En lo personal, es una historia interesante, ambiciosa, pero con momentos que son muy lentos y que perjudican la dinámica de la obra (específicamente el principio), volviéndolo latero y generando distancia. Sin embargo, al avanzar, todo se vuelve estimulante, queriendo finalizarlo pronto para hallar conclusiones a los temas que trata, pues son complejos, contingentes y reflexivos.
Ahora bien, otro defecto que perjudica la dinámica de la obra es la distribución de los momentos importantes del relato, ya que sus transiciones son muy duras y tajantes, no permitiendo digerir lo que se leyó previamente.
En definitiva, es un texto con hartos estimulantes, pero con muchas frenos que hacen caer la motivación. Para tener ojo.