SINOPSIS
Portugal. Finales del siglo XVIII. Una turba enfurecida persigue a una joven bajo la pérfida mano del regidor de la ciudad. Algo porta en su macuto que oculta un gran poder. Una cicatriz asusta al populacho. Esta se posa sobre su hombro y el miedo arrecia en el horizonte. A gritos la repelen. Bruja la llaman.
Madrid. Siglo XXI. Un joven vive su vida sin saber que tiene la misma cicatriz. El mismo picor insoportable y ubicada exactamente en el mismo lugar. Con el tiempo, incluso compartirá miedos y persecuciones sobre ese extraño símbolo, que pondrá su vida del revés.
Una novela que mezcla aventuras de capa y espada con el suspense de los giros vertiginosos que cabalgan entre el pasado y el presente, para, finalmente, converger en un puente entre siglos que nadie cupiera esperar. Un poder que se lleva anhelando desde tiempos inmemoriales.
OPINIÓN
Al principio, me costó bastante adaptarme a la pluma del autor y pensé que se iba a convertir en una lectura engorrosa pero, la verdad sea dicha, me lo he acabado en dos días.
La combinación de dos líneas temporales, con un ritmo bastante picado, los capítulos cortos, etc. hacen que sea una lectura ágil que, capítulo tras capítulo, te deja con ganas de más.
Como ya he dicho, la trama se desarrolla a través de dos línea temporales. La primera, siglo XVIII, una huida frenética con el propósito de evitar que un libro que podría gobernar el destino de la humanidad caiga en las manos equivocadas. Una auténtica caza de brujas.
Esta parte es la que más me ha gustado. La atmósfera misteriosa, la persecución atosigante, la magia, la lealtad y el valor de los caballeros y las referencias al Quijote como si fuera El Seño de los Anillos de la época. Me ha parecido muy acertado y necesito saber más después de ese glorioso final.
La segunda trama transcurre en la actualidad y se va desarrollando como un reflejo del pasado, lo cual me parecía muy interesante. Sin embargo, no ha logrado engancharme tanto, entre otras cosas, porque creo que se introducían tantos temas que la trama se diluía y algunas acciones de los personajes no terminaban de cuadrarme. Por otra parte, me ha faltado un poco de conflicto interno del protagonista al enterarse de cuál es su destino (pero esto es algo que siempre me pasa y quizás es un gusto innecesario por el drama ajeno) y, otra cosa que me llamaba mucho la atención y me parecía muy original era el tema de las cartas Magic que, a mi parecer, se podría haber usado como herramienta para introducir el tema de la magia y la fantasía en la realidad del protagonista y, en cambio, ha resultado ser algo más ornamental, bajo mi punto de vista.
Por último, el tema de la cicatriz me parecía algo muy interesante como puente de unión entre las dos épocas, como un legado que se traspasa a los elegidos, PERO si todo aquel con el se cruza tiene la misma cicatriz, deja de ser algo especial... Aún así, creo que este tema (como el de las Magic, espero) se va a desarrollar más en el siguiente libro que, por supuesto, pienso devorar.
Eso sí, tengo que decir que las últimas cien páginas son brutales, cuando la trama vuelve a encauzarse: los saltos entre una época y otra con situaciones que recuerdan a las misiones de los videojuegos o juegos de rol, traiciones, máscaras que se caen, viajes por tierra, mar y aire... Una auténtica historia de aventuras como las de antes.
En resumen, una novela sobre la amistad, la lealtad y el valor de la gente buena que, aunque sea con poco y con mucha dificultad, contribuyen a que el mundo no se pudra gobernado por la avaricia y las ansias de poder.
"El mal no entiende de épocas."