El cadáver del señor García es una obra de teatro en tres actos, estrenada en el Teatro de la Comedia de Madrid el 21 de febrero de 1930.
La aparición del cadáver de un suicida en la vivienda de Hortensia, una mujer acomodada que estaba brindando con su futuro marido Abelardo por su felicidad, provoca un gran revuelo entre todos los miembros de la comunidad. El finado, desesperado por un desengaño amoroso, pretendía acabar con su vida en el piso de su amada, a modo de venganza. Pero se equivocó de casa.
Enrique Jardiel Poncela (Madrid, 15 de octubre de 1901-ibídem, 18 de febrero de 1952) fue un escritor y dramaturgo español. Su obra, relacionada con el teatro del absurdo, se alejó del humor tradicional acercándose a otro más intelectual, inverosímil e ilógico, rompiendo así con el naturalismo tradicional imperante en el teatro español de la época. Esto le supuso ser atacado por una gran parte de la crítica de su tiempo, ya que su ironía hería los sentimientos más sensibles y abría un abanico de posibilidades cómicas que no siempre eran bien entendidas. A esto hay que sumar sus posteriores problemas económicos y fracasos de público durante la dictadura franquista. Sin embargo, el paso de los años no ha hecho sino acrecentar su figura y sus obras siguen representándose en la actualidad, y se han rodado además numerosas películas basadas en ellas. Murió de cáncer, arruinado y en gran medida olvidado, a los cincuenta años.
El cadáver del señor García aparece de improvisto en un sillón de un mansión ajena. Nadie le ha visto nunca ni sabe cómo ha llegado hasta allí, la única visión de ese cuerpo moribundo provoca espanto y alteración en todos los que le ven. Todo cambiará cuando el juez y el forense aparezcan y ese caso recuerde mucho al de la calle Espoz y Mina...
Me ha parecido una obra bastante simple y poco ambiciosa dentro de las obras de Jardiel. Sobre todo que la trama es muy lineal y previsible, aunque el humor esté a la altura no logra un buen resultado final. Para pasar el rato, pero las hay mucho mejores.
A pesar de que la trama no es de las que más me han gustado de este autor y de que creo que no está a la misma altura de sus otra obras, debo decir que su humor sí que lo está y me he reído a carcajadas en algunas escenas
Una comedia de enredo con ciertos momentos graciosos y otros que no lo son tanto. Una trama sencilla, aunque con muchos personajes, y un final un tanto precipitado.
Una comedia de enredo bastante sencillita, tiene momentos divertidos pero no es de las mejores. Hay situaciones en los que te hace reír y no se hace pesada. Buena para pasar el rato.
“No; sí, necesito contarlo; necesito contarlo para convencerme de que aquello no fue una pesadilla... Pues, una noche avisaron al Juzgado de la calle Espoz y Mina que un señor se había suicidado en su propio domicilio“ ~ El cadaver del señor García de Enrique Jardiel Poncela.
Comedia en tres actos escrita por Enrique Jardiel Poncela que, si no habéis leído ninguna de sus obras, ya estáis tardando. En esta ocasión, y con el mismo humor absurdo que le caracteriza, nos lleva a una casa donde se está celebrando una cena antes de una boda. De repente se escuchan disparos en una sala y cuando los invitados acuden, se encuentran con un hombre que yace en el diván.
Pronto llegan los vecinos, curiosos y cotillas que ven en la situación una manera de salir del hastío y aburrimiento de sus noches. A partir de ese momento se suceden los diálogos absurdos y los juegos de palabras.
Como os digo, entretenida obra como el resto que hemos leído de este autor en #clasicosflash. Se lee de un tirón ya que no son más de 50 páginas y, en esta, no he sentido que hay mucho lío en cuanto a los personajes que suele ser el “handicap” de las obras de teatro.
Aún siendo con un lenguaje ambiguo, es gracioso y para pasar el tiempo está muy bien, si no lo lees bien o te saltes unas páginas ya no vas a entender nada sobre todo al final dónde derrepente era la vecina la que era la madre. Es muy raro pero soprendente.
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Una de las primeras obras de Enrique Jardiel Poncela, precursor del teatro del absurdo.
La obra es una parodia del género detectivesco, como ya anuncia el título. El humor de Jardiel Poncela está basado en los diálogos y en los estereotipos de la sociedad de su época. Es un humor blanco y un poco desfasado para el público actual. Él parodia no sólo el género policíaco, sino también el tipo de humor de su época: el sainete y el chiste fácil.
Es un tipo de humor muy de su grupo generacional, renovadores del humor y precursores del absurdo y de los juegos de palabras, encabezados por Ramón Gómez de la Serna, siendo Miguel Mihura el autor más destacado.