En Madres mamíferas, una mirada mordaz a las supuestas bondades del apego extremo, Eva Millet pone en cuestión un sistema de crianza con tintes progresistas, pero más vinculado a las élites y a una postura que devuelve a las mujeres a casa que a las necesidades prácticas y sensatas de la experiencia de ser madre. En este libro, la autora lanza una pregunta que, más allá del examen y la crítica, deberíamos empezar a ¿funciona la crianza natural? ¿Conviene forzar el apego? ¿Se convierten realmente nuestros hijos en «seres maravillosos» bajo este sistema? ¿No lo son todos para sus padres sin importar cómo han sido paridos y alimentados? Pese a que el siglo XXI es, en teoría, el de la consolidación de la igualdad, la llamada «crianza natural» carga la plena responsabilidad de esta tarea a las madres. En este libro, Eva Millet cuestiona la necesidad de etiquetarlo todo y de poner presión adicional a las madres.
Ay qué satisfacción que alguien ponga las cosas en su sitio con esta nueva forma de esclavitud supuestamente "natural", "ecológica" y "amable". Esa secta religiosa de hiperparentalidad opulenta de las madres de clase alta autodenominadas "respetuosas" (porque las demás no lo son), que ha creado un merchadishing demoledor para la gloria de empresas que se lucran gracias al exhibicionismo en Instagram de quién es la que ha parido sin anestésicos y sin dolor haciéndose una foto en una piscina calefactada en compañía de una doula y la ambulancia preparada en la puerta para llevarte a tu plaza garantizada en un hospital privado hiperlujoso por si surgen complicaciones que, por supuesto, siempre serán culpa del gremio médico masculino que la quiere oprimir a una con su bisturí eléctrico deshumanizador.
¡El colecho lo hacían en el Paleolítico y mira qué bien les iba! ¡Las yeguas se comen su placenta, ellas sí que saben! ¿Cómo puedes cuestionarlo? Ni se te ocurra dejar de dar el pecho aunque se te caiga de mastitis, de poner a dormir a tus hijos o de querer renunciar al porteo. Porque entonces eres adultocéntrica y la furia de las influencers resucitará a Alice Miller, que se te acercará por la espalda de forma silenciosa para susurrarte que eres una mala madre y que has activado los genes de la psicopatía en tu prole.
En conjunto, la burbuja de la psicología perinatal, que alcanza cotas de tontería sublime poniendo en riesgo la vida de madres y niños. Y lo maquillan de "empoderamiento" y de "feminismo".
Fue el tiempo del Trastorno por Identidad Múltiple, luego llegó el tiempo del EMDR, luego del mindfulness, del dilema trans, y ahora estamos con este.
És interessant el debat que planteja amb la "criança natural". Però sovint té una redacció ràpida i superficial. No aprofundeix en els temes que planteja, i està basat en fonts secundàries que ja provenen de fonts secundàries. Per posar un exemple, cita un estudi sobre la llet materna citant el que analitza en un altre llibre Oster, però no la font original. Amb tot, molt recomanable. (No he trobat edició en català)