Presents a biography of the Pope who ruled not only the Catholic Church, but much of the world, launched two crusades, and changed church laws while he enjoyed numerous lovers and a lavish lifestyle.
Una verdadera joya! Es una novela histórica escrita por un mexicano cuya novedad es que ¡No es sobre México! yuju! La época (Siglo XIII) es una de mis favoritas en el campo de la historia universal, la prosa del autor es remarcable, el personaje central (Inocencio III) demuda constantemente y arredra al más ecuánime.
Al investigar un poco sobre el autor Gerardo Laveaga me sorprendí (y no) al leer su currículum:
“Nació en la Ciudad de México, en 1963. Cursó la carrera de abogado en la Escuela Libre de Derecho, donde recibió una mención honorífica con su tesis La Estructura Política del Derecho. Posteriormente, obtuvo una Maestría en Derecho en la Universidad Iberoamericana y continuó sus estudios de posgrado en la Universidad de Londres.
Dentro de la Administración Pública, se ha desempeñado como Director General de Relaciones Institucionales (DDF); Director General del Ministerio Público en lo Familiar y Civil (PGJDF); Director General de Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad (PGR); Director General de Prevención del Delito (PGJDF) y Director General de Comunicación Social de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Actualmente es Director General del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE).
En el ámbito académico, ha sido Director de la Revista Mexicana de Procuración de Justicia de la PGJDF; miembro del Comité Académico del Instituto de la Judicatura del Poder Judicial de la Federación y catedrático de Sociología Jurídica en el Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana. Es miembro de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, donde fungió como Coordinador de Debates. Actualmente imparte la cátedra de Derecho Penal en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).”
Digo que lo hice y no porque en primera instancia me imaginé a un historiador medieval, pero leyendo su CV mucho de lo que leí toma sentido… la idea de la justicia, del derecho, del deber-ser está vertida en toda su obra. Sin lugar a dudas buscaré más títulos de este autor. ¡Lo recomendo ampliamente!
¡Maravilloso! No esperaba mucho del libro y, aún así, desde el inicio, me cautivó completamente hasta el final. La única razón por la que no le doy las 5 estrellas es por mi propia ignorancia que me hizo un poco difícil entender algunas cosas que se abordan. Definitivamente lo re-leeré muy pronto.
Me gustó mucho la narrativa del libro, en como el autor nos adentra en la vida cotidiana del Papa y de Lotario de Segni, su forma de sentir como humano y cuando llega al poder y como el mismo se proclamaba 'El Vicario de Cristo'. La manera en como manipulaba los reinados de Europa y su forma de usar a su conveniencia a San Francisco de Asís y Santo Domingo. Las cartas del rey de Francia y las conversaciones entre Santa Clara de Asís y el Obispo de Alvar. Que si bien en un momento podemos perdernos con la incoporación de tantos datos y personajes históricos, con algo de paciencia se puede disfrutar enormemente este libro como lo hice yo.
Este libro no promete más de lo que es. "Ascenso y caída del Papa más poderoso de la historia", dice la portada, y en eso queda. No va más allá de una relatoría del papado de Inocencio, a la que sin embargo no se le puede escatimar su documentación tan completa.
Gerardo Laveaga no se arriesga, toma el camino fácil y aunque en la segunda mitad emprende un ejercicio epistolar interesante, no logra que el personaje y la historia tomen vida propia.
Una relatoría escueta del pontificado de Inocencio III, una novela histórica pero de calidad muy pobre con respecto a los hechos, en lo personal solo son "rescatables" 5 páginas, y son casi del final.
Un libro apasionante que me atrapó de tal forma que me despertaba de madrugada para seguir leyendo. La figura de Lotario, convertido en Inocencio III, muestra hasta dónde puede llegar la transformación del hombre cuando alcanza el poder.
De joven rico y amante de los placeres, pasó a ser Papa gracias a intrigas y apoyos familiares. Desde ahí buscó “unir a los católicos”, pero en la práctica destituyó y nombró reyes, modificó fronteras y se impuso sobre todos como autoridad suprema, dejando miles de muertos en nombre de la “fe verdadera”.
Además, instituyó normas que aún marcan al catolicismo: el matrimonio indisoluble salvo dispensa papal, la confesión obligatoria una vez al año, e incluso la modificación del Credo.
Lo más impactante para mí fue su final: al conocer a Francisco de Asís recordó al joven que alguna vez fue y se arrepintió de lo que había hecho. Intentó enmendarse, pero fue envenenado. Una muestra de que los intereses de la Iglesia podían ser más poderosos que el Papa mismo.
Un libro lleno de historia, poder y contradicciones, que me deja profundas reflexiones sobre el catolicismo que observé tantos años en mi vida.
Extrordinaria novela sobre la vida de uno de los grandes estrategas de la humanidad. Un hombre que por su influencia tiene el nombre en el capitolio. Considerado el Papa más brillante de todos los tiempos, Inocencio III es retratado en esta novela como un hombre que vivió intensamente el amor, el sexo, la soledad, el poder y el peso abrumador de la responsabilidad. En 1198, cuando la Iglesia católica estaba a punto de ser absorbida por el imperio germánico, Inocencio III fue elegido Papa y llevó a la Iglesia a su monte más alto de la historia. Logró convencer a la cristiandad no solo de ser el sucesor de San Pedro sino el representante de Jesucristo mismo en la Tierra. Determinó qué era lo bueno y qué era lo malo, convocó dos cruzadas, fundó una policía para supervisar la ortodoxia (los dominicos), inventó mecanismos de control como la confesión, el matrimonio indisoluble y la idea de la transubstanciación. Aniquiló a quien le hizo competencia -la Iglesia de Constantinopla y los cátaros, incluso, despojó de su reino al monarca de Inglaterra.
Un libro muy interesante. Inocencio III fue una de las personas más poderosas e influyentes de la historia. En este libro se pueden constatar las estrategias para construir las bases de lo que es hoy la Iglesia Católica, que realmente tienen que ver más con la política que con la fe. Tal vez algunos historiadores, sobre todo los católicos conservadores, no estarán de acuerdo con algunos puntos de vista de la obra, sin embargo, a mí no me cuesta nada creer que así se expandió la iglesia, que se han tergiversado las palabras y los hechos de Jesús y que "el fin justifica los medios" ha sido la filosofía reinante para imponer una uniformidad en la fe. Al fin y al cabo, las iglesias son instituciones humanas y los humanos somos conocidos por actuar así. En cuanto al libro como obra literaria es también interesante; los diferentes puntos de vista narrativos que tiene hace más dinámica a la trama, aunque a veces puede confundirla un poco dada la cantidad de nombres, lugares y fechas. El final, bueno, no me convenció tanto, pero ustedes lo juzgarán...
Un libro fascinante, cuyo personaje principal te enseña lo que el hombre mas importante de la Edad Media hace para fincar los cimientos de la institución mas poderosa: la Iglesia católica. Un hombre que se presenta justo y con deseos de imponer el estado derecho y la justicia por sobre todo, pero que cambia completamente al entender que de él depende la sobrevivencia de la iglesia como órgano de control. A través de la cotidianidad de su vida, de sus pasiones humanas, deseos e ideas como Pontífice, comprendes sus decisiones y acciones, tan inteligentes como perversas.
Me he debatido entre darle tres estrellas o cuatro. Al final, he marcado cuatro porque me ha encantado leer una novela histórica medieval de un autor latinoamericano, que además se nota que sabe bien de lo que escribe.
Se trata de un personaje fascinante en una época interesantísima.
Sin embargo, hay aspectos de la narración que no me han convencido. Muchas veces la trama evoluciona o cambia sin entenderse bien cómo; y algo que he echado mucho en falta son explicaciones sobre cuáles partes o aspectos de la novela son históricos y cuáles no.
Me gustó mucho. Aprendí bastante sobre un tema que conozco poco. La recomiendo para aquellas personas que apenas están aprendiendo sobre la historia de los papados.
Es una novela modesta. El autor escribe muy bien. Quizá por la modestia es que le falta un poco de maldad. Creo que Laveaga se dejó llevar por la institucionalidad y el respeto a la historia, lo cual se agradece pero también se reprocha, tomando en cuenta que se trata de una novela y por ello, se debe dar algunas libertades.
Está muy bien documentado y de verdad que es un buen repaso de historia universal; pero es verdad que también en ocasiones se hace lento y pesado, sobre todo por la gran cantidad de personajes y eventos históricos. Qué bueno que no nos tocó vivir en esas épocas de intolerancia y represion de la iglesia Católica. Tiene razón Juan José Millas, cuando dice que el Papa (con todo respeto) es el mayor delirante que existe, puesto que se cree el representante de Dios en la Tierra.
Una obra que busca narrar la vida de un papa muy humano, que intentó transformar la Iglesia medieval con pasión y convicción, pero con los errores y debilidades propias de la naturaleza humana. Un relato que muestra cómo, a pesar de sus buenas intenciones, las limitaciones y prejuicios de su época lo llevaron a tomar decisiones que hoy en día serían impensables en una sociedad más evolucionada y consciente pero que llegan hasta nuestros días
¿Te parece que esto captura la esencia de la historia que quieres contar?
Aunque pasó la vida buscando a Dios, sin encontrarlo, Él ya debe tenerlo ahora a su lado, pidiéndole consejos acerca de cómo darle un sentido a Su caótica, a Su incomprensible creación.
A very enjoyable reading about Pope Inocencio and the consolidation of the Catholic Church. These were the times when the Church did't hold as much power as nowadays, although it was a decisive moment in history for a series of events give the Pope the opportunity to become an authority not just on moral issues but on political issues as well. Granted, this is a historical novel, but we can still imagine the constant quest for power and control that has existed in the top levels of the Church for a long time.
Inocencio III fue un idealista, regente y jurista dedicado a fortalecer la Iglesia y unificar la humanidad en torno a una sola doctrina: la religión católica. A través de este libro de Gerardo Laveaga, podemos recorrer los elementos principales que llevaron a Inocencio a profesionalizar la Iglesia, crear un conjunto de normas dogmáticas capaces de digirir el rumbo moral de la humanidad. El único problema, es que no todos pensaban igual, y príncipes, reyes y emperadores, tenían sus propias convicciones con respecto a quién tenía la última palabra en decisiones gubernamentales. Europa estaba dividido en varios reinos y Tierra Santa era de los árabes. Las cruzadas eran la única solución para recuperar Jerusalem, y Ricardo Corazón de León su principal heroe. El desgarramiento de las naciones orillaba a la Iglesia a tomar decisiones sobre quiénes tienen derecho monárquico, e Inocencio se erigía como árbitro mundial de las cuestiones terrenales. Era la época de los Cátaros, los herejes de Languedoc, la cruzada de los niños; surgían las ordenes monásticas de Franciscanos y Dominicos. Y todo esto para preparar el terreno de uno de los concilios más importantes de la historia: El Concilio de Letrán. En dónde se especificaba las cuestiones indisolubles que la Iglesia crea en la tierra, el acto de confesión, y la representación terrenal de Dios en la tierra: el Papa. Entender porque surgieron algunos cambios en la iglesia, sirve para ver su efectividad espiritual. En su momento fue una estrategia de control, pero ahora puede resultarnos inocuo o trivial. Novela muy fácil de leer y donde podríamos encontrar que todo aquellos dogmas de la iglesia, no fueron creados para una paz espiritual como se promulga hoy en día.
Un libro que comienza bastante interesante y contrario a lo que se pensaría... pierde su "magía" cuando el protagonista (Lotario) se convierte en Papa, apartir de ahí, la historia se hace repetitiva.
Las partes del encuentro de Lotario con Bruna parecieran escritas por Paulo Coelho al ser una relación algo... fuera de lo normal.
Este libro lo único que muestra es que realmente la iglesia, en ese entonces, se comportaba como un "reino" mas, el cual competía contra los demás por tener mas tierras.
Lo único que hace interesante al libro en la parte después de que se hace Papa, son las cartas del rey de Francia y la conversación de Clara con Alvar, de ahí en mas... todo lo demás es poco interesante.
Realmente este no es un libro que se recomienda leer, pareciera que mas bien es un libro para "pasar el rato" por que no tienes nada mas que leer, no aporta nada, desde mi punto de vista.
Para nadie es un secreto que los lideres religiosos son personas normales, con virtudes y defectos, pero con poder. A las figuras religiosas se les debe sumar el aura de sacralidad que se espera de ellos. La tolerancia a sus defectos es menor, pero la respuesta a ellos suele ser la negación.
La vida de Inocencio dista de ser la de un Papa promedio, al enfrentarse de una tensa situación política, en medio de un cisma religioso creciente. Más que ser una figura espiritual, se desempeñó como una figura de autoridad, con calculados movimientos que tenían poco de fervor religioso. La visión atribuida a Inocencio es congruente con sus actos, e incluso podría considerarse que justifica sus acciones como Papa, casi en defensa para evitar atribuirle simple tiranía.
La novela, pese a ser algo extensa, logra mantener un ritmo interesante, mientras otros personajes históricos entran y salen de escena, añadiendo al sentido de magnitud de la vida de este Papa.
Una narrativa pragmática y una prosa notable. Un retrato de uno de los personajes más influyentes de la historia; un sagaz, ambicioso y brillante político que acabó por dotar un poder sin precedentes a la Iglesia. Sin embargo sus mismas intrigas, sus deseos, su poder, su inteligencia zanjaron su propio fin. Al respecto a él, sólo puede añadir que fue un cabrón, pero un cabrón admirable.
Tiene datos muy interesantes sobre la posición de la Iglesia en ese entonces y como surguieron muchas de las reglas que aún imperan; pero como novela deja mucho que desear.