Esta edicion recoge un exhaustivo examen cronológico de los poemas, lo que permite al lector captar el desarrollo progresivo de su arte, junto con una clasificación por generos, extraída del propio deseo del autor en sus últimos años. José Antonio González de Salas, amigo del poeta, ofrece la pauta de selección para esta antología, que abarca una amplia muestra de la producción quevedesca.
Francisco Gómez de Quevedo y Santibáñez Villegas was a nobleman, politician and writer of the Spanish Golden Age. His style is categorized by what was called conceptismo, characterized by a rapid rhythm, directness, simple vocabulary, witty metaphors, and wordplay.
"Lo que me quita en fuego, me da en nieve La mano que tus ojos me recata; Y no es menos rigor con el que mata, Ni menos llamas su blancura mueve."
Una verdadera pasada. 5/5 (por no decir más). No entiendo cómo me pudieron dar tan mal literatura en el colegio, no entiendo como siempre nos enseñaban de Quevedo "Érase un hombre a una nariz pegada..." y nada más. Menos mal que mi etapa de aborrecer la literatura española previa al romanticismo se acabó hace mucho tiempo.
"Mis ojos no se dan por entendidos; Y por descaminar mis desengaños, Me disimulan la verdad los años Y les guardan el sueño a los sentidos."
Descubrir la poesía de Quevedo ha sido de lo mejor que me ha dado el 2020. He llorado varias veces leyendo varios poemas (con otros lloraba de la risa). No sé qué más decir, sólo que os lo recomiendo muchísimo. Me ha encantado.
"Y sin poder consolarme, Ausente y amando firme, Más hago yo en no morirme que hará el dolor en matarme."
Y bueno, aquí dejo finalmente el poema que me hizo maravillarme con Quevedo cuando lo leímos en clase de Literatura Comparada.
"Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada que dura hasta el postrero parasismo, enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño amor, éste es su abismo: ¡mirad cuál amistad tendrá con nada el que en todo es contrario de sí mismo!"
Pues sí, me gustó mucho el libro. Pero las notas de Crosby son demasiado. Entiendo que a Quevedo se le tengan que poner ciertas notas aclaratorias, pero eso es un abuso y un tormento. Fácilmente el 30-40% de las notas están de más. Y eso siendo generosos.
Por lo demás es una antología bastante sólida. Pero realmente las notas espantan. Supongo que hay que comprender el espíritu pedagógico que la inspira, pero... ¡hay límites para todo!
Cátedra, Cátedra, Cátedra... Como siempre trabajo confiable.
A mi parecer esta edición no es la más adecuada para un primer acercamiento a la poesía de Quevedo, ya que la cantidad de poemas, así como la selección de los mismos, puede no ser la más atractiva para un nuevo lector. No obstante, es muy útil para el estudio y análisis tanto del autor como de su poesía, debido a todos los comentarios, notas, aclaraciones y demás información que se otorga el editor sobre palabras desconocidas, contextos, fechas, personajes, etc. Aun con estas anotaciones, cada poema es bastante exigente, mas no por ello disminuye el asombro cuando se reconoce el genio de Quevedo en cada rima o tema. En mi caso, la lectura de este libro fue lenta, al ritmo que podía entender dos a cinco poemas por leída. Aun así, considero se me han ido un montón de cosas las cuales dejo para las consultas que haga al libro de vez en cuando. Dos de los poemas que más me gustaron son:
[Arrepentimiento y lágrimas debidas al engaño de la Vida] Huye sin percibirse lento el día, y la hora secreta y recatada. Con silencio se acerca, y despreciada, lleva tras sí la edad lozana mía.
La Vida nueva que en niñez ardía, la juventud robusta y engañada, en el postrer invierno sepultada yace entre negra sombra y nieve fría.
No sentí resbalar mudos los años; hoy los lloro pasados, y los veo riendo de mis lágrimas y daños.
Mi penitencia deba a mi deseo, pues me deben la Vida mis engaños, y espero el mal que paso y no le creo.
[Definiendo el amor] Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada que dura hasta el postrero parasismo, enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño amor, éste es su abismo: ¡mirad cuál amistad tendrá con nada el que en todo es contrario de sí mismo!
