La magia existe. Aunque nadie la llama así: la llaman prodigios. Para que suceda un prodigio alguien tiene que pedirlo y esperar a que los dioses, sean cuales sean, respondan.
Desde que se prohibieron en Europa, pasaron a convertirse en meras leyendas. Pero en un lejano pueblo del norte, los prodigios viven entre los humanos como si nunca hubieran desaparecido...
A comienzos del siglo XVIII, durante el Midsommar, el príncipe Ulf Eriksson y sus amigos reciben en el asentamiento más importante de los fiordos a los emisarios odinianos que llegan desde todos los confines del mundo. Uno de ellos, Bjørn Jostad, no parece inclinado a mostrarles clemencia.
Sin embargo, sus caminos se entrelazarán inevitablemente cuando se embarquen en un viaje que cambiará el mundo para siempre.
Bueno, no ha sido mi momento para este libro. Está muy bien escrito y se ve documentado en el tema nórdico, pero para mí ha sido muy juvenil. Es un libro muy poco complejo y previsible, y quizás sea porque vengo de leer libros con una trama y un lore enorme, pero este se me ha quedado corto 😞 Es sólo mi opinión, hay libros que no nos encuentran en buen momento para su lectura, simplemente🤗
El Lamento del Hielo es la tercera parte de la Serie Prodigios, escrita por el tándem @feralcalasuarez y Geo Costa. Los libros pueden leerse de manera independiente aunque como comparten algunos personajes de libros anteriores en forma de cameos o con más peso, es recomendable leer los anteriores para conseguir la experiencia completa. Mientras que visitamos América y Roma en diferentes siglos, esta vez le toca el turno al frío norte de Europa en el siglo XVIII. Acorde a su atmósfera están los personajes y el desarrollo de la trama, quizás más lenta y parca en diálogos que en los otros dos libros (cómo olvidar el dinamismo de los personajes en El canto de las ruinas), pero aun así muy fácil de sumergirse en la historia porque Costa Alcalá tiene esa facilidad de atrapar al lector en cualquier momento independientemente de qué estén contando.
Descubre cómo se adaptaron los dioses desterrados a vivir en los fiordos, qué secretos ocultan el príncipe Ulf y el emisario Bjørn y mucho más
Para que suceda un prodigio, hay que pedirlo y esperar a que los dioses respondan, pero desde que se prohibieron en Europa, estos se convirtieron en leyendas, aunque, en el lejano norte, los prodigios viven entre los humanos... Durante el Midsommar, el príncipe Ulf Eriksson y sus amigos reciben a los emisarios odinianos que llegan de todos los confines; uno de ellos Bjorn, entrelazará su destino con el de ellos cuando se embarquen en un viaje que cambiará el mundo para siempre.
Lo primero: living con la referencia a la tabla del Titanic.
Aparte de eso, debo decir que, si bien las anteriores entregas de la trilogía se me habían hecho un pelín densas, en esta ocasión lo he devorado de lo adictivo, emocionante y estupendo que se me ha hecho desde el minuto uno; no voy a negar que tal vez la pareja Ulf/Bjorn me haya encantado y eso haya influido, pero también el hecho de entrelazar el pasado y el presente, y ese toque de misterio de los prodigios que siguen viviendo entre los humanos... ha sido la mar de interesante.
Nunca había leído una historia de vikingos tan mágica como "El lamento del hielo". Es la primera novela que leo dentro de la trilogía de los prodigios, y aunque se pueden leer de forma independiente, quizá lo más recomendable sea leerlas en orden para así tener una noción más completa sobre este universo tan original.
Aún así, no he tenido problema para comprender el argumento y he disfrutado muchísimo conociendo a cada uno de los personajes que conforman la obra. Si algo puedo decir es que todos tienen una gran evolución, pero destaco a Bjørn, Revna y Sigrid, que han sido los que más fuerza me han transmitido. Gracias a la trama dividida en dos líneas temporales y los capítulos cortos, el lector tendrá cada vez más curiosidad y terminará devorando la novela en pocos días. La ambientación es capaz de transmitir ese frío característico del norte de Europa y dar visibilidad a las tradiciones vikingas.
En conclusión, "El lamento del hielo " ha sido una lectura que me ha sorprendido gratamente y me ha dado la curiosidad necesaria para querer leer sus libros predecesores y así conocer más en profundidad el sistema de magia de los prodigios.
Este libro es el tercero de la Serie Prodigios (el primero es “La magia de los prodigios” y el segundo “El canto de las ruinas”). Aunque cada uno de ellos trata sobre personajes distintos y se pueden leer de forma independiente, recomiendo leerlos en orden para entender mejor la construcción del mundo y la evolución de algunos personajes que aparecen todos los libros.
Me ha llamado especialmente la atención el hecho que la acción, igual que en los libros anteriores, empieza “in medias res”, es decir, en medio de la acción, de forma que te fuerza a seguir leyendo para entender lo que está pasando. Los autores alternan entre el tiempo actual y el pasado y van desgranando la historia poquito a poco. El resultado: hasta casi el final no sabes exactamente como han llegado los personajes donde están ahora, justo antes de presenciar el desenlace. Me ha parecido una forma muy original de presentar la historia y ha hecho que aún me enganchara más.
El tema principal del libro es el de la identidad, muy ligado al destino, ya que parece que este destino lo que define quién es para cada uno de los personajes. El libro también nos habla de la amistad y como esta puede cambiar con el paso de los años y con las circunstancias personales de cada uno.
Otro punto fuerte del libro es el hecho que la historia esté contada por distintas voces, lo que nos permite conocer como se siente y que piensan los distintos personajes que, todo sea dicho de paso, no terminan la historia de la misma forma que la empiezan.
En resumen, una historia que se lee rápido y que, gracias al peculiar estilo de narración, hace que no la puedes soltar hasta el final, que trata de temas universales y cuenta con unos personajes muy creíbles y muy bien construidos. ¡Altamente recomendada!
Reconozco que el estilo de los autores es melodioso y está muy, muy cuidado; pero la novela no ha sido para mí. Por mucho que La música de los prodigios y El canto de las ruinas me convencieran, solo recuerdo El lamento del hielo por los anacronismos que constantemente me sacaban de la lectura (uno de los personajes dice algo como: «no tengo pruebas, pero tampoco dudas») y por la falta de magia que impregnaba los dos primeros libros.
Qué cierre! Y qué pena que no hayan más... una vez más han sabido cerrar una saga irrepetible que se mete en tu corazoncito de una manera espectacular. ¡Con lo difícil que era!
La historia, lenta al principio, adquiere dinamismo a medida que se suceden las páginas, culminando con un final sorprendente; algo fuera de lo común.
El libro se caracteriza por el uso de pocos diálogos y por la virtuosa forma con que se combinan y describen dos épocas distintas que inicialmente cuesta correlacionar: el Antes y el Ahora.
Los personajes destacan por resaltar y defender los valores de la amistad y la lealtad.
En el libro se incluyen ciertas ilustraciones sobre determinados acontecimientos de la historia, así como de los personajes que son realmente fieles a las descripciones.
La novela me ha parecido fresca e innovadora, muy bien escrita y con algunas sorpresas hacia el final que hacen el libro más adictivo.