Il golpe militare dell'I 1 settembre 1973 segnò per sempre la storia del Cile e del suo popolo. Sergio Bitar, allora giovane ministro delle Miniere, fu rinchiuso nell'inospitale Isola Dawson, il più meridionale campo di concentramento della storia. Insieme a lui vennero imprigionati i più stretti collaboratori del presidente ministri, alti dirigenti dei partiti di governo, sindacalisti, intellettuali, militari. L'autore scrisse il libro di getto nei mesi immediatamente successivi alla sua detenzione. Gli interrogatori, i maltrattamenti e la quotidianità della prigionia, costituiscono non solo un'importante testimonianza storica e politica, ma anche una toccante vicenda umana. Da questo libro è stato tratto l'omonimo film del 2009. Introduzione di Walter Veltroni.
Sergio Bitar is a member and non-resident senior fellow at the Inter-American Dialogue and president of Fundación por la Democracia in Chile. At the Dialogue, Bitar directs the Global Trends & Future Scenarios Project.
Bitar served as the Minister of Mining under President Salvador Allende in 1973 and was detained under the dictatorship of Augusto Pinochet, imprisoned in Dawson Island, and then forced into exile until 1984, living in Venezuela and the United States. He was a Visiting Fellow at the Harvard Institute for International Development from 1974 to 1976, a Visiting Fellow at the Smithsonian Institution’s Latin American Program from 1982 to 1983. After his return to Chile, he was elected president of the Party for Democracy in three occasions (1992-1994, 1997-2000, and 2006-2008) and served as a Senator from 1994 to 2002. In addition, he served as the Minister of Education under President Ricardo Lagos and Minister of Public Works under President Michelle Bachelet. He also founded the Latin American Center for International Economics and Politics (CLEPI), serving as its president from 1987 to 1993.
Bitar has published dozens of books and articles, including Chile Mas Allá del Bicentenario (Editorial Planeta, Santiago, 2009), Educación Nuestra Riqueza, Chile Educa para el siglo XXI (Editorial El Mercurio- Aguilar, Santiago, 2005), and Chile 1970-1973 (Editorial Pehuén, Chile, 1996 and 2001). His recent books include: El Gobierno de Allende, 3rd edition, 2013; Chile, Bolivia, Peru. Un Futuro Común, 2011; Dawson Isla 10, 13 ed, 2010; y Chile Mas Allá del Bicentenario, 2009. In 2016, Bitar received the national honor of “Engineer of the Year” by the Chilean College of Engineers Guild Association.
debería ser lectura obligatoria, no por la calidad narrativa (que cumple), sino porque la brutalidad de lo descrito debería ser de conocimiento transversal. secuestrar a un puñado de políticos, altos cargos de la UP, en sus ropas primaverales santiaguinas y aprisionarlos en un campo de concentración en isla dawson, sin más abrigo, obligados a trabajos forzados brutales, incomunicados del exterior y de sus seres queridos, pasando hambre, alrededor de un año, es criminal.
me estremece no haber sabido mas que superficialmente de esto, considerándome informada de la dictadura chilena.
Este no es un relato que permite ilustrar, con claridad, toda la crudeza y maldad que hubo contra miles de persona durante la dictadura en Chile. Pero sí es un libro que ilustra con nitidez la discrecionalidad y arbitrariedad que se ejerció contra tantos otros al detenerlos, aislarlos, renegarlos y dejándolos al margen de sus vidas personales y sociales durante tanto tiempo, como fue el caso de quienes, junto a Sergio Bitar, estuvieron en la Isla Dawson.
Creo que este relato es excelente por muchas razones, entre ellas por el tono humano, franco y cercano que usa su autor, además de cierta justicia y amplitud de mirada de que se sirve para abordar las complejas relaciones personales que tocó vivir en esa época, nunca fáciles y siempre con distintas capas por develar.
Varias veces me ha tocado escuchar la idea de que las victimas de la dictadura están llenas de resentimiento y son las culpables de que no se cierre ese capítulo de la historia. Libros como este ayudan a refutar esa noción sesgada y simplista.
Y si bien es cierto que a Sergio Bitar no le tocó la peor parte de la represión impuesta por el régimen, no se puede mirar en menos el peso de sus vivencias. Si hablamos de que "lo suave" fue meter a un grupo de personas que estuvo en un campo de concentración, con trabajos forzados, hacinamiento, raciones mínimas de comida y un desprecio derivado de la demonización, sin juicios y sin hacerles lectura de sus cargos, es que la estándar está en el piso.
Pasando al libro como tal, Bitar retrata su paso por distintos campos de concentración de la dictadura de forma muy vívida. Las anécdotas le dan ese peso humano, yendo desde las rutinas, los castigos o incluso las bromas. Todo eso nos da un cuadro colorido de experiencias. Nos muestra no solo el dolor de los presos sino la esperanza que surge en tiempos de crisis. Del calor humano necesario para resistir tanta incertidumbre. Esta última se trasmite a flor de piel. Si hay una forma de castigo que permea el libro, es esa: meses yéndote a la cama sin saber si al día siguiente te fusilaran, te liberaran o seguirás detenido de forma arbitraria.
Al final se siente como ese libro de Kafka donde alguien es condenado sin saber por qué. Quizás aquí ,en el fondo, saben que es por su adherencia al gobierno de Allende, pero eso no quita que el resto de circunstancias se asemejen. No saben de qué delito se les acusa, de hecho los tratan como prisioneros de guerra (de una guerra que nunca se libró) o como trofeos. Eso da paso a un comportamiento cínico, cansino, de parte de algunos uniformados.
Pero uno de los puntos por los que brilla este libro es por su honestidad al momento de retratar a los militares. No todos son carniceros ni disfrutan tenerlos ahí. Hay uno en particular que festina con ellos, es cierto, pero Bitar nos permite ver que a veces realmente hay personas atrapadas en estructuras de poder, sin la intención o la capacidad de librarse de las mismas, sabiendo que son injustas. Eso da para un discusión eterna, especialmente dada la naturaleza de la relación cívico militar en Chile, pero al menos nos podemos quedar con los gestos de humanidad de algunos uniformados.
Dawson Isla 10 es un testimonio imprescindible, que trasciende lo literario y se inserta en el corazón de la republica. Sus relatos sobre el 11 de septiembre del 73, la prisión, la libertad y el retorno en 2003, ya en libertad y como parte del gobierno, a la isla donde estuvo detenido, le dan un valor histórico tremendo a este libro. Casi se me escapan unas lagrimas con ese final.
Una aclaración: con ese final me refiero al epílogo incluido en al duodécima edición (al menos esa leí) que se llama 30 años después.