"Adecuarse a «la norma», entendida como esa verdad irrefutable que define la esencia de quiénes somos, ha sido y es fuente de dolor inagotable en todas las personas, especialmente a aquellas personas históricamente entendidas como «la otredad». Si lxs psicoterapeutas aprenden que alejarse de la norma es sinónimo de estar equivocades o enfermxs, se corre el peligro de que inoculen dicho mensaje al paciente con el que trabajan. Habitualmente se ha hecho una equiparación errónea entre el término «normal>>> con «adecuado» o «sano», cuando en realidad son cosas distintas. Pretender que lo adecuado para unxs tenga que ser lo adecuado para el resto es, sencillamente, fracasar estrepitosamente en la manera de entender el «ser humano»".