Entre 1880 y la Primera Guerra Mundial se dio quizás por última vez en la historia la confluencia de ciencia, espiritismo, ocultismo y magia. Especialmente en Inglaterra, pero también en Europa, científicos, artistas y escritores se dedicaron a experimentar y estudiar estos fenómenos. También el gran público. La aventura sobrenatural cuenta esa historia a través de las biografías (breves y lúdicas) de sus Vernon Lee, Oscar Wilde, William B. Yeats, Aleister Crowley, Althea Gyles, Rachilde, Lizzie Siddal, Alice James, R. L Stevenson, Sigmund Freud y otros. Cada uno de ellos tuvo episodios reales con el Más Allá que no aparecen en primer plano en sus biografías canó Wilde se hacía leer las manos, Yeats y Crowley fueron ocultistas serios con posiciones muy distintas frente a la magia, Freud tuvo un duelo con un grafólogo, y Vernon Lee y Rachilde fueron escritoras brillantes de lo sobrenatural. Estas vidas se entretejen con titulares de diarios y manías victorianas, y van contando un relato el espíritu de ese tiempo, una forma de pensar la vida y la muerte. En medio de las investigaciones y prácticas, surgen algunos fenómenos experimentos para volverse invisible, telepatía, escritura automática, transmisión de pensamiento entre pájaros, dobles literarios y astrales, criminales con súper poderes, casas embrujadas. Con ojos feroces y sutiles para captar y transmitir estas historias, Esther Cross y Betina González recuperan la última gran aventura de pensar la vida en otros planos, no solo como algo posible, sino también como algo íntimo y trascendental, y, por eso, secreto.
Esther Cross estudió Letras y es licenciada en Psicología. Ha publicado las novelas Crónica de alados y aprendices (1992), considerada una de las revelaciones literarias del año y La inundación (1993), ganadora del Premio Fortabat ; el volumen de relatos La divina proporción y otros cuentos (1994), algunos de los cuales han recibido importantes distinciones en el país y en el extranjero ; y, junto a Félix Della Paolera, Bioy Casares a la hora de escribir (1988, Tusquets, Ensayo 2), libro de entrevistas con el gran narrador argentino. En 1998, obtuvo la Beca Fullbright.
Vengo medio obsesionada con todo el tema de los mediums y las sesiones de espiritismo, así que cuando descubrí este libro, supe que tenía que leerlo. Salvando algunos capítulos donde quizá se tornaba ligeramente denso con ciertas precisiones, el libro está buenísimo, y se lo recomendaría a cualquiera que ame todo el mambo sobrenatural en la historia, y su conexión con figuras icónicas de la cultura popular.
De Esther Cross había leído su hermosa biografía de Mary Shelley La mujer que escribió Frankenstein y este libro lo tenía que comprar porque tiene todo lo que amo en la vida: Oscar Wilde, los Rossetti, la Society for Psychical Research, la Golden Dawn, Mathers, Yeats, Gurney, ectoplasmas, levitaciones, invisibilidad. Mi corazón estalló de amor leyéndolo y fui muy feliz volviendo a esas obsesiones de siempre. Está muy bien escrito, enlazaron muy bien las historias y fue una delicia recordar algunas y conocer otras.
Un viaje a una época fascinada con lo sobrenatural. Se me hizo largo, pero hay buenos momentos (el de la casa de la infancia de Virgina Woolf es precioso) y es una lectura interesante.
Producto de una minuciosa investigación por parte de Esther Cross y Betina González, que incluyó desde las obras completas de varios autores hasta cartas, diarios íntimos y facsímiles de tickets de bares y tintorerías, nace este libro de escritura conjunta perteneciente al género del ensayo biográfico y temático. Las biografías que se van construyendo a lo largo de la narración son las de escritores canónicos como Oscar Wilde, William B. Yeats o Robert L. Stevenson, pero también se rescatan del injusto olvido a artistas y escritoras mujeres como Vernon Lee, Althea Gyles, Rachilde y Lizzie Siddal. Son biografías que se construyen con los restos, con lo que otros biógrafos descartaron, dando por sentado que el lector conoce los aspectos centrales de esas vidas (o que podrá buscarlos). Y esos restos giran en torno al eje temático del libro: el ocultismo, el espiritismo, la magia; la búsqueda de lo inexplicable y del Más Allá. Dividida en trece capítulos (¡13!) la obra recoge episodios y anécdotas en torno a sesiones espiritistas, experimentos de invisibilidad, transmisión de pensamientos, escritura automática, dobles y múltiples personalidades, etc. Tiene también un recorte espacial y temporal: la Europa de fines de siglo XIX, entre 1880 y la Primera Guerra Mundial. Es una lectura diferente, un trabajo único y original, con un trasfondo de investigación sólida, sin sesgos y sin bajadas de línea, tan interesante y cautivante que sus casi 500 páginas se leen prácticamente de un tirón.
La aventura sobrenatural es un compilado de biografías de escritores, artistas e investigadores que vivenciaron apariciones, experiencias relacionadas al ocultismo y las prácticas espiritistas volcándose hacia su investigación entre el 1880 y la Primera Guerra Mundial. Entre ellos se encuentran algunas figuras como Oscar Wilde, Aleister Crowley, William B. Yeats y muchos más. La selección de personajes abarcan un periodo donde la ciencia confluye con la magia y el ocultismo. Es una selección muy interesante que te permite adentrarte al mundo privado de los escritores y artistas clásicos desde la perspectiva particular del mundo paranormal. Disfruté mucho la lectura de esta obra. Me pareció un trabajo muy cuidado por parte de las dos autoras, una selección y organización de las biografías que permitían seguir claramente los ejes que planteas, además de ser muy entretenido por su contenido y de lectura llevadera. Es destacable la cantidad de bibliografía que se plasma en todo el libro, denota la calidad del trabajo que implicó. Ahora tengo varios -muchos- libros que me interesaría leer y autores a raíz de sus biografías. Si sienten atracción por la temática paranormal y el ocultismo además de la literatura, se los recomiendo porque es una mezcla perfecta de ambos.
Descubrí el libro mientras buscaba otro y fue un hallazgo increíble. Hay momento en donde la lectura se pone densa y se hace un poco lento. Pero es muy disfrutable para todos los que sentimos curiosidad por lo sobrenatural y además me ayudo a conocer a distintos autores y pude meterme más en la vida de quienes ya conocía. Me encantó embarcame en este viaje subido a este libro.