No hay jardín en esa casa de playa que la niña María Milagros ausculta un día de sol ardiente, acaso en sedienta espera, sin sospechar las resonancias que una naturaleza aguerrida tendrá en la formación de su subjetividad. Entonces tiene diez años, es extremadamente observadora y muestra un especial apego a la soledad, al silencio y a su autonomía. Desconoce aún que esa conducta aloja el embrión de un despertar que tendrá varias etapas.
Este libro es una defensa de la intimidad como forma válida de pertenecer al mundo. Encontramos un personaje sutilmente poético que lleva en su sentimentalismo una construcción del mundo. Su subjetividad y también su expresión son suaves, como estar en un lago perpetuo, que, por momentos se transforma en una corriente caudalosa. Me sentí muy a gusto leyendo a esta autora. Sumado a esto, su calidad literaria es increíble.
Muy interesante el libro y la manera de narrarlo. Las primeras 90 páginas son como literatura suave por así decir o van construyendo esa tensión que se desata en las últimas 40 páginas, que fueron las que más me gustaron. Algo así como olas que luego se retraen para un tsunami. Todo va siendo una especie de diario (por eso literatura suave, en el sentido de la literatura coreana o japonesa donde no pasa nada pero no es necesario que algo pase para que sea interesante [* yo inventando porque era literatura feel good]) hasta que ya llegan los eventos interesantes en el sentido de no querer dejar de leer!!!! O eso me pasó a mí.
De cualquier manera, estoy muy de acuerdo con el otro comentario que tiene este libro (por usuario Miriam). Muy buena apreciación.
Algo que me llama la atención es la relación que tienen las autoras y los árboles: este libro, Han Kang y la vegetariana, María Luisa Bombal y El árbol…. Para profundizar quizás….
Me parece increíble que haya sido escrita en 1939 y que hablando de una temática tan actual (la autonomía emocional de las mujeres versus el amor romántico) Chela Reyes sea una autora desconocida. Realmente un aplauso para esta colección de narradoras chilenas de la Universidad Alberto Hurtado. Es todo lo que las chicas queremos.