Hannah Arendt's most important contribution to political thought may be her well-known and often-cited notion of the "right to have rights." In this incisive and wide-ranging book, Peg Birmingham explores the theoretical and social foundations of Arendt's philosophy on human rights. Devoting special consideration to questions and issues surrounding Arendt's ideas of common humanity, human responsibility, and natality, Birmingham formulates a more complex view of how these basic concepts support Arendt's theory of human rights. Birmingham considers Arendt's key philosophical works along with her literary writings, especially those on Walter Benjamin and Franz Kafka, to reveal the extent of Arendt's commitment to humanity even as violence, horror, and pessimism overtook Europe during World War II and its aftermath. This current and lively book makes a significant contribution to philosophy, political science, and European intellectual history.
Peg Birmingham analiza y desengrana en este libro los principios de "initium" y de "lo dado" que considera lleva implícito el evento de la natalidad como fundamento ontológico de los derechos humanos en el pensamiento político de Hannah Arendt. La autora encuentra la fuente y origen del 'derecho a tener derechos' en el principio universal de la humanidad que tiene lugar precisamente en el evento de la natalidad por medio del que el ser humano, único y singular, aparece en el mundo. En tanto que, según Birmingham, esta aparición encierra el principio de pluralidad, el derecho a tener derechos es interpretado como el derecho fundamental a aparecer, a existir en un espacio político donde el discurso, la acción y la capacidad de iniciar algo nuevo son posibles. Que este derecho emerja del evento de natalidad no significa, sin embargo, que sea un derecho natural, sino de nacimiento, que requiere que la existencia humana pertenezca legítimamente al espacio político y sea protegida en él. A partir de sus extensas consideraciones, la autora concluye que la institución de este derecho fundamental a tener derechos pasaría por reconceptualizar una nueva noción de ciudadanía cuya condición justa estribaría en la experiencia de vivir en un espacio político particular y en pertenecer a él, garantizando la participación activa tanto en la esfera política como en la económica.