¿Qué es la filosofía? Muchos se dan por satisfechos con la respuesta etimológico-psicológica: es el amor al saber. Como si el amor o el deseo de saber tuviera que ser, por sí mismo, filosófico, siendo así que casi siempre el deseo de saber es de índole práctica, tecnológica o científica, y muchas veces frívola curiosidad o curiosidad infantil; y como si la filosofía no fuese también algo más que un mero amor al saber, es decir, como si la filosofía no comportase por sí misma un saber, por modesto que sea.
La respuesta a la pregunta ¿qué es la filosofía? sólo puede llevarse a efecto impugnando otras respuestas que, junto con la propuesta, constituya un sistema de respuestas posibles; porque el saber filosófico es siempre (y en esto se parece al saber político) un saber contra alguien, un saber dibujado frente a otros pretendidos saberes.
Lo que quiere decir que prácticamente es imposible responder a la pregunta ¿qué es la filosofía? si no es en función de otros saberes que constituyen las coordenadas de una educación del hombre y del ciudadano.
El presente opúsculo intenta responder a la pregunta ¿qué es la filosofía? tal como esta pregunta está siendo planteada, prácticamente, en los debates políticos y administrativos en la España del presente, especialmente los problemas suscitados por los diversos proyectos de reforma de los planes de estudio de la enseñanza secundaria y universitaria.
Gustavo Bueno was the main proponent of the philosophical system known as philosophical materialism. Philosophical materialism excludes any possibility of spiritual life without reference to organic life. Its ontology and theories of knowledge are not based on mechanic materialism or dualistic historical materialism, but in a rich interpretation of the main systems defended by the different traditions available in the History of Philosophy.
The founder of academic (scholar) philosophy, Plato, defended in Sophist, from the point of view of his theory of knowledge, the principle of Symploké that Bueno uses to support both determinism and pluralism: «nothing is isolated from everything else, but not everything is connected to everything else; otherwise, nothing could be known.»
Aunque este libro se publicara antes de la llegada del segundo milenio sigue siendo una lectura muy recomendada, amena y de extremísima actualidad. A pesar de que Bueno llega a ser abstruso en gran parte de su producción filosófica, en esta obra aborda una problemática en auge, el papel de la filosofía en la educación española, con desenvoltura y sin tapujos. Este libro es una carta a todos los que siguen creyendo que la filosofía no merece un espacio en los institutos.
Mi primer libro de Gustavo Bueno. Más que responder a la pregunta "qué es la filosofía", se centra sobre todo en el lugar que tiene y que debe tener ésta en la educación de nuestros días. El profesor Bueno, fiel a su estilo de definir previamente hasta el último detalle toda cuestión a la que se enfrenta, inicia la obra con las definiciones de "filosofía" y "educación", a modo de variables de la función "el lugar de la filosofía en la educación". Esta primera parte es bastante ardua, especialmente para aquellos -como servidor- aún no habitaudos al lenguaje del creador del filomat (y eso que sí he visto muchos vídeos de su fundación). El segundo episodio, más ameno, estudia el lugar de los cuatro tipos de filosofía que el autor considera (dogmática, histórica, adjetiva y crítica) en el mundo educativo. A modo de conclusión, Bueno aboga por la filosofía crítica como aquella que debe estar presente en educación, reconociendo a la vez las inmensas dificultades que ello comporta, en tanto que dicha filosofía, entendida como aquella crítica sistemática contra otras filosofías, que ha de aportar además, alternativas, peca de un exceso de indeterminación en cuanto a sus contenidos. Además: ¿contamos con un cuerpo de profesores preparados para "enseñar" este tipo de filosofía? El mismo Bueno acaba reconociendo que quizá sería más efectiva una educación difusa (no reglada) de la filosofía crítica en nuestras sociedades democráticas, vistas las dificultades de la enseñanza reglada para contribuir a la formación filosófica del ciudadano, y deja caer que un "Tribunal Supremo disperso", formado por una "masa crítica" de ciuadadanos de todas las profesiones podría ejercer una influencia social significativa en el país. O vaya, esto es al menos lo que yo he entendido de esta lectura. La obra se completa con un apéndice sobre el lugar de la filosofía en otros saberes, como el político, el científico y el religioso.
Un libro algo difícil de entender en la primera mitad, pero que en la segunda aterriza mejor los conceptos planteados en la primera. Uno de los puntos interesantes que Gustavo propone es que si en la enseñanza filosófica no se anima a un pensar crítico, entonces solo se puede llamar adoctrinamiento.
Un must to read, y muy sencillito para ser de Bueno. Ofrece un esquema de categorías filosóficas muy útil y un planteamiento inmejorable de la utilidad de la disciplina