En general, me ha gustado este libro, porque muchas de las experiencias que cuenta Juan Manuel Montilla, las he vivido yo misma, ya que, al igual que él, he vivido siempre con una discapacidad física, así que me he visto reflejada en muchas de las páginas y he sentido una gran empatía hacía él.
Sólo le he dado 3 estrellas porque hay una parte que no me gusta y es que al final de cada uno de los 16 capítulos, que conforman esos 16 escalones del título, hay una parte en plan "moralina de auto ayuda", que me ha desagradado bastante y que, en mi opinión, se podía haber ahorrado.
Aparte de esto, el libro es interesante, entretenido y con una narración muy ágil. Se lo recomendaría a todo el mundo, ya que puede ayudar a cualquier persona a entender las situaciones que vivimos los discapacitados físicos cada día, y por qué a veces reaccionamos de una forma que la gente "normal" quizá no entienda.