Con el título de Los problemas fundamentales de la metafísica occidental se publica ahora el texto del curso que bajho ese mismo nombre impartió Zubiri el año 1969, dando expresión definitiva a un tema que le ocupó y preocupó a lo largo de toda su vida, y que tuvo su primera expresión literaria en los dos articulos titulados «Sobre el problema de la filosofía», que Zubiri publicó en Revista de Occidente el año 1933. Xavier Zubiri piensa que en la filosofía de cada época no ha habído más que un «problema fundamental», que, eso sí, ha ido variando a lo largo de la historia de la metafísica. El «problema fundamental» de la filosofía griega fue el del devenir o el del movimiento, y a él dedica Zubiri el primer capítulo del libro. Poco después la filosofía cambió de horizonte, y la pregunta fundamental dejó de ser la de «por qué cambian» las cosas, en favor de otra, la de «por qué hay» cosas. El horizonte metafísico ya no fue el del devenir, sino el de la nihilidad o la contingencia. Éste fue el horizonte en que se inscribió toda la metafísica occidental, desde San Agustín hasta Hegel. Zubiri analiza el contenido de este horizonte en algunos de sus principales autores: Santo Tomás, Descartes, Leibniz, Kant y Hegel. Finalmente, en conclusión, propone como alternativa propia el enfoque de los problemas de la metafísica desde un horizonte nuevo, distinto tanto del devenir como del de la contingencia. Este nuevo horizonte lo basa en su descripción del hecho de la «inteligencia sentiente». Para Zubiri sólo desde ahí puede fundamentarse un horizonte metafísico auténticamente genuino, por supuesto distinto del antiguo y del moderno. Este nuevo horizonte es por ello estrictamente posmoderno o contemporáneo. Todo lo anterior da idea de la importancia de este texto, rigurosamente fundamental no sólo para la comprensión de la filosofía de Zubiri sino también para la del propio pensamiento contemporáneo.
Xavier Zubiri Apalategi (San Sebastián, 4 de diciembre de 1898 - Madrid, 21 de septiembre de 1983) fue un filósofo español.
Estudió en Lovaina, Madrid y Friburgo. Fue discípulo de Ortega y Gasset y, más tarde, de Heidegger. Desempeñó la cátedra de Historia de la Filosofía en la Universidad de Madrid desde 1926 hasta 1935, y luego vivió, hasta 1939, en Roma y en París. En 1942 enseñó en la Universidad de Barcelona, pero abandonó la cátedra dos años más tarde, para residir en Madrid, donde, hasta pocos años antes de su fallecimiento, expuso su pensamiento en cursos privados, interrumpidos esporádicamente por sus estancias en el extranjero, como cuando, en 1973, impartió un curso de Teología en la Universidad Gregoriana de Roma.
Su filosofía es de una gran originalidad, en ella destaca su elaboración de una nueva idea de la realidad. La realidad no es sinónimo de las cosas existentes sino que es lo presente en la percepción como siendo algo propio de lo dado, es a lo que Zubiri llama "de suyo". Ha ejercido gran influencia en la teología de la liberación y en las filosofías de la praxis contemporáneas. Durante un tiempo, para sobrevivir, se dedicó con su esposa a la traducción de textos: una de sus traducciones más conocidas fue la que realizó de la obra ¿Qué es Metafísica? de Martin Heidegger.
No fue un autor muy prolífico y durante su vida publicó: Naturaleza, Historia, Dios (1944) que es una recopilación de artículos publicados en revistas principalmente; Sobre la Esencia (1963) donde expone su concepción metafísica de la realidad centrada en la idea de sustantividad; y los tres tomos de Inteligencia Sentiente (Inteligencia y realidad, 1980; Inteligencia y logos, 1982; Inteligencia y razón, 1983) en la que Zubiri describe su idea de lo que es la intelección del hombre