Alicia est une jolie étudiante en dessin de La Havane, très indépendante et très libre de moeurs, qui se laisse parfois séduire par des hommes rencontrés en ville au hasard de ses déplacements en vélo. Comme elle est très pauvre, elle se sent libre d’accepter des cadeaux, mais refuse catégoriquement qu’on la paie, de peur d’être confondue avec une prostituée.
Evidemment, cette façade comme il faut est totalement factice. Alicia est en réalité une jinetera (une « cavalière »), l’une de ces nombreuses Cubaines qui se prostituent plus ou moins occasionnellement auprès des touristes occidentaux dans l’espoir d’être entretenue, voire épousée. Avec l’entière complicité de sa mère Margarita, elle s’efforce ainsi de conjurer la pauvreté chronique qui sévit à Cuba.
Lorsque cette histoire commence, la jeune femme vient de séduire le beau Juanito, un Canadien en mission de longue durée pour une grosse compagnie hollandaise du secteur touristique. Grosse maison, gros moyens et fascination éperdue pour les arguments très… palpables d’Alicia : la jinetera et sa mère sentent d’emblée qu’elles ont ferré le gros poisson. Elles n’imaginent pas un instant que le pedigree de Juanito est lui aussi très différent de ce qu’il donne à voir…
"Matz" is the pseudonym for French writer Alexis Nolent. He has written scripts for video games, a novel, and as Matz, a number of comics including Triggerman by Walter Hill. His graphic novel, Du plombe dan la tete a.k.a. Headshot, was adapted into the 2012 film, Bullet To The Head.
Adaptación de la novela homónima de Daniel Chavarría. Ligera, divertida, realmente lo lees en un tris. Y aunque el final es ligeramente diferente al de la novela, me gustó más este final.
Una historia de erotismo, violencia y supervivencia en la Cuba actual. Como telón de fondo los tejemanejes de los grandes capitales e inversores para explotar la riqueza del país caribeño. Especial mención al dibujo de la ciudad.
“El más cubano de los escritores uruguayos”. Así escuché hablar de Daniel Chavarría la primera vez que oí de él, de la mano de otro dato para nada menor: era un escritor de policiales (algo bastante escaso, sobre todo en el momento que escuché de él por primera vez, en este país). Pero Chavarría me demostraría luego, cuando efectivamente leí algunas de sus obras (pocas, estoy todavía en falta) que era bastante más que eso. Era un creador de relatos complejos, sorprendentes, que se ramifican muchas veces en varios niveles más allá de lo evidente, que utilizaban con total desparpajo los géneros a su gusto combinándolos de la mejor manera posible, que no desmerece jamás el uso del humor cómo motor narrativo del relato, que era capaz de crear personajes verosímiles y tridimensionales incluso cuando los hacía bailar de la mano con el absurdo más pleno y ridículo. Todo eso podía hacer -y hacía- Daniel Chavarría en su obra y todo eso se ve por completo representado en la gran novela gráfica que hacen el guionista francés Matz y el dibujante italiano Paolo Bacilieri de “Adiós Muchachos”, una de las novelas más conocidas del cubano/uruguayo (ganadora nada menos del afamado premio Edgar Allan Poe). A la mejor usanza de sus relatos clásicos, el relato parece centrarse en un personaje primero -la joven Alicia una hermosa timadora que aprovecha su belleza para sobrevivir en las calles de La Habana- para luego dividirse en varios otros y, a su vez, derivar un relato que en apariencia era sencillo en un edificio con varios niveles que no desprecia altillo o subsuelos. Porque al relato de Alicia se suma pronto el de Juanito, un inversor mexicano en Cuba, con un gran negocio entre manos y un pasado oscuro, pero además también involucrará a los patrones de Juanito y sus negocios no del todo claros que tendrán también sus buenas vueltas de tuerca. La adaptación es magnífica. Tanto el ritmo que imprime Matz al relato cómo el arte de Bacilieri -que recuerda a su afamado compatriota Manara en algunos momentos, sobre todo los eróticos- logra una traslación fabulosa entre lenguajes, una que permite olvidar por completo la base literaria pero de la mejor manera: privilegiando el lenguaje que corresponde, en este caso, el de la historieta o novela gráfica, manteniendo además todos los giros, sorpresas y genialidades de la propia novela de Chavarría, aprovechados al máximo en esta adaptación. Un relato cargado de mala leche, humor negro y crítica social, en guión y dibujo de primer nivel. Un gran libro de Daniel Chavarría que se transforma así en una gran novela gráfica de Matz y Paolo Bacilieri. Nota: esta reseña formó parte del libro de la exposición 21 en el XXI Cómic noir del tercer milenio de la pasada Semana Negra de Gijón, cortesía de la generosa invitación de mi amigo Norman Fernández.
I suppose the novel may have a kind of wry Elmore Lenoard style irony to it, maybe it's humorous, but as a comic book it all seems unduly serious, making the story simply ludicrous. Nice art work. Moral of the story: don't leave your olives lying about.
Alicia è una bellissima ragazza, e passa la sua esistenza ad adescare persone sufficientemente ricche, scucendo loro regalini in cambio di mini storie a base di sesso con lei. Nulla che non sia giustificato, se non fosse che niente è realmente sbandierato e tutto avviene "per caso", con la complicità della madre. Poi arriva Juanito, un giovane aitante che fa parte di una società che ha in mente di sbarcare a L'Avana con una nuova forma di turismo avventuroso. L'uomo è diverso dagli altri, non solo perchè a letto è molto meglio degli altri, ma anche perchè è il primo a vedere il gioco di Alice e farle una contro proposta. Ne nasce un gioco di inganni e di circostanze fortuite, nella tradizione del noir e con una buona dose piccante a condire. La storia è carina, veloce, ben ritmata, con i giusti (ancorchè piuttosto prevedibili, a dirla tutta) colpi di scena. I disegni di Bacilieri sono al solito molto belli, nella loro caratterizzazione riassuntiva che hanno iniziato ad assumere negli ultimi anni. Sempre molto efficaci, con quelle micro vignette che incorniciano sguardi o obiettivi di sguardi. Unico appunto, forse: a Bacilieri non serve per nulla il colore, è solo un appesantimento alla sua arte.
Agréable surprise que cette bd. Abordé sans aucun attente, nous voilà plongé dans une ambiance polar avec une teinte caraïbe. Une intrigue classique mais avec un angle d'attaque original. Dessin agréable et servant bien le propos.
Mi ha stupita: bei disegni, bei colori (siamo a Cuba, del resto), e anche la storia non è male, per quanto non sia originale bensì tratta dall'omonimo romanzo di Daniel Chavarría. Quindi 4 stelline.