Puntuación real: 3.5 estrellas de 5
Esta es una trilogía que compré en una feria hace varios años, muy descontada. Nunca tuve oportunidad de leerla porque siempre se me atravesaban otros libros que llamaban más mi atención. Esta vez, el hecho de haberme llevado un chasco con la novela de las siete hermanas me estaba pidiendo a gritos leer algo diferente; además, el hecho de ser escrita por un autor de habla hispana (es español, creo) fue lo que me terminó de animar a leerlo.
La historia trata de Eduardo, un joven de catorce años que vive en un pueblo llamado Castañares, cuyos pobladores tienen siempre muy presente la leyenda del hombre lobo en su tradición popular, aunque pocos creen en su existencia. Sin embargo, Eduardo empieza a dudar cuando una serie de acontecimientos algo extraños comienzan a darse.
En cuanto al argumento, realmente no sabía qué esperar, ya que me parecía más una novela de fantasía juvenil que una historia de hombres lobo en toda regla. Y no me equivoqué. A pesar de ello, pienso que esta primera entrega tuvo un acierto en cuanto a su forma de sentar las bases de la historia, tanto con el personaje principal (Eduardo) como con los demás pobladores de Castañares. Además, a pesar de que se puede ver venir el giro argumental casi desde el inicio, la historia tiene otros aspectos que, en mi opinión, compensaron este detalle bastante bien.
En cuanto a los personajes, mi favorito fue, sin duda, Eduardo. Me encantó que fuese un chico bueno, responsable, obediente y a la vez autosuficiente, que tiene una buena relación con su tía, a pesar de las circunstancias. Alba, por otro lado, me cayó fatal. Al comienzo sentí lástima por ella, pero se me pasó conforme fue avanzando la trama. Díganme insensible, pero me pareció una idiota. ¡Y ni hablar de su padre! Ese es un imbécil de primera.
Un aspecto positivo es el ritmo, que considero bastante rápido. Además, el autor empaca una cantidad decente de enredos y situaciones de tensión para las trescientas y pico de páginas que tiene. Por ello, la historia se te pasa en un ratito y, cuando menos te das cuenta, ya leíste casi 200 páginas en una sentada (al menos, eso me pasó a mí). Sin embargo, los momentos de verdadera tensión comienzan recién en el último cuarto del libro, lo cual puede ser algo bueno para unos y malo para otros, según se vea. En lo particular, a mí eso no me molestó.
Por el lado negativo, pienso que el autor por momentos se excedió con la cantidad de información que le da al lector de un solo golpe (algo que en inglés se describe como “infodump”). A este respecto, pienso que algunas explicaciones podrían haberse transmitido de formas más dinámicas y con menos monólogos. Por otro lado, el final me pareció un poco abrupto, algo que supongo hizo para dejar al lector con ganas de comenzar a leer el siguiente libro (y que, al menos en mi caso, funcionó).
En general, este fue, en mi opinión, un buen inicio para una trilogía que tiene bastante potencial. No será todo lo terrorífica que esperaba, pero está muy decente. Solo espero que las siguientes dos entregas estén a la altura.
Recomendable.