Thriller histórico.
Durísimo por la ambientación del periodo que abarca. Entretenida la investigación de los crímenes.
Con este libro tenía un dilema: no me gusta leer libros históricos a partir de una determinada fecha, me remueven y me ponen enferma, en especial los ambientados en la IIGM, pero Grangé es uno de mis autores favoritos y hacía tiempo que no traducían/publicaban uno de sus libros. Sin dudarlo: la sangre es débil y no puedo evitar caer en sus letras. A pesar del sufrimiento, ha valido la pena. ¡Qué bueno que es Grangé!
Tal como dice la sinopsis es un libro ambientado en Berlín, la trama arranca momentos previos a la invasión de Polonia. Mujeres de altos mandatarios afines al régimen son asesinadas y la investigación acaba recayendo en tres personajes un tanto dispares: Franz Beewen, un bruto policía de la Gestapo de origen campesino; Mina von Hassel, una prestigiosa psiquiatra de origen noble que dirige un manicomio y Simon Kraus, un psicoanalista acomodado con ciertos gustos mundanos que "trataba" a las víctimas.
La ambientación del libro es muy buena en todo momento. La investigación de los asesinatos es el hilo conductor que da pie a esta novela a caballo entre thriller y novela histórica. Arranca en esos momentos previos a la IIGM, donde se respira el ambiente decrépito, de pobreza, desesperanza, brutalidad y necesidad de sus gentes, frente a la frivolidad de las damas afines al régimen que se reúnen para beber champán en el prestigioso hotel Adlon. Una sociedad masacrada que rinde culto a los lisiados de la anterior guerra. Un buen caldo de cultivo para convertirse en un "buen alemán", donde cada vez tienen mayor poder las fuerzas de seguridad. Nos menciona de pasada cuando entran en la guerra Inglaterra y Francia, menciona los reclutamientos, nos muestra las condiciones de los combatientes en el frente y continúa mostrándonos el horror de las depravaciones cometidas por el régimen a través de Ernest Mengerhäusen, el Monstruo. La parte final del libro es durísima, por desgracia, nada nuevo que no sepamos.
La investigación de los crímenes es encargada a Franz Beewen. Por el camino, se cruza con con dos civiles: Mina von Hassel y Simon Kraus. A Franz le ocultan información y le ponen la zancadilla en alguna ocasión. Solo la tenacidad y el deseo de conocer qué se esconde detrás de la "Operación Europa", les llevará hasta el final. Hay algún giro y alguna cosa que sospechas con antelación, pero la investigación está bien llevada, se funde con la trama histórica y aún queda alguna sorpresa sobre los supuestos asesinos. Aunque me ha parecido que tiene más fuerza la parte histórica que la parte de intriga/investigación.
Los personajes están bien perfilados, con contraste entre ellos. Franz es el más complejo, detrás de "ese armario" se esconde algo más. En el libro aparecen unos cuantos "apellidos alemanes", imposible de recordar, pero el autor ha usado nombres sencillos y apellidos bastante diferenciados para que los puedas recordar. También se mencionan algunos barrios y zonas de Berlín con nombres en alemán.
Es una novela de lectura rápida, dividida en cinco partes y narración lineal. Se agradece que los capítulos sean cortos, por el dinamismo que aporta, por el interés con que termina cada uno y en algunos casos, por las escenas que recoge.
El título original es Les promises, más insinuador que el título de nuestra edición en castellano. No entro a valorar estos cambios que no entiendo. En mi caso, agradezco que el título de nuestra edición recalque que la acción se desarrolla durante el Tercer Reig para prepararme a lo que voy a encontrar.
Grangé ya publicó una serie de libros dedicados al Mal. Este libro continúa en esa línea: describiendo horrores, monstruos y situaciones que no debieran haber existido.
Un libro y un autor que recomiendo.
Como no podía ser menos:
Valoración: 10/10
Lectura: agosto 2023