Entre 1972 y 1977, Marcela del Río estuvo como agregada cultural de la embajada de México en lo que fuera Checoslovaquia. A partir de esa experiencia que configura la trama de La cripta del espejo, narra el desmoronamiento de una familia, de un sistema político y de un México lacerado por la masacre del 2 de octubre del 68. Mientras que el personaje masculino -embajador, padre de familia, estadista diligente- padece los embates de un sistema político rancio, de pleitesías y servilismo, son las voces periféricas y subalternas -la esposa, la empleada doméstica, el hijo rebelde- quienes cuestionan las estructuras hegemónicas y, desde su trinchera particular, intentan derribarlas. Lo personal es político. En palabras de Lola Horner, La cripta del espejo no es solo la disección de una figura de poder y todos aquellos que la convierten en quien es, sino también la oportunidad de escuchar una época y ciertas voces que recrean años convulsos y apasionantes.
Es un libro que no me imaginé que me fuera a sorprender tanto. Llegué a él porque me encanta la colección Vindictas, sin embargo, estaba algo renuente a leerlo porque lo ocurrido en el 68 en Tlatelolco todavía es algo que me duele y sabía que estaba presente en la novela. Pero va mucho más allá y eso te hace reflexionar durante todo el libro. Al igual que un río, vemos desde las diferentes perspectivas de los personajes como los afluentes del contexto histórico y político moldean las circunstancias a las que se enfrentan en su cotidianidad y, en este sentido siempre esta latente que no existe la libertad absoluta porque está supeditada a diversos factores entre los que destaca el engranaje de poder, partiendo de ejemplo la situación en Checoslovaquia y lo que ocurrió en la Plaza de las Tres Culturas. Otra cosa que no quiero dejar de mencionar es que hay hechos que ocurrieron como la matanza ocurrida en Xochicalco en mayo de 1962 a Rubén Jaramillo por órdenes del gobierno a través del ejército. Todos los hechos, las reflexiones del intento de instaurar e socialismo y el rol de la política de países como E.U hace que los temas que trata me parezcan muy actuales, lo que me espanta porque en México las cosas continúan igual como la militarización. A pesar de todo, la autora hace mucho hincapié sobre un poder que puede ser más fuerte: el de las personas que, cuando cobran consciencia de la situación y hacen algo, tiene repercusión para mejorar la sociedad en la que viven y eso me deja con esperanza. Espero que este libro pueda llegar a más personas porque merece ser reconocido y es extraordinario.
Adentrarse a las vivencias de Federico, Martha, Gustavo y Cayetana en la novela que Marcela del Río nos presenta es una delicia. La forma en que están trabajados los personajes y la habilidad con que la autora pasa de una voz narradora a otra, demuestra que la prosa de del Río es una habilidad ingeniosa. Me gustó mucho conocer Checoslovaquia a partir de los ojos de diversos personajes, sobre todo desde la mirada de Cayetana, quien experimenta muchas primeras veces a partir de que inicia su trabajo doméstico para Martha y Federico. Otra cosa que aprecié fue la forma en que Martha y Caye se acompañan y comparten sus experiencias, una desde un matrimonio privilegiado pero carente de estabilidad emocional y la otra siendo madre soltera que trata de superarse. En cuanto a Gustavo, me gustó la forma en que la autora se apoya en este personaje para que el lector o lectora conozca la realidad de un país como Checoslovaquia, lleno de contrastes que detonan la reflexión en torno a en qué consiste la verdadera libertad (interrogante que se plantea de forma constante en todos los personajes a lo largo de la novela).
Una novela multifacética narrada desde los puntos de vista de los diferentes protagonistas, un embajador, una embajadora, el hijo de los embajadores y la empleada doméstica de origen indígena que los acompaña. Una lectura diversa dentro de sí misma, en donde posturas políticas y vivencias chocan de frente para dar pie a una realidad que es única en su contexto. Definitivamente una de las mejores lecturas que he tenido últimamente.