Los poemas de Cantares Gallegos y Follas Novas, salvo por algunas excepciones, no me llamaron demasiado la atención. Tal vez fue porque estaban escritos en gallego, y a veces tenía que releer los versos traducidos, aunque realmente esto me pareció bastante enriquecedor y entretenido. Sin embargo, ya en Follas Novas se detecta un salto con respecto a los Cantares, y ese salto es definitivo en En las Orillas del Sar. En los poemas seleccionados de esta obra es donde he podido apreciar más claramente la genialidad de Rosalía de Castro. Es verdad que, algunos poemas, aún siendo buenos, quizás no lleguen a geniales; pero no importa realmente porque, de repente, aparecen algunas estrofas tan increíbles, que compensan con creces todo lo demás. Uno tiene la sensación de que la autora se vaya creciendo con cada página, probablemente ganando madurez literaria con los años, para llegar al nivel de los más grandes.
Ahora solo me queda leer En las Orillas del Sar completa, pues me he quedado con ganas de leer más poemas de los seleccionados en esta antología.