El libro me pareció muy bueno, acertado con las ideas que plantea el autor, me gusta mucho la crítica a ese pseudopositivismo excesivo al que estamos a cada rato expuesto, en la introducción el autor es claro en mostrarnos que este no es un libro de autoayuda, es más de divulgación. Leer un libro no nos va a cambiar la vida, cada persona es un mundo y el cambio lleva tiempo.
El primer capítulo tiene como idea principal lo difícil que es bloquear pensamientos, siempre nos pasa, intentar no pensar en algo y luego pensar en ello, muchas veces no debemos huir a veces hay que soporta el miedo en pequeñas dosis.
El segundo capítulo es sobre la preocupación, está bien el sentir está emoción, es útil ya que las personas más competentes y efectivas son las que se preocupan, lo importante es siempre es mejor prevenir las cosas antes que curarlas, en este capítulo también nos habla sobre la adaptación hedonica, esa constante búsqueda por la felicidad y placer que en últimas nos lleva a una vida de insatisfacción, por ello hay centrarnos más en el camino para conseguir las cosas que en el mismo objetivo en sí, no todo lo podemos controlar.
El tercer capítulo nos habla que no debemos sobregeneralizar porque a una persona le funcionó algo no implica ello que a mí me funcione detrás de eso hay muchos factores a tener en cuenta, también sucede que nos sobreresponsabilizamos mucho por cosas que no depende de nosotros, hay cosas que de escapan de nuestras manos. Sobre los pensamientos es buena la analogía del autor sobre que son coches que van pasando en una avenida, no podemos evitar que aparezcan está en nosotros escoger en cual centrarnos y dejarlo pasar. Los problemas a veces hay que hacerlos manejables.
El cuarto capítulo estamos ante un mundo que ve mal las emociones negativas como la tristeza o el miedo, muchas veces queremos eliminar esas emociones meditando y no interviniendo en los problemas estructurales, no nos damos cuenta que mucha de nuestra felicidad no depende de nosotros sino de factores externos, no hay que fingir felicidad ni optimismo, este debe salir de manera natural, también se nos habla en este capítulo sobre establecer límites, no hay que tolerarlo todo, hay derecho a quejarse.
El quinto capítulo nos informa acerca de la importancia de tener miedo ya que nos ayuda a evitar situaciones peligrosas, en este capítulo también se informa sobre lo bueno de saber abandonar a tiempo las cosas, hay cosas por las que no vale la pena arriesgarse, para enfrentar nuestros miedos debe ser con espacio y tiempo, entrando poco a poco en contacto con lo que nos da miedo, nada de terapias de shock.
El sexto capítulo va sobre la tristeza, está nos ayuda a procesar el duelo y hace que otras personas nos ayuden, el dolor debe ser procesado, debemos acompañar a la persona que siente dolor y preguntar qué necesita, nunca debemos dar consejos sobre cómo una persona debe llevar su dolor. El tiempo por su parte no lo cura, lo importante es saber que hacer con ese tiempo.
El séptimo capitulo versa sobre el enfado, este ayuda a enfrentar situaciones injustas o abusivas, no está mal enfadarnos la cuestión está en como expresamos ese enfado, si es con violencia física o verbal las cosas están mal, es importante quejarnos por que así las cosas cambian, se nos habla de lo malo de la venganza, ya luego se pasa al perdón, que este debe hacerse una vez se haya procesado el dolor, el perdón debe nacer no se debe forzar.
El capítulo ocho es sobre esa enfermedad de buscar siempre la perfección, aquí la autoexigencia en exceso en perjudicial, queremos más y más al punto de tener un listón muy alto, debemos aceptar nuestras imperfecciones y contexto, no podemos imitar otras personas, también hay que aceptar el fracaso y que las cosas pueden salir mal, tampoco podemos sentarnos a esperar el momento perfecto para hacer las cosas, debemos hacerlas pese a las recaídas y dificultades, caminando poco a poco nada de manera deprisa, con moderación ante todo.
El último capítulo sobre la motivación, no todas las personas tiene el mismo contexto y circunstancia por ello debemos ajustarnos a estas últimas, sobre la procrastinación es bueno el descanso y hacer las cosas poco a poco, despacio, con un primer paso es más que importante, finalmente llegamos a la idea de que debemos acostumbrarnos a hacer las cosas, obligarnos a hacer las cosas, la motivación vendrá luego, no podemos esperar que está motivación llegue porqué sí.
En conclusión un gran libro recomendado.