Lectura recomendada: ‘’Poesía varia’’, de Francisco de Quevedo. Editor Grupo Anaya Publicaciones Generales. 672 páginas. Poesía. El libro no es mío: lo encontré en el apartamento de Cuenca, en la escapada que hicimos en julio por los festivales de música. Allí se quedó, por supuesto; pero antes me lo leí y le tomé fotos. Éste no lo había leído y tenía que caer. Incluso si yo estaba más atrotinada que el libro. Poesía varia, con el toque justo… ideal a mi gusto, en cada ocasión: se habla de pobres y ricos, de putas e inocentes… Y siempre te deja buen sabor de boca pensar que ha habido personas capaces de transmitir tanto con palabras ‘’varias’’. Uno de los grandes, transmitiéndote su don para que tú decidas si te gusta o no. Para que acabes por considerar que antes las cosas se hacían con la cruda realidad que al mismo tiempo, como en cuadros costumbristas de William Adolphe Bouguereau (uno de mis pintores favoritos), por ejemplo, rebosaban hermosura. Un poemario que no esperaba… y que me encantó.
Recuerdo coger este libro de la biblioteca del instituto, hace más de un decenio, enamorado por primera vez en mi vida, leer un soneto al azar, una sola vez, y recordarlo perfectamente después (tanto me afectó [que ahora mire atrás y me vea melodramático no cambia eso]). Sigue siendo uno de mis poemas favoritos:
¿Cómo es tan largo en mí dolor tan fuerte, Lisis? Si hablo y digo el mal que siento, ¿qué disculpa tendrá mi atrevimiento? Si callo, ¿quién podrá excusar mi muerte?
Pues ¿cómo, sin hablarte, podrá verte mi vista y mi semblante macilento? Voz tiene en el silencio el sentimiento: mucho dicen las lágrimas que vierte.
Bien entiende la llama quien la enciende; y quien los acusa, entiende los enojos; y quien manda silencios, los entiende.
Suspiros, del dolor mudos despojos, también la boca a razonar aprende, como con llanto, y sin hablar, los ojos.
Los romances me gustaron mucho, y bastantes sonetos también me agradaron mucho (el de la nariz es épico), pero los demás fueron bastante meh. Se le dan muy bien las comparaciones y musicalidad, que fueron anotadas y apreciadas. Me he dado cuenta de que mis favoritos cuentan una historia o tienen al menos una trama clara, creo que esto fue no que hizo que apreciara los romances más. En cuanto a temas, lo que más noté yo personalmente fue una clara distinción entre la poesía satírica (muy buena, todo ese shade que reparte), de (des)amor y del paso del tiempo y la muerte. Interesante, anoté mis favoritos para volver a ellos algún día.
Uno de los prefacios que más me han impactado en la literatura es este: Los poetas con los cascos obedecemos a la luna, con los pies al sol.
Impresionado por el nivel de ingenio y belleza en sus sonetos más célebres. Es imposible negar sentirse identificado con las contradicciones del amor; su complejidad nos seduce y corremos peligro. Comparto los que más me parecieron brillantes:
1. "Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevare el blanco día, y podrá desatar esta alma mía hora a su afán ansioso lisonjera; mas no, de esotra parte, en la ribera, dejará la memoria, en donde ardía: nadar sabe mi llama la agua fría, y perder el respeto a ley severa. Alma a quien todo un dios prisión ha sido, venas que humor a tanto fuego han dado, medulas que han gloriosamente ardido, su cuerpo dejará, no su cuidado; serán ceniza, mas tendrá sentido; polvo serán, mas polvo enamorado"
2. "¿No ha de haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice ¿nunca se ha de decir lo que se siente?"
3. "Fue sueño Ayer, Mañana será tierra: poco antes nada, y poco después humo; y destino ambiciones y presumo, apenas punto al cerco que me cierra.
Breve combate de importuna guerra, en mi defensa soy peligro sumo: y mientras con mis armas me consumo, menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.
Ya no es ayer, mañana no ha llegado, hoy pasa y es, y fue, con movimiento que a la muerte me lleva despeñado.
Azadas son la hora y el momento, que a jornal de mi pena y mi cuidado, cavan en mi vivir mi monumento"
4. "A todas partes que me vuelvo, veo las amenazas de la llama ardiente, y en cualquiera lugar tengo presente tormento esquivo y burlador deseo.
La vida es mi prisión, y no lo creo; y al son del hierro, que perpetuamente pesado arrastro, y humedezco ausente, dentro mi proprio, pruebo a ser Orfeo.
Hay en mi corazón furias y penas, en él es el amor fuego, y tirano, y yo padezco en mí la culpa mía.
¡Oh dueño sin piedad, que tal ordenas! Pues del castigo de enemiga mano no es precio, ni rescate la armonía."
5. "Lo que me quita en fuego, me da en nieve La mano que tus ojos me recata; Y no es menos rigor con el que mata, Ni menos llamas su blancura mueve.
La vista frescos los incendios bebe, Y volcán por las venas los dilata; Con miedo atento a la blancura trata El pecho amante, que la siente aleve.
Si de tus ojos el ardor tirano Le pasas por tu mano por templarle, Es gran piedad del corazón humano;
Mas no de ti, que puede al ocultarle, Pues es de nieve, derretir tu mano, Si ya tu mano no pretende helarle"
6. "Al oro de tu frente unos claveles veo matizar, cruentos, con heridas; ellos mueren de amor, y a nuestras vidas sus amenazas les avisan fieles.
Rúbricas son piadosas, y crueles, joyas facinorosas, y advertidas, pues publicando muertes florecidas, ensangrientan al sol rizos doseles.
Mas con tus labios quedan vergonzosos (que no compiten flores a rubíes) y pálidos después, de temerosos.
Y cuando con relámpagos te ríes de púrpura, cobardes, si ambiciosos, marchitan sus blasones carmesíes."
7. "Después que te conocí, Todas las cosas me sobran: El Sol para tener día, Abril para tener rosas.
Por mi bien pueden tomar Otro oficio las Auroras, Que yo conozco una luz Que sabe amanecer sombras.
Bien puede buscar la noche Quien sus Estrellas conozca, Que para mi Astrología Ya son oscuras y pocas.
Gaste el Oriente sus minas Con quien avaro las rompa, Que yo enriquezco la vista Con más oro a menos costa.
Bien puede la Margarita Guardar sus perlas en conchas, Que Búzano de una Risa Las pesco yo en una boca.
Contra el Tiempo y la Fortuna Ya tengo una inhibitoria: Ni ella me puede hacer triste, Ni él puede mudarme un hora.
El oficio le ha vacado A la Muerte tu persona: A sí misma se padece, Sola en ti viven sus obras.
Ya no importunan mis ruegos A los cielos por la gloria, Que mi bienaventuranza Tiene jornada más corta.
La sacrosanta Mentira Que tantas Almas adoran, Busque en Portugal vasallos, En Chipre busque Coronas.
Predicaré de manera Tu belleza por Europa, Que no haya Herejes de Gracias, Y que adoren en ti sola"
8. "La vida empieza en lágrimas y caca, Luego viene la mu, con mama y coco, Síguense las viruelas, baba y moco, Y luego llega el trompo y la matraca.
En creciendo, la amiga y la sonsaca, Con ella embiste el apetito loco, En subiendo a mancebo, todo es poco, Y después la intención peca en bellaca.
Llega a ser hombre, y todo lo trabuca, Soltero sigue toda Perendeca, Casado se convierte en mala cuca.
Viejo encanece, arrúgase y se seca, Llega la muerte, todo lo bazuca, Y lo que deja paga, y lo que peca".
¿Por dónde puedo comenzar a hablar de esta antología?
Podría destacar la maravillosa edición de Cátedra, repleta de anotaciones y comentarios que te hacen la lectura más amena y accesible. Podría, también, subrayar la gran variedad de temas que abarca Quevedo en este poemario: poesías heroicas, morales, fúnebres, amorosas, religiosas, etc. Podría comentar igualmente la gran influencia grecolatina en la poesía quevedesca, como vemos en los poemas sobre Dafne y Apolo, acerca de Hero y Leandro o en las continuas referencias a Narciso, y algunos más que seguro me dejo en el tintero.
Ha sido un descubrimiento fantástico leer esta antología poética de Quevedo. La he disfrutado muchísimo a pesar de no frecuentar casi nunca este género literario. Eso sí, como consejo os digo que se acompañe esta lectura con algún otro libro porque el atracón de poesía es importante y puede llegar a hacerse bola. Pero merece mucho la pena el esfuerzo.
4'75 ⭐ "Por ser mayor el cerco de oro ardiente Del Sol que el globo opaco de la tierra, Y menor que éste el que a la Luna cierra Las tres caras que muestra diferente,
Ya la vemos menguante, ya creciente, Ya en la sombra el Eclipse nos la encierra; Más a los seis Planetas no hace guerra, Ni Estrella fija sus injurias siente.
La llama de mi amor, que está clavada En el alto Cenit del Firmamento, Ni mengua en sombras, ni se ve eclipsada.
Las manchas de la tierra no las siento, Que no alcanza su noche a la sagrada Región donde mi fe tiene su asiento."
Un recorrido por la poesía de Francisco de Quevedo con ejemplos de todas sus etapas de su poesía. El estudio cronológico y las notas de James O. Crosby son bastante exhaustivas. Abrumadoras a momentos, pero ayudan a entender bastante mejor la poesía conceptista del autor áureo. Es una antología muy bien elegida y, destaca, sobre todo, su carácter satírico/burlesco/moralizante.
¿Me he descojonado con Quevedo? Sí. ¿Me flipan sus poemas de amor? También.
En rigtig god kilde med dybdegående stof og en grundig gennemgang. Til en opgave om spansk barokdigtning. Den dag i dag er jeg stadig ret vild med det!