En Piña, Michael Cera se mete en la piel de una estrella de Hollywood en declive que empieza a darse cuenta de que se le está pasando el arroz. A través de largos e intensos monólogos interiores en los que el protagonista se analiza de manera obsesiva y maníaca, el joven Cera logra captar a la perfección el sentimiento de depresión y sordidez que caracteriza a los mejores personajes de Foster Wallace, haciéndole sufrir esas pequeñas humillaciones rutinarias a las que nos enfrentamos día tras día. Un retrato hilarante de un ser humano profundamente patético.
Tengo la sensación de que si este libro no lo hubiera escrito Michael Cera no habría llegado a nada, nadie se lo habría cogido. Porque no está mal, pero realmente tiene muy poquito destacable. Teniendo muy reciente un libro de relatos de Charles Bukowski, a veces con este "Piña" he tenido la sensación de que estaba leyendo otro relato más de Hank, pero mucho menos corrosivo, claro. Los dibujos podían no estar y no pasaría nada, pero resulta entretenido y se lee en un momento.
La primera incursión narrativa de Cera es breve pero entretenida. Sabe utilizar bien la ironía para dibujar a un personaje tan esperpéntico como realista, y deja asomar pequeñas pinceladas de crítica social. Aunque al final se quede a medio camino en todas sus intenciones.
Michael Cera es joven, famoso, actor, fue guionista-director de su propio TVshow, canta – hace música y ahora escribe… lo peor es que Piña es rematadamente bueno. >>>http://www.underbrain.com/literatura/...