18 Dibujantes, 18 formas de amar, 18 lugares de Buenos Aires. Dice Alejandro Farias: "Después de ver las películas Paris je t´aime y New York, I love you, me encontré poseído por un espíritu demoníaco, ese que dice: “si le gusta, hágalo usted mismo”. Así que me arremangué y puse manos a la obra. ¿La idea? Escribir dieciocho historietas de amor que tuvieran como escenario la geometría de Buenos Aires y que cada historia fuese como una muñeca rusa, que el lector va abriendo hasta llegar a la matrioska final."
Nació en Bahía Blanca, el 31 de mayo del `78. Actualmente vive en Buenos Aires. Es Licenciado en Letras en la UBA. Publicó las novelas Frío (Llanto de mudo, 2008) y La edad del sueño (Perro, 2002) y el poemario Cuando digo (Editorial Imaginante, 2007). Escribió el libro de relatos gráficos La Fábrica (Loco Rabia, 2010) realizado por siete excelentes dibujantes y La historia del otro Juan Moreira (3 tomos, Llanto de mudo, 2010-11) Participó de las antologías Ebrio (Llanto de mudo, 2010) y Traición (Loco Rabia, 2008), entre muchas otras. Publicó historietas en la revista Sudestada, G7, Subversos (Brasil) y Larva (Colombia). Junto a Leo Sandler, la tira Zacarías en los sitios El circo de la productora y sus amigos, Comiqueando online y en la revista electrónica Tomate de Árbol. También participó en varios números de la revista Blanco Experimental (Chile) Dirije la sección de historietas (Bang Bang) de la revista No-Retornable y, junto a Marcos Vergara, la editorial Loco Rabia. En el 2010, obtuvo una beca de creación literaria otorgada por el Fondo Nacional de las Artes para el proyecto La vida está en otro lado, una novela gráfica que trabaja sobre la novela Los suicidas, de Di Benedetto y las vidas de Lugones, Quiroga y Storni. En teatro, es Gerente de Producción de la Asociación de Ópera, Buenos Aires Lírica y fue director del Teatro de la Capilla del 2003 al 2009. www.tengolospiesfrios.blogspot.com
Buena la intención, hermosa la edición, linda la idea de las historias por barrios, quizás cuestionable el tema de mecharlas sin un criterio aparente.
Resulta un poco desparejo el nivel de los dibujantes, algunos muy diestros y otros bastante verdes (sacalo para protegerlo, Farias), con estos últimos incluso el guión parece volverse amateur.
Las historias no descollan pero son interesantes, ahora los diálogos... inverosímiles como mínimo, con registros bastante extraños, como un neutro mal traducido. Cuando se la juega con un registro concreto (como en el de los pibes más lumpen del Abasto) mejora un poco. Pero el tema del relato en off resta puntos como loco: condescendiente, redundante, tosco, molesto, parece un vicio de guionista más que una herramienta.
Es una pena porque algunos recursos son realmente muy buenos. El de Plaza Miserere que arranca varias veces con la misma escena. El de Plaza Francia que juega con los tiempos y el engaño al lector. Amo el del stream of consciousness invadiendo la lectura empleado en la historia de Parque Lezama. Aunque nadie (ciertamente no Farias) lo emplea con fines cómicos como Quino en Mafalda.
Una iniciativa interesante, pero le falta redondear algunos bordes duros para lucirse y aprovechar la edición, la idea y los nombres (lo de Alcatena, Hurón, San Juan, Villar y Lottersberger es muy bueno). Así como está no me animaría a recomendarlo a no lectores regulares de historieta, cuando a priori me parecía que daba para hacerlo.
Apostillas
· Los barrios tienen poco lugar en las historias, salvo casos obvios (Parque Chas, Retiro, Chacarita). Sirven más como excusa para dibujar arquitectura en algunos casos y son anecdóticos en otros.
· Dieciocho historias de amor pueden ser demasiado para un solo guionista y la cosa se vuelve repetitiva, como catálogo de tipos de romances. En estos casos de antologías temáticas, como la película "Paris Je t'Aime", suelen rotar los escritores también, por una razón.
· Vigo tiene el síndrome Brian Lee O'Malley: dibujo decente, estilo interesante, pero no te distingo un personaje de otro ni por puta. Encima le toca dibujar una de las historias más confusas.
Muy linda lectura. Algunas historietas muy buenas y otras no me gustaron mucho.
Leer este tipo de historias ubicadas en Buenos Aires en un tiempo pasado siempre me hace recordar a como era yo en ese momento (o por lo menos hace unos años). Tienen un aire de nostalgia extraño que moviliza. Me gustó.
Recopila 18 historietas porteñas, aporteñadas y/o porteñosas con guiones de Farias y dibujos de Leo Gauna, Dante Ginevra, Hurón, Karlo Lottersberger, Jorge Quien, Natalia Medrano, Matías San Juan, Fermín Solís, Enrique Alcatena, Rodrigo Terranova, Carlos Aón, Marcos Vergara, Leonardo Sandler, Jesús Cossio, Pablo Vigo, Muriel Frega y Érica Villar.
Hace un tiempo leí un libro de historietas de un francés, Lewis Trondheim, que se llamaba Mis circunstancias y quedé alucinado y deprimido porque era muy genial. Después me di cuenta de que esa genialidad tenía algo de… ¿cómo se dice? Mmm, era como algo que acá, en esta parte sur del continente, se hace, y para mí no tiene tanta repercusión. Entonces me vi como un malinchista que disfruta lo de afuera y niega lo de acá, me traumé y me planteé que eso es un asco…Y ahí en la cima de la autotortuta y la autocomplacencia, agarré el libro Mi Buenos Aires querido de Alejandro Farias y un montón de autores de todos lados editado por Loco Rabia y vi, ahí, un claro ejemplo de que “lo máximo” de Europa se hace acá de una manera perfecta y genial…
La idea del libro es sencilla: dieciocho historias de amor en Buenos Aires. Pero está editado de una manera en la cual las historias, que son distintas y personales, se intercalan a lo largo del libro, como separadas en capítulos: vuelven a aparecer después de que te metieron en otra historia, como si tuviesen una continuidad, pero la continuidad es la ciudad, no las historias… Me dije, diablos, esta historia de Jesús Cossio es fantástica, la mejor. Después pasé a la de Otto Zaiser y dije, no pará, esta también es buena, y este otro que se parece a Charles Burns… uuu es genial. Aaa esta de Carlos Aon es la luz al final del túnel… Uuu la de Muriel, tan modernita, es fantástica…Y esta de la chica que va a la parada y se encuentra con el flaco ese que le gustaba, ese soy yo y ella es una noviecita que aún googleo para ver por qué me dejó (o tengo mal el apellido, o es una antisistema; o quizás murió aplastada, aunque si hubiese muerto saldría en Google…).
Al final tiré el libro de Lewis Trondheim y me puse un gorro mapuche con los colores de la Wiphala. No, tampoco, pero ahora que estoy leyendo Brian the Brian de Miguel Angel Martin me acuerdo de que también existe Cuadernos de gran jefe, la obra del colombiano Truchafrita que sacó Burlesque, y así y así y así…
18 historias con 18 estilos visuales distintos que me llevó por 18 barrios porteños (de los cuales me falta conocer al menos la mitad al menos) con 18 resultados distintos, aunque manteniendo un promedio más que interesante. Recomendado para fans de la historieta y el urbanismo.