Jerome Charyn es un autor estadounidense de novelas negras que es muy popular en Europa. Incluso ha colaborado con dibujantes como François Boucq y Jacques de Loustal en la creación de algunas “novelas gráficas”. Este libro en particular es el segundo de la serie de Isaac Sidel, un personaje que, en el contexto de corrupción y violencia en el cual se mueve, se ha ganado el apodo de “el Justo”. Como policía, en realidad, es alguien que acepta la existencia del delito, pero considera que éste debe mantenerse dentro de ciertos límites. Y es que el mundo de Charyn está poblado por seres humanos que viven todos dentro de su propia realidad independiente, en una especie de autismo colectivo. El libro no intenta ser gratificante para sus lectores en ningún aspecto. Pero, aparte de ello, se debe mencionar que el título original de esta novela es “Marilyn the Wild”. Ciertamente la palabra castellana “salvaje” no tiene las mismas connotaciones que “wild”. Pero sustituirla por “fiera” me parece muy poco afortunado.