Esta historia comienza en los años 80, en un barrio industrial de Vizcaya. Ana es sólo una chiquilla que intenta entender todo lo que sucede a su el terrorismo de ETA, los estragos que la heroína está causando entre los jóvenes, la reconversión industrial, la crisis económica... Vive junto a sus padres y su hermano en un gran edificio, donde las historias de sus vecinos, de las familias que allí conviven la mantienen en continua alerta. Un día, jugando alrededor de la fábrica del barrio, encontrará una libreta. Su contenido, lo que allí descubre, será un secreto que sólo podrá resolver pasados los años, cuando el destino haga que Ana se reencuentre con su propietario de la forma más inesperada. Hasta que eso suceda, la muchacha vivirá todo el misterio, toda la alegría y toda la angustia de una sociedad que sigue adelante a pesar de todo, superando los obstáculos y celebrando las alegrías.
Com bastante esforço lá consegui acabar este Sirimiri. Não porque seja mau mas porque se perde demasiadamente em “conversas de vizinhança” e acabe por se tornar algo enfadonho. Numa história demasiado Basca e sem a força de um “Pátria” de Aramburu, tenta congregar o drama regional do desemprego no “rust belt” espanhol e aliá-lo a uma das feridas (ainda) abertas dos nosso vizinhos - a campanha de terrorismo perpetrada pela ETA e vista pelos olhos de uma criança que vai crescendo até à idade adulta tentando compreender ambas as situações. Uma “novela de formação” que perde demasiado tempo na meninice da protagonista e “despacha” as coisas rapidamente na idade adulta quando esta ganha a capacidade de assumir uma postura mais crítica, face à situação, tentando, de alguma forma, escalpelizar a situação de forma a chegar ao possível “final feliz”. Para um primeiro livro, não está nada mal. Peca pela dispersão constante das conversas do “diz que disse”. A ler.
Todos los hijos de los vecinos son mayores que Ana, piensan que no se entera de nada por ser pequeña, y es cierto, la inocencia de la infancia, no sabe quién o qué es ETA, ni que significa pincharse, descubre que las personas no son lo que representan, como el cura Ulagar, acaba de descubrir la palabra heroína y que el cuaderno de Richi está lleno de nombres y direcciones, para qué. ¿Qué hace que Ana pierde esa inocencia y entre en el mundo adulto? La novela va desde mediado de los años ochenta hasta el finde de la lucha armada de ETA. Ana va creciendo y descubriendo lo que se esconde detrás de los susurros, de los chismes a la oreja o de los silencios, que los jóvenes mueren, mientras los viejos observan impotentes, que los sueños se truncan por la maldad enmascarada en los ideales de otros. No terminé de alcanzar los sentimientos de Ana, que me pareció ajena a lo que narra, distanciada, irreal. Es una historia para conocer, para adentrase en este episodio de la España nuestra, sin sobresaltos.
Un poco lento, 2 caras, por un lao me he sentio como cuando te invitan a un sitio que no conoces a nadie y hablan de cosas suyas y tu miras, pues igual. Pero por otro, me gusta leer cosas que no me pillan tan tan de cerca para tener más peeeerspectivas d la vía (como cuando te explican de que hablan y te acabas metiendo en la conversación)
No he empatizado tanto como se podría llegar a, pero me ha parecido bonito y me ha gustado la historia de barrio
El libro está bien escrito y me ha gustado, con pasajes muy entretenidos pero no me acaba de convencer el mensaje final. Ni estoy en la misma sintonía ni consigo verlo creíble. En cualquier caso, recomiendo leerla, gran ritmo, buena evolución de los personajes y estilo narrativo adecuado.