Tengo sentimientos encontrados con este libro, por una parte, no me gustó y, por la otra, me encantó; sin embargo, como en la primera parte, pesa más lo negativo que lo positivo.
En esta segunda parte florece el amor entre Elena y Marcos, con todos los pros y los contras que trae llevar una relación a distancia. Este aspecto es muy bien retratado, pero con la personalidad de la protagonista, se ha llevado al extremo. Sí, es difícil mantener una relación a distancia, pero ¿al punto de poner tus intereses sobre los de la otra persona, cuando se supone que una relación es de dos y debes pensar lo mejor para ambos? En esta segunda parte, Elena sigue siendo un tanto infantil como en la primera, y se da a entender que es su primera relación y de ahí que actúe tan deliberadamente. Sumado a que, en esta ocasión, se vuelve egoísta y demasiado reticente.
Sumado a lo anterior, me pareció innecesariamente largo, siento que la autora pudo contar la misma historia en menos páginas y causar un gran impacto. En la literatura también aplica eso de «a veces menos es más». Se agradece que en esta continuación se profundiza más en los personajes secundarios, pero se siente que le sobran páginas y es mucho relleno para mostrar lo mismo una y otra vez. Además de eso, pareciera que los personajes tuvieran una dieta terrible que solo se basa en helados, pizzas y/o, en su defecto, comida italiana. El 90% de veces que se nombra comida es solo eso, como si no hubiese más platillos en el mundo. Sí, es respetable los gustos de los personajes, ¿pero por qué hacerlo repetitivo? Saber qué comen o no, no resta o suma atractivo a la novela.
Sí, se me hizo una lectura demasiado pesada, pero conforme avanzaba quería saber más porque era demasiado color de rosa, y esperaba que sucediese algo novedoso y efectivamente hay un plot intenso a la mitad del libro y que se resuelve casi hasta su final. Que, por cierto, los tres últimos capítulos me encantaron porque es ese tipo de situaciones donde se aceptan los errores y los personajes se dan cuenta que la han cagado de manera monumental y aquí la protagonista me pareció demasiado madura, faceta que no demostró antes. Así que me parecieron hermosos.
En conclusión, es una lectura que puede ser o muy llevadera o muy tediosa (porque en más de una ocasión quise abandonarla), eso depende del gusto de cada quien y, el/la que se anime a leerla, que saque sus propias conclusiones.
Honestamente no podría recomendar esta bilogía, haría mal en hacerlo.