor negro, pero nunca de mal gusto. Tienen ese poder, oye. Y por eso, brindo. Dos familias, los Pardo y los Llorente, se encuentran enlazados por misteriosas fuerzas del destino, que empujan a sus miembros a la pasión más arrebatadora, una que ni ellos mismos saben que existe regentando una funeraria: la fuerza de vivir, la pasión por la vida. Pero un día, cambia todo cuando Tristán Llorente decide cambiar para conquistar a Gracia Pardo, la chica más bonita que ha visto desde Maureen O'Sullivan (la que hacía de Jane en la versión original de Tarzán)
Una novela divertida, amena y bien narrada sobre dos familias muy peculiares. Por un lado, los Llorente, propietarios de una funeraria y quienes parecen heredar unas peculiares fijaciones que les impide sentirse normales. Por otro lado, la familia Pardo, quienes parecen ser un imán para los Llorentes. Personajes bien definidos y caracterizados y situaciones a veces hilarantes. No es lo que llamaría una novela de gran profundidad, pero tiene algunas frases con bastante enjundia. Hace una interesante reflexión sobre esas cosas que nos abren el apetito por la vida. Recomendable.
Un lenguaje deslumbrante y original al servicio de una historia familiar original y entrelazada. A través de un narrador omnisciente se desgranan las historias de amor y ganas de vivir como precisamente revela el título de los distintos personajes.
Me ha gustado mucho, la historia de cada personaje y su excentricidad llevan el sello Berges al 100%, pero le ha faltado algo. Que la novela sea en Zaragoza con algún que otro cliché me ha encantado.
Una historia entrañable que contiene tantas sentencias filosóficas como un libro sobre ese tema. Creo que es el libro al que le he subrayado más frases. ¡Muy recomendable! Y enhorabuena al autor.
Morir la vida, vivir la muerte. Así es como resumo esta novela. Y sí, digo morir porque matar es un verbo muy diferente.
Una historia original con un punto de comedia ácida con la que me he reído en determinadas ocasiones y que me ha hecho ver la muerte desde otra perspectiva. Tres generaciones de dos familias que entrelazan sus vidas, sus manías, sus formas de vivir y de sentir. Segundas oportunidades que llegan cuando menos lo esperan contadas por un narrador que al principio me tuvo despistada y después me sorprendió.
Una novela que trata de amor y muerte, un tema doloroso del que no nos gusta hablar, siendo incluso tabú, pero el escritor lo aborda de una forma que me ha hecho reflexionar.