Las crónicas de Abraham Jiménez Enoa que se encuentran en este libro están publicadas en la revista digital e “independiente” El Estornudo. La razón de entrecomillar la palabra “independiente” se debe a que esta revista se financia con ayudas del Open Society Foundations y la National Endowment for Democracy, fundada por George Soros.
¿Tiene algo que ver esto con la calidad de las crónicas que encontraremos en este libro? Sí y no. Las crónicas de este libro como su nombre indica hablan de la Cuba oculta que no trasciende de manera oficial. En este sentido son crónicas sociales que nos hablan principalmente de personas que sobreviven en un contexto de bastante adversidad. Las dificultades son extremas para muchos cubanos, que son invisibles a la mirada del turista. En conjunto son un collage de denuncia al régimen cubano.
Las crónicas están bien escritas y son interesantes en su mayoría. Hay algunas de gran dureza como es el caso de “Argelia Fellove es una dura”, otras más simpáticas como “El hombre pájaro” y las que nos acercan al día a día de la gente para ganarse la vida de diferentes maneras como es el caso de “Los hijos de la fortuna”, historia que nos muestra a Jasmani quien ejerce de mensajero y listero para gestionar los movimientos de dinero que se generan en Cuba mediante el juego –prohibido oficialmente- de La Bolita, o la crónica “Game over o el extenuante juego de carretilleros”.
Volviendo a si la independencia de “El Estornudo” tiene influencia en la valoración de estas crónicas. En gran medida no, ya que son historias personales de ciudadanos cubanos, bien contadas, y que no dudo que hayan sido escritas desde la independencia personal y la fidelidad a las fuentes. Ahora, por encima de la independencia periodística profesional y personal se encuentra la independencia del medio. En este caso, y teniendo en cuenta la financiación de “El Estornudo”, cuesta no ver la revista como una herramienta estadounidense para promover la difusión de la mala imagen de Cuba, más concretamente de su régimen político. Del mismo modo que el régimen cubano hará con los reportajes que salgan en Granma para difundir la mala imagen de Estados Unidos, país que dista mucho del ideal democrático que en innumerables ocasiones se nos ha tratado de vender, sobre todo teniendo en cuenta que se niega a cerrar una prisión como precisamente la situada en Cuba, Guantánamo, al margen de la ley y donde se ha torturado y se han violado los derechos humanos de una manera flagrante.
En cualquier caso es una lectura recomendable que nos da una visión de la dura cotidianidad para muchos cubanos. Me ha gustado especialmente la historia de superación “La pelea imposible de Namibia Flores”